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Evidentemente no es así

 

Según cifras oficiales, a comienzos del siglo veintiuno viven en condiciones de pobreza extrema, igualmente llamada miseria, 50 millones de mexicanos.  Pero si la población total de México es, según el último censo de población, de 112 millones, aquella cifra significaría que uno de cada dos mexicanos vive en pobreza extrema, en la miseria. Esto, evidentemente, no es así.

 

Pero, además, existen muchos indicadores sociodemográficos, altamente confiables, reveladores de que la población mexicana disfruta de condiciones de existencia muy semejantes a las que privan en los países desarrollados.

 
Por ejemplo: la esperanza de vida en México es hoy de más de 75 años. 77 ó 78, según la fuente y la fecha precisa, en tanto que en España es de 80 y en Japón de 82. Y más o menos cifras semejantes se dan para Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania o Noruega.

Y si acudimos a otros indicadores sociodemográficos, también llegamos a la conclusión de que el mexicano, a despecho de la enorme e inverosímil cifra oficial de pobreza extrema, disfruta de condiciones de existencia básicas semejantes a las que prevalecen en el mundo desarrollado. Es el caso de la morbilidad y la mortalidad. De nuevo los casos de Japón, Estados Unidos o Francia.

 

Hoy en México han desaparecido (o casi desparecido) de las tablas de morbilidad y de mortalidad la totalidad de las terribles enfermedades conocidas como patologías de la pobreza: poliomielitis, difteria, paludismo, sarampión, tuberculosis, tos ferina, tifoidea, paratifoidea, viruela y tifo. Y puede afirmarse que los lectores más jóvenes de estas páginas no conocieron, ni conocerán ya, estas pavorosas patologías.



Pero si además se estudian las causas de morbilidad y mortalidad actuales, se puede constatar que hoy en México éstas son las llamadas patologías de la riqueza, es decir, aquellas que son características de los países ricos de Europa, Norteamérica y Asia: obesidad, diabetes mellitus, enfermedades del corazón, enfermedad cerebrovascular, cirrosis, hipertensión y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): bronquitis crónica, enfisema y cáncer.

 

Dicho en otras palabras: si históricamente la pobreza extrema o miseria se manifiesta en alta mortalidad general, elevada mortalidad infantil, analfabetismo generalizado, aguda escasez de alimentos, hambrunas, corta esperanza de vida y padecimiento de epidemias y enfermedades invalidantes y mortíferas, puede decirse que en el México de hoy es absolutamente imposible y absurdo cifrar la pobreza extrema en cincuenta millones de individuos. ¡Ah, ese gusto por las cifras millonarias!


Sin duda el factor decisivo de esta nueva realidad es el avance de la ciencia en los últimos doscientos años, pero sobre todo en la segunda mitad del siglo veinte. De esta etapa es el descubrimiento de los antibióticos. Y de esta misma época histórica data la creación de más y mejores vacunas: Hoy en México se aplican en total y de modo universal doce vacunas contra otras tantas patologías.

 

Un incontenible avance científico que lo mismo se ha expresado en el campo de la salud que en el ámbito de la producción de alimentos. Es el caso, por ejemplo, de la llamada revolución verde del químico estadounidense recientemente fallecido Norman Borlaug, con la aplicación de semillas mejoradas, fertilizantes y plaguicidas que en el último medio siglo ha hecho posible multiplicar por doce la producción de alimentos, avance científico que hace posible afirmar que pestes y hambrunas, expresiones típicas  de la miseria o pobreza extrema, son ahora, en México y en buena parte del mundo occidental, cosas del pasado.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Viernes 17 de febrero de 2012

Garzón y la justicia inmanente

 

Como es del conocimiento público, el célebre juez español Baltasar Garzón ha sido condenado a 11 años de inhabilitación para los cargos de juez o magistrado, así como a la pérdida definitiva de su actual encargo y de los honores que le son anexos. La condena fue emitida por el más alto tribunal español. La inhabilitación fue dictada para sancionar a Garzón, de 59 años, por haber ordenado la grabación de escuchas ilegales de conversaciones entre individuos acusados de ser parte de una red de corrupción y sus defensores.

 

Esta es la información, y hasta el momento el condenado no ha dicho esta boca es mía. Pero no sería ésta la única ni la más importante ilegalidad cometida por Garzón. Durante años el juez se dedicó a calumniar y a poner fuera de la ley a personas y grupos que luchan por la independencia del país vasco, acusándolos falsamente de ser miembros o cómplices de la organización ETA (Patria Vasca y Libertad).

 

De este modo, Garzón sirvió de modo eficaz a la élite del poder español que no quiere perder su histórico dominio sobre la tierra vasca conquistada manu militari por los castellanos al mando de los Reyes Católicos. Y de paso, el afamado juez servía también para inhibir las ansias independentistas presentes en mayor o menor medida en catalanes, gallegos, valencianos, andaluces, canarios, ceutíes y melillenses.

 

Esas calumnias y maniobras ilegales le reportaban a Garzón honores, viajes, premios y algunas otras canonjías. Mientras sirvió a la causa de la corona española, heredera directa y usufructuaria del franquismo, todo era permisible, perdonable, celebrable, premiable. Ah, pero bastó que el afamado juez decidiera investigar los crímenes del franquismo para que toda la gloria se convirtiera en su contrario. Por eso ahora salen a relucir las faltas cometidas por Garzón.

 

Lo central ahora es saber fidedignamente si la acusación de haber ordenado esas escuchas ilegales es cierta. ¿Existen las cintas grabadas? ¿Hay evidencias de esas órdenes de Garzón? Personalmente no dudo de la veracidad de esas ilegales actuaciones del juez hoy en desgracia, pero me gustaría conocer con detalle esas evidencias, esos datos duros, esos testimonios que lo han hundido.

 

No dudo de la veracidad de esas acusaciones, porque Garzón ha dado muchas y constantes demostraciones de su pasta de calumniador, de inventor de evidencias, de torcedor de la ley. Ha sido durante décadas un manipulador de la ley para el servicio de causas políticas. Y de causas políticas infames.

 

¿Cuántas vidas ha truncado Garzón con sus ilegalidades? ¿Cuántos inocentes se encuentran en prisión injusta por culpa de Garzón? ¿Cuántos delitos más ha cometido Garzón al amparo de su celebridad como enemigo público número uno del independentismo vasco?

 

Durante la dictadura franquista era delito, penado con cárcel, hablar y enseñar la lengua vascuence. Desaparecida la dictadura militar, Garzón se encargó de impedir la difusión en periódicos y revistas de ese idioma.  Bastaba con acusar a cualquier periódico escrito en vascuence de ser apologista de ETA o de cómplice de banda armada para ordenar el cierre tan inmediato como arbitrario de ese medio de comunicación.

 

Pero las ideas –como decía el clásico–  no se matan, no se encarcelan. Las ideas y ansias de independencia del pueblo vasco (o de una determinada proporción de él, pienso que mayoritaria) no se pueden matar o encarcelar. Aunque haya muchos Garzones, siempre dispuestos a servir al poder (o a su personal ideología) al costo de violar la ley de la que se supone son fieles custodios. No pagará Garzón por sus crímenes contra el pueblo vasco, pero pagará. A esa creencia de que la justicia siempre prevalece, los antiguos la llamaban justicia inmanente.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx    Viernes 10 de febrero de 2012  


Acierto social, demográfico y sanitario

 

El 19 de enero de 1943, ahora hace ya 69 años, el entonces Presidente de la República, el general Manuel Ávila Camacho, creó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). El IMSS garantiza, entre otros beneficios, la atención médica integral de sus afiliados, es decir, de todos aquellos trabajadores al servicio de las empresas privadas.

 

En cuanto a los trabajadores del Estado, el 12 de agosto de 1925 el general Álvaro Obregón promulga la Ley de Pensiones Civiles y de Retiro, antecedente del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), creado el 1 de octubre de 1960, durante el sexenio del presidente Adolfo López Mateos.

 

Hoy día todos los estados de la Federación cuentan con instituciones de atención a la salud de sus propios empleados. Y son varios los organismos federales que disponen de entidades de salud para la atención de su personal, como es el caso de Petróleos Mexicanos, y el Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina.

 

Pero hasta hace pocos años no existía una institución que proporcionara servicios de salud a todas aquellas personas sin un empleo formal en el sector privado o en el Estado. Estos individuos, y su familia, sólo podían recibir atención médica a expensas de su propio peculio mediante la medicina privada o, también a su propio cargo, luego de un estudio socioeconómico para determinar su capacidad de pago, en las clínicas y hospitales de la Secretaría de Salud.

 

Para la atención médica de este grupo poblacional, en 2001 se creó el Seguro Popular, un sistema de aseguramiento individual y voluntario de muy bajo costo, que da acceso a muy amplios servicios públicos de salud al afiliado y a su familia. Un equivalente público de cualquier seguro privado de gastos médicos, pero concebido para personas y familias de escasos recursos.

 

El debate público acerca del Seguro Popular no se da, por supuesto, sobre la pertinencia de su creación. La polémica se encuentra en el ámbito de su eficacia social, demográfica y sanitaria. Por eso me permito contar una interesante historia personal.


Tengo un amigo, médico de profesión, a quien conocí siendo ambos alumnos de la Escuela Nacional de Maestros (ENM), la celebérrima Escuela Normal. Pues bien: al egresar de la Normal, cada quien tomó su camino. Yo me inscribí en la Escuela Superior de Economía (ESE) del Instituto Politécnico Nacional, y mi amigo y colega lo hizo en la Escuela Superior de Medicina (ESM) del propio IPN.

 

Yo, después de ser profesor de la ESE durante 14 años, y economista de diversas dependencias públicas me dediqué al periodismo, noble tarea en la que sigo empeñado. Mi amigo, de nombre Moisés, fundó un pequeño hospital, una modesta maternidad, en la que practicaba la gineco-obstetricia y, lógicamente, atendía partos a precios muy económicos.

 

El pasado sábado 10 de diciembre íbamos a comer, con otros compañeros y compañeras de la ENM. Pero Moisés no asistió. Cariñosamente nos preguntamos a qué podría deberse su ausencia. Un amigo muy cercano a Moi nos informó que ese sábado decidió no descansar, para trabajar en su clínica, pues “últimamente el trabajo estaba escaseando”, debido a que mucha gente de recursos limitados, esa que constituía el grueso de sus pacientes, se había afiliado al Seguro Popular, lo que implicaba para Moi menos consultas, menos partos y, consecuentemente, menos ingresos.

 

Estas palabras constituyeron para mí una dura evidencia del acierto social, demográfico y sanitario que constituyó, y constituye, la nueva institución. Lo lamento, desde luego, por las finanzas personales de mi amigo médico, pero me alegro muchísimo por los millones de beneficiados que ha generado esa brillante idea del Seguro Popular.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx          Viernes 3 de febrero de 2012


¡Ah, la anticiencia!

 

Hace unas cuantas semanas, mi nieto Bruno, de sólo siete años, enfermó de bronquitis, una dolencia bastante común, sobre todo en la época invernal. Atendido por una estupenda pediatra, quien prescribió los antibióticos y otros medicamentos necesarios, el paciente no mejoró. Volvimos a la consulta y ante la situación de empeoramiento, la especialista ordenó un examen de laboratorio, pues sospechaba influenza.

 

En efecto, la prueba de Elisa confirmó la presencia de la grave infección viral. De modo que la médica dispuso el internamiento hospitalario del pequeño, y prescribió, en dosis y por tiempo determinados, el antiviral Osetalmivir, que se comercializa en México con el nombre Tamiflu (sin acento ortográfico en la u, vocablo que sin embargo se pronuncia generalizadamente Tamiflú).

 

Las órdenes de la doctora me parecieron pertinentes. Pero la madre del niño se quedó un tanto inquieta, pues -según me dijo- había leído algunas notas de prensa sobre una supuesta inutilidad del Tamiflú. Y apuntó un dato interesante: afirmó tener conocimiento de que la producción del medicamento era sólo un negociazo de Donald Rumsfeld, quien había sido jefe del Pentágono en la administración de aquel genocida llamado George W. Bush.

 

Con la finalidad de tranquilizar a la madre del chiquillo, le comuniqué a la doctora el desasosiego de la muchacha. Y de manera muy educada, pero categórica, nos dijo sobre el medicamento: “No sólo es lo mejor que tenemos, licenciado, sino lo único. La vida de su nietecito depende de la prescripción del antiviral, y de un manejo hospitalario adecuado”.

 

Casi sobra decir que, tras cuatro días de estancia en el nosocomio, Bruno recuperó la salud, y sus padres y abuelos volvimos a respirar tranquilos. Por eso me pregunto cuáles pueden ser las razones ocultas de la campaña de descalificación contra el Tamiflú, si su eficacia para el tratamiento de la influenza está más que demostrada en miles de hospitales alrededor del mundo.

 

No conozco ni alcanzo a sospechar esas falsas razones. Pero me parece una actitud no sólo inética, sino criminal, satanizar un medicamento clave en el tratamiento de una dolencia tan grave como la influenza. Tan grave que puede ser  –y a veces lo es– mortal. Parece que en la época de mayor desarrollo científico de la humanidad, todavía existen y se hacen presentes los promotores y voceros de la anticiencia.

 

No debería uno, sin embargo, extrañarse. La vacuna contra la viruela fue también víctima de descalificaciones. Sólo su probada eficacia pudo contener esos absurdos embates contra una de las mayores creaciones del ingenio humano.

 

Una cosa semejante ocurrió y todavía ocurre en el caso de la vacuna Sabin  contra la poliomielitis. Como bien se sabe, el sabio polaco naturalizado estadounidense Albert Sabin creó una segunda vacuna contra el flagelo. La primera había sido creada unos pocos años atrás por otro sabio, nacido en Nueva York, llamado Jonás Salk.

 

Los ataques contra la vacuna Sabin obedecían –y aun obedecen– a un hecho cierto: la Sabin está formulada a partir de virus vivos atenuados, a diferencia de la Salk que es producida con virus muertos. Pero la Sabin es administrada de modo oral, lo que posibilita vacunaciones masivas, en tanto que la Salk se administra mediante una inyección, lo que implica mayores dificultades para una aplicación masiva.

 

La fabricación de la Sabin a partir de virus vivos ha dado pie para que los siempre activos adversarios de la ciencia responsabilicen a la vacuna de algunos ínfimos rebrotes del flagelo, cuando, en realidad, esos rebrotes, acaecidos fundamentalmente en el África negra, han sido fruto de la insuficiencia de las campañas de vacunación.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx      Viernes 27 de enero de 2012

Capaz de resistir un ataque atómico

 

¿Será cierto? No lo sé. Pero corre por los ámbitos del dominio público la siguiente versión sobre el nacimiento de Internet, la llamada red de redes. Esa versión afirma que la red es una creación del Pentágono, es decir, del Departamento de Defensa de EU. Y se dice que la idea madre del proyecto pentagonista fue crear un sistema de información y comunicación capaz de resistir un ataque nuclear.

 

Pues si la dicha versión es exacta o más o menos apegada a la realidad, lo cierto es que el propósito fue cabalmente cumplido: hoy en día el sistema de información y comunicación que constituye la red es invulnerable a un ataque con armas atómicas. Y como quien puede lo más puede lo menos, Internet es invulnerable a cualquier intento de destrucción de quien fuere y de donde viniere.

 

Por eso mueve un poco a la risita burlona el intento de censurar o limitar los contenidos de la red, propósito absurdo de algunos legisladores estadounidenses que se concreta en las llamadas Ley Sopa  (Stop Online Piracy Act, Ley para detener la piratería en línea) y Ley Pipa (Ley de protección a la propiedad intelectual). Los legisladores yanquis, desde luego, sólo hacen el papel de testaferros o prestanombres de los verdaderos interesados en limitar los contenidos de Internet: las grandes disqueras, los estudios cinematográficos y las poderosas editoriales transnacionales.

 

Estas empresas no quieren que sus productos sean “subidos” a la red en tanto no obtengan las ganancias económicas esperadas con su fabricación. Luego de acontecer esto, les importará un soberano rábano que tales mercancías estén en la red o dejen de estar. Se trata de un propósito puramente mercantil, una defensa de la tasa de retorno de inversiones que no pueden quedar sin ganancias.

 

Podríamos aceptar que esas empresas están en su derecho de defender sus inversiones y ganancias. Pero tendrían que idear ciertas estrategias o algunos mecanismos menos ingenuos y menos ineficaces de hacerlo frente a esa forma de competencia real, existente y poderosa que ellas llaman piratería.

 

Pero deberían empezar por reconocer que la llamada piratería es una forma de competencia difícil de combatir. Tiene dos forzudos aliados: la tecnología que la posibilita y los ínfimos costos del productor pirata, informal o negro. ¿No fueron y siguen siendo las fotocopiadoras el apreciado productor de libros y textos de otro modo inalcanzables? ¿Pudieron leyes y demandas judiciales terminar con este productor informal que se conforma y vive con sus pequeñas ganancias o que sólo recupera el costo de producción, como muchas instituciones mexicanas, desde bibliotecas hasta las Cámaras de Diputados y Senadores?

 

Y lo mismo puede afirmarse de las radiograbadoras, las videocaseteras, los devedés y las computadoras. Son medios sencillos, accesibles y muy baratos de reproducción de las creaciones de la cultura universal. Ah, y también son capaces de resistir un ataque con armas atómicas: están en todo el mundo y casi en cualquier domicilio particular. ¿Dónde no existen una radiograbadora, una videocasetera, un devedé o una computadora?

 
Con base en esta lógica inatacable, era de esperarse que el infame propósito de disqueras, editoriales y estudios cinematográficos hiciera agua. Y ya empezó el naufragio de ambas leyes censoras. No sólo por la imposibilidad material de la meta perseguida, sino por la aparición en escena de poderosos e inesperados enemigos: otras empresas gigantescas que obtienen enormes ganancias por poner en Internet productos que demandan miles de millones de consumidores alrededor del mundo, inconformes con pagar precios de monopolio, estando en posibilidad de disfrutar de esos bienes de modo gratuito o casi gratuito.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Viernes 20 de enero de 2012


La USAID busca en terceros países nuevos mercenarios contra Cuba

 

El pasado viernes 30 de diciembre me referí en estas mismas páginas al señor Fulton Armstrong, asesor de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, quien ha criticado públicamente el secretismo y la falta de transparencia de Washington en la asignación de fondos para promover el derrocamiento del gobierno de Cuba.

 

Esas asignaciones millonarias para lograr un “cambio de régimen” en la isla, frase eufemística para no decir derrocamiento, no es cosa nueva. Lo interesante del asunto ahora es que lo reconozca públicamente un alto funcionario del gobierno estadounidense. Y que lo haya hecho mediante un artículo publicado en el periódico insignia de la contrarrevolución cubana: The Miami Herald. Y que señale, además, y desde el mismísimo título de su texto, que “Es hora de limpiar los programas (del gobierno estadounidense) que promueven un cambio de régimen en Cuba”.

 

Al demandar que se limpien esos programas, Fulton Armstrong está diciendo que tales acciones son ilegales, pues –afirma– “tienen las señales de una operación encubierta de inteligencia”. Y agrega que esas tareas sucias que antes y durante años fueron realizadas por la tenebrosa CIA (Agencia Central de Inteligencia) ahora son efectuadas por la USAID (Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional), con el propósito de disfrazar de promoción del desarrollo actividades de subversión y, al mismo tiempo, lavar la cara de la CIA.

 

Así lo dice textualmente el alto funcionario: “La USAID se ha convertido en un guerrero encubierto para socavar a los regímenes antiestadounidenses en el mundo, sin la carga de responsabilidad que tiene la comunidad de inteligencia” (la CIA).

 

Pero el asesor del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense no sólo censura la ilegalidad –la suciedad– con que se desarrollan los programas destinados a derrocar al gobierno cubano. También le incomodan (y quizá en mayor medida) que tales programas hayan resultado un rotundo fracaso. He aquí las palabras textuales de Armstrong: “Como los otros millones de dólares que hemos gastado para derrocar al gobierno cubano, estos programas han fracasado”.

 

Al señor Armstrong también le preocupa la situación en que se encuentra el “contratista” al servicio de la USAID Alan Gross, quien fue detenido en la isla por las autoridades del país realizando actos prohibidos expresa y categóricamente por las leyes cubanas. Así que el alto funcionario demanda también que Washington negocie la liberación del agente Alan Gross, condenado a 15 años de prisión.

 

Y en su texto, Armstrong se queja amargamente: “Cuando una operación encubierta de la CIA nos sale mal y cae preso un oficial clandestino, el gobierno de EU pone en práctica una estrategia para negociar su liberación. Pero cuando un contratista (un agente) encubierto de la USAID es detenido, Washington aprieta su retórica política, le asigna más dinero al programa comprometido y se rehúsa a comentar sobre el asunto”.

 

Como puede observarse, Armstrong no sólo denuncia la ceguera y la sordera de Washington ante la ilegalidad y el fracaso de sus políticas de hostigamiento contra el gobierno cubano, sino se lamenta de que el gobierno de EU le dé la espalda a uno de sus agentes encubiertos y lo abandone a su suerte.

 

Frente al caso de Gross, Washington, ciego y sordo, no parece entender. Y en vez de suspender sus actos hostiles contra Cuba, decide ya no utilizar agentes de nacionalidad estadounidense, y valerse solamente de nacionales de terceros países, a fin de evitar el compromiso que implica que otro gringo sea encarcelado. Hay indicios de que la USAID anda en busca, especialmente en México, de nuevos mercenarios.

 

www.economiaypoliticahoy.wordpress.com  Viernes 13 de enero de 2012


¿Alguien tiene una mejor interpretación?

 

A propósito del fallecimiento del actor Pedro Armendáriz, una nota en la prensa mexicana, aparecida el pasado martes 27 de diciembre, nos recordó que en 1956, el padre de Pedro, el magnífico actor del mismo nombre, participó en la película The Conqueror (El Conquistador), filmada en el estado de Utah, EU. En ese tiempo, Washington realizaba pruebas nucleares en la vecina Nevada. Y, curiosamente, noventa y una de las 220 personas participantes en la producción del filme enfermaron de cáncer.

 

De éstas, 46 murieron a consecuencia de la enfermedad, entre ellas y las más célebres, los actores John Wayne (en estómago y pulmón), Susan Hayward (cerebro), Agnes Moorehead (pulmón); y John Hoyt (pulmón). También el director de la cinta, Dick Powell (en el sistema linfático) y el doble Chuck Roberson. Internado en el hospital de la Universidad de California, en Los Ángeles, al enterarse de que sufría la grave dolencia, Armendáriz se suicidó de un balazo en el pecho en 1963, siete años después de su estancia en Utah.

 

La relación entre radiaciones nucleares y el cáncer no es asunto novedoso. Ya se conocía perfectamente luego de las monstruosidades yanquis de Hiroshima y Nagasaki. Y cabe recordar que la celebérrima María Curie falleció a causa de las exposiciones a que estuvo sujeta durante sus trabajos científicos sobre radioactividad, los que le valieron el premio Nobel de Física en 1903, y el de Química en 1911, por el descubrimiento del polonio y del radio.

 

El caso de Pedro Armendáriz y los de sus compañeros enfermos de cáncer luego de participar en la citada película, dista mucho de ser una dolorosa casualidad. La estadía de todos ellos en una región afectada por las radiaciones de las pruebas atómicas del ejército de EU en Nevada por aquella época es una explicación científicamente plausible de la capacidad de las radiaciones atómicas para producir cáncer al mismo tiempo en un grupo de personas.

 

Tampoco parece una simple casualidad que cinco presidentes latinoamericanos  progresistas y más o menos adversarios del gobierno de EU (Cristina Fernández, Argentina; Dilma Rousseff, Brasil; Fernando Lugo, Paraguay; Hugo Chávez, Venezuela; y Luiz Inacio Lula da Silva (ahora ex presidente de Brasil) padezcan cáncer simultáneamente. Cualquier matemático especialista en cálculo de probabilidades nos diría que esa simultaneidad es probabilísticamente ínfima y rayana en lo imposible.

 

¿Por qué, entonces, la fiereza, disfrazada de chunga, en las críticas contra Hugo Chávez por haber señalado esa sospechosa simultaneidad? ¿Será porque se preguntó si el ejército de EU posee la capacidad de producir cáncer selectivamente? La interrogante del presidente de Venezuela no es de ningún modo impertinente.

 

Una regla de oro del periodismo (y de la historiografía, la sociología y la política) enseña que “los hechos son sagrados, pero que la interpretación es libre”. Al decir que los hechos son sagrados se quiere señalar que no deben manipularse, tergiversarse o falsearse. Pero respetados en su integridad, la interpretación de esos hechos es libre: cada quien puede interpretarlos del modo que mejor le parezca. Y eso, precisamente, ha hecho Hugo Chávez.

 

Más allá, sin embargo, de las palabras y la figura del mandatario venezolano, y también más allá de la mención chavista de EU, la interrogante es válida: ¿tiene alguna institución o país la capacidad de producir selectivamente cáncer en ciertos individuos? ¿O alguien tiene una mejor interpretación o una mejor explicación del cáncer que sufren simultáneamente cinco mandatarios latinoamericanos progresistas y adversarios de EU, que no sea la simple e improbable casualidad?

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx       Viernes 6 de enero de 2012  

 

 

Inmensa sensación de seguridad

 

Hace unas cuantas horas regresé a la ciudad de México luego de un corto periodo vacacional en Cuba. Viajé en compañía de María Esther (mi infaltable compañera de los últimos cuarenta y tres años), mi hermana Elena, mi hija María José, su esposo, Carlos Fernando, y Natalia, la pequeña hija de sólo nueve meses de edad de la joven pareja. Estuvimos en la bellísima ciudad de La Habana y en ese auténtico paraíso de sol, mar y arena que es Varadero.

 

La experiencia turística fue, desde luego, gratísima. Supongo que también para la pequeña Natalia. Fuimos parte de los dos millones y medio de visitantes de la isla en 2011. Y pudimos disfrutar de estupendas instalaciones turísticas a precios muy accesibles, de la tradicional hospitalidad cubana y de un valor supremo que en pocas ocasiones es considerado en el catálogo de atractivos de la isla bella.

 

Este valor supremo, intangible, y sólo apreciado cuando por alguna razón se reflexiona sobre su inadvertida presencia, es la inmensa sensación de seguridad. El visitante patea las calles y el malecón habaneros, las hermosísimas plazas de La Habana Vieja, la Rampa y el resto del barrio El Vedado sin la carga de miedo, precauciones y actitudes de alerta que son los acompañantes cotidianos de millones de personas en casi cualquier parte del planeta.   

 

Para mí y para María Esther, que hemos estado en Cuba más de quince veces a lo largo de los últimos veinte años, esa sensación de seguridad y de pacificación social de la existencia no es nueva. La hemos experimentado siempre. Y lo mismo dicen mi hija y mi hermana con sus tres visitas a la isla.

 

Este ambiente de paz, de trabajo, de no ser molestado por nadie contrasta, sin embargo, con los enormes y perpetuos esfuerzos del gobierno de EU por crear, mediante millonadas de dólares, una inconformidad social que sólo existe en las mentes perversas de Washington y sus agencias especializadas en espionaje, provocaciones, desestabilización, montajes, asesinatos selectivos y agresiones armadas que dejan miles de muertos, heridos, mutilados y desplazados y otros muchos sufrimientos injustos e inútiles a las poblaciones de las naciones agredidas.

 

Andan por ahí, en la red, múltiples pruebas documentales, provenientes del mismísimo Presupuesto Federal del gobierno de EU, de las escandalosas cifras de dólares que “invierte”, por ejemplo, la tenebrosa USAID (Agencia Internacional para el Desarrollo) en la creación de grupos de mercenarios disfrazados de disidentes u opositores.

 

Documentos públicos del Departamento de Estado revelan que esas cifras destinadas a la subversión superan ya los 200 millones de dólares. Y en esta cuenta no entran, desde luego, otras partidas gigantescas de origen oscuro y secreto, como lo ha denunciado recientemente Fulton Armstrong, asesor de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense.

 

Ahora mismo el Senado mexicano está analizando las acciones en México de una supuesta organización no gubernamental argentina denominada Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), grupo medio fantasma financiado, entre otras fuentes oficiales estadounidenses, por la USAID y la no menos tenebrosa NED (National Endowment for Democracy).

 

Es seguro que entre los hallazgos de la investigación del Senado mexicano sobre las ilegales intervenciones en territorio mexicano de estas agencias yanquis de espionaje y desestabilización contra Cuba se encuentre que mucho de ese dinero de los contribuyentes estadounidenses va finalmente a parar a los bolsillos de los directivos de las oenegés que han hecho de los actos calumniosos, hostiles y falaces contra Cuba un medio de vida facilón y, sobre todo, muy, muy rentable.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx        Viernes 30 de Dic. de 2011  

La batalla de Moscú y la derrota de la guerra relámpago

 

En el lenguaje de la guerra quizá no haya palabra más famosa que el vocablo alemán blitzkrieg: guerra relámpago. Krieg, guerra, blitz, relámpago. Con esta estrategia militar Adolfo Hitler dominó en unos cuantos meses media Europa: Francia, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Luxemburgo, Polonia, Checoeslovaquia. Cada uno de los ejércitos de esas naciones fue vencido en unas pocas semanas.

 

El creador de esa moderna y fulminante doctrina militar fue el general de la escuela prusiana Heinz Guderian. La médula de la estrategia consistía en la utilización de equipo motorizado: tanques, carros de combate, camiones para el transporte de soldados, cañones rodantes. La blitzkrieg hizo cosa del pasado los luengos y prolongados frentes de batalla. El equipo motorizado, con sus tanques y carros de combate blindados a la vanguardia, penetraba con la rapidez del relámpago en el territorio enemigo, lo que permitía al invasor colocarse casi de inmediato en la retaguardia del invadido. La infantería, también motorizada (los camiones), realizaba el papel de tropa de ocupación. Como era obvio y bien demostrado por la experiencia, la guerra relámpago producía, inevitablemente, victorias relámpago.

 

Con esta novedosa y singular estrategia castrense, probada más que exitosamente entre 1938 y 1940, el alto mando nazi decidió embarcarse en el acariciado sueño de destruir al “gran enemigo del Este”: la Unión Soviética. Ese acariciado sueño empezó el 22 de junio de 1941 con el nombre en clave de Operación Barbarroja.

 

La Operación Barbarroja estaba diseñada para concluir triunfante en un poco menos o un poco más de tres meses. Para fines de septiembre o comienzos de octubre, más de dos meses antes de la llegada del temible invierno ruso con sus temperaturas de hasta cuarenta grados bajo cero, la “Rusia comunista estaría de rodillas”. Todavía andan por ahí facsímiles de la invitación a celebrar en un gran hotel de Moscú la rápida derrota del Ejército Rojo.

 

Pero en el mismísimo septiembre de 1941, apenas tres meses después del inicio de la Operación Barbarroja, y tres meses antes de la llegada del invierno, la blitzkrieg fue parada en seco en las afueras de Moscú. Por primera vez la guerra relámpago no produjo una victoria relámpago. La creencia del alto mando germano en un rápido triunfo explica por qué los millones de soldados nazis que penetraron en la URSS no llevaban ropa de invierno.

 

El silogismo se defiende solo: detenida, es decir, derrotada la guerra relámpago, se esfumó el sueño de opio hitleriano de una victoria relámpago. Y sigue el silogismo: vencida la quintaesencia de la poderosa maquinaria bélica nazi, sólo era cosa de tiempo, y de muy poco tiempo, la derrota total de la Wehrmacht (nombre en alemán del ejército nazi).

 

En el sitio de Moscú, mucho antes del invierno, la Alemania nazi perdió más de un millón seiscientos mil soldados y lo mejor de su equipo motorizado. Y ya jamás pudo recuperarse. Pudo, eso sí, cercar Leningrado en el norte y Stalingrado en el sur. Pero, como en Moscú, la guerra relámpago no se hizo presente. El cerco a las tres más grandes e importantes ciudades soviéticas se convirtió en una guerra prolongada, es decir, en la antítesis de la guerra relámpago.

 

Por eso puede afirmarse, muy lejos de la falacia histórica de que a la Wehrmacht la derrotó el “general Invierno”, que fueron los ejércitos al mando de los mariscales José Stalin y Georgi Zhúkov los vencedores de las hasta entonces invencibles tropas hitlerianas. Fue en Moscú, en septiembre de 1941, al ser frenada la blitzkrieg, donde se selló la derrota nazi. La batalla de Moscú fue, como se dice popularmente, el principio del fin de la absoluta derrota nazi.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx        Viernes 23 de Dic. de 2011

Vida digna para todos los ancianos

 

Hasta hace unas cuantas horas, el sistema de seguridad social de la República de Venezuela era más o menos similar al de cualquier otro país de Latinoamérica, Europa occidental, Estados Unidos, Canadá y Japón. En todas estas naciones, los trabajadores afiliados o cotizantes, llegada la hora de la jubilación, disfrutan de una pensión que les permitirá pasar en condiciones económicas decorosas la parte final de la vida. Y en el caso de México, por ejemplo, da lo mismo si el trabajador lo había sido en el sector público o en el privado.

 

Con algunas diferencias por país, en general la edad de jubilación bordeaba los 55 años para las mujeres y 60 para los varones. Ahora mismo en algunos países europeos, gobiernos reaccionarios están pugnando por un aumento en la edad de jubilación, so pretexto del incremento cuasi universal, cierto e indiscutible, en la esperanza de vida.

 

Más allá de la discusión de lo justo o injusto de ese aumento en la edad jubilatoria, digamos que lo más importante del asunto radica en que los jubilados quedan protegidos por una pensión hasta el final de sus días. Pero esto solamente en el caso de los trabajadores afiliados al sistema de seguridad social.

 

¿Pero qué pasa con los trabajadores que nunca se afiliaron o no fueron afiliados a la seguridad social (campesinos, productores y vendedores por cuenta propia, taxistas, plomeros, pescadores, albañiles y miles y miles de mujeres que jamás se emplearon fuera del hogar)?

 

Pues sencillamente que no pueden disfrutar de una pensión jubilatoria. Millones y millones de personas alrededor del mundo que para sobrevivir con decoro sus últimos años deben depender de los hijos (si los hubo y si éstos están dispuestos a sostener a sus padres ancianos), de la venta o alquiler de alguna propiedad, de unos posibles ahorros o de cualquier otra forma de ingreso o sostenimiento distinto a una pensión jubilatoria pública y propia.

 

Salta a la vista lo injusto de un sistema de seguridad social así diseñado y excluyente por definición. Máxime cuando vivimos en una época en que el empleo formal es la llave única de acceso a la seguridad social, y cuando vivimos en tiempos en que el desempleo es el flagelo planetario.



Había que poner remedio a esa injusticia. Y, por primera vez en la historia, que yo sepa, ya se está haciendo en Venezuela. A partir del día uno de enero de 2012, la ley venezolana dotará de una pensión jubilatoria a todas las mujeres mayores de 55 años y a todos los varones de más de 60, sin que importe si fueron afiliados o cotizantes a la seguridad social o si, habiéndolo sido, no completaron el mínimo de cuotas establecido por la antigua ley para tener derecho a la pensión jubilatoria o por vejez. Porque como dijo el presidente Hugo Chávez al poner en vigor la nueva ley, se trata de “ir rompiendo con los paradigmas (injustos) que heredamos del pasado”.

 

A partir de la fecha citada, esas mujeres de más de 55 años, y esos varones mayores de 60 que no tenían derecho a una pensión jubilatoria, recibirán una hasta el fin de sus días. El monto de la pensión será equivalente al salario mínimo: 1548 bolívares (la monedad venezolana), algo así como unos trescientos sesenta dólares de Estados Unidos o unos cinco mil pesos mexicanos mensuales.

 

Ciertamente, cinco mil pesos al mes no es mucho, pero permite un final de la existencia decoroso. Y si se trata de un matrimonio, la suma de ambas pensiones llega a los diez mil pesos mexicanos al mes. Se trata de una medida de la más estricta justicia social para los abuelos hasta ese momento desprotegidos. Una medida justiciera, producto de una revolución justiciera y de un gobierno justiciero.

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 16 de Dic. de 2011

El Gorbachov mexicano

 

En el breve tiempo de sólo seis años (1985-1991), Mijail Gorbachov logró lo que ni el nazifascismo pudo conseguir: la destrucción de la Unión Soviética y su retorno al capitalismo o, más suavemente dicho, a la economía mercantil. La conducta del entonces máximo líder de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) condujo al dirigente a su propia ruina política y personal. Perdió sus cargos y se convirtió en anunciante a sueldo de una empresa yanqui que vende pollo frito. Parece que el imperialismo y el gran capital planetario, los mayores beneficiarios de la obra de Gorbachov, le pagaron muy mal, mezquinamente, el gigantesco servicio prestado.

 

Hay quien dice que Gorby, como le decían cariñosamente en los centros de poder capitalistas, quiso convertir a la URSS en una democracia de corte occidental y dar al mercado el papel de corrector de las deficiencias e insuficiencias de la economía centralmente planificada. Y no hay la menor duda de que logró esos dos propósitos, al costo, seguramente indeseado por él mismo, de pasar a la historia como el presidente de una gran potencia que  terminó vendiendo pollo frito.

 

Visto a la distancia de veinte años, no es fácil encontrar en la historia (y menos en la historia reciente) otro ejemplo de entrega espontánea del poder. Gorbachov fue echo a un lado sin un disparo, sin grandes movilizaciones sociales, sin masivas huelgas generales, sin una invasión militar extranjera triunfante, sin un golpe castrense de Estado.

 

Guardando las proporciones que haya que guardar, el único ejemplo que encuentro de un poderoso jefe de Estado que entrega el poder espontáneamente a sus adversarios es el mexicano Ernesto Zedillo. Mediante el recurso de unas elecciones manipuladas y falseadas desde la cúspide misma del poder, como siempre se había hecho en México, Zedillo entregó graciosamente el poder a la extrema derecha.

 

Quizás Zedillo cobró un poco mejor por su tarea de entrega del poder que Gorbachov. Y si bien no es lo mismo tener un asiento permanente en el Consejo de Administración de cuatro o cinco empresas transnacionales que ser anunciante en la televisión de una marca de pollo frito, finalmente los dos terminaron como empleados de los principales beneficiarios del trabajo de entrega del poder que, sigilosa y taimadamente ambos hicieron a sus supuestos adversarios ideológicos y políticos.


Tanto en la URSS, hace dos décadas, como en México nueve años después, se cumplió (alrevesadamente pero se cumplió) la sentencia política clásica: “las puertas del poder se abren desde adentro”. Gorbachov abrió las del Kremlin desde adentro, y Zedillo las de Los Pinos, también desde el interior.

 

Por todo esto pienso que son un tanto ingenuas aquellas personas que piensan y sostienen que Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto tienen posibilidades de abrir desde afuera las puertas de Los Pinos. Zedillo las abrió desde adentro para Fox, así como éste, muy a su pesar (pues su delfín era Santiago Creel), las franqueó, también desde adentro, para Calderón.

 

¿Pensarán Peña Nieto y López Obrador que Calderón abrirá las puertas de Los Pinos para alguno de ellos? ¿O acaso creen que tendrán la suficiente fuerza política para abrirlas desde afuera? Puede ser, aunque nunca se haya visto tal cosa en México. Y según se puede observar por las ominosas señales que está enviando Calderón, no parece que el michoacano quiera emular o parecerse a Gorbachov o a Zedillo.

 

Más bien parece todo lo contrario. Hay ya signos evidentísimos de que Calderón está decidido a no ceder el privilegio de abrir las puertas de Los Pinos desde adentro. Y parece, igualmente, que sólo piensa abrirlas para un azul.

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 9 de Dic. de 2011

Una vieja película ya muy vista

 

Habrá, desde luego, quien diga que todavía es muy temprano para emitir un juicio categórico y bien fundado sobre la irrupción más o menos violenta de un grupo de iraníes exaltados en la embajada de la Gran Bretaña en Teherán, capital de Irán. Pero desde lejos el asunto huele a una clásica provocación de Occidente contra el régimen de los ayatolas. Una provocación de mercenarios locales al servicio de los aparatos de inteligencia de la propia Gran Bretaña, de Israel, de Turquía y de Estados Unidos.

 

El propósito del incidente sería, obviamente, dar al imperialismo yanqui y a sus subordinados europeos un pretexto idóneo para dar comienzo a la ansiada agresión neocolonial contra la antigua Persia.

 

No niego, por supuesto, la existencia de motivos más que suficientes para el odio del pueblo de Irán contra la bien calificada “Pérfida Albión, e igualmente contra Estados Unidos, Israel, Francia, Alemania, Holanda, Bélgica y otros países colonialistas europeos. Pero incluso un grupo de exaltados comprendería que un ataque, así sea desarmado, contra el territorio inglés que constituye la embajada en Teherán ha de tener necesariamente graves, sangrientas y mortales consecuencias bélicas.

 

Por eso no cabe aceptar la hipótesis de que el ataque fue un acto perpetrado por un grupo de irreflexivos e irresponsables ciudadanos. Porque tomando en cuenta el contexto histórico y sobre todo reciente y actual del conflicto entre Irán y Occidente, resulta mucho más verosímil la hipótesis de una provocación del colonialismo mediante agentes locales a sueldo de los aparatos de inteligencia de los países imperialistas en búsqueda de repetir en Irán lo ya realizado contra Palestina, Panamá, Afganistán, Iraq, Libia y ahora en preparación contra Siria.

 

La agresión militar contra Siria no se ha desencadenado por el veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU contra las medidas demandadas por la OTAN para aislar al gobierno sirio y comenzar una operación semejante a la realizada en Libia. Esta operación está detenida porque la desinformación, la propaganda negra y la guerra de baja intensidad de la OTAN no han logrado aún crear el necesario clima internacional de linchamiento contra el presidente Bachir Al Assad que torcida y perversamente justifique la guerra neocolonizadora contra la nación fenicia.



Esas mismas tácticas de mentiras, calumnias, desinformación, propaganda negra y guerra de baja intensidad enderezadas contra Irán tampoco, como es evidente, han tenido éxito. Pero eso no significa que las ansias de Washington y de sus subordinados europeos por derrocar al gobierno de los ayatolas hayan dejado de existir. Al contrario: cada día que pasa es mayor la urgencia por derrocarlo y sustituirlo por un régimen cipayo.

 

Hasta el momento, el incidente de la embajada inglesa en Teherán es el último eslabón de la muy larga cadena de calumnias y actos de provocación de Occidente y sobre todo de Washington contra el gobierno iraní. Mas como era de esperarse, el cuadro de la provocación no estaría completo si no se presentaran en seguida las acusaciones contra el gobierno de Irán de haber promovido el ataque a la embajada inglesa.

 

La secretaria yanqui de Relaciones Exteriores, Hillary Clinton, y el canciller británico, William Hague atizan ahora el fuego, al igual que los gobiernos de Alemania, Francia, Noruega, Suecia y Holanda, en una evidente acción concertada, acusando a Irán de cometer no sólo una afrenta contra el pueblo británico, sino contra toda la comunidad internacional, en un obvio llamamiento a las acciones bélicas. Esta vieja película ya la hemos visto muchas veces.

 

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 www.economiaypoliticahoy.wordpress.com         Viernes 2 de Dic. de 2011

PRI: tendiendo puentes

 

Con la decisión del senador Manlio Fabio Beltrones de no buscar la candidatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la Presidencia de la República se cortaron de cuajo las posibilidades de una fractura del tricolor. Éste irá unificado a las elecciones de julio de 2012, y su abanderado será Enrique Peña Nieto.

 

En el Partido de la Revolución Democrática (PRD) o, quizá mejor dicho, en las izquierdas, como es bien sabido ya, no hubo fractura interna y, sin duda, el candidato a la Presidencia de la República será formalmente, pero ya lo es realmente, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador.

 

Por lo que toca al Partido Acción Nacional (PAN), tampoco se ven señales de ruptura. Y si bien el favorito de Los Pinos para ser el candidato de la derecha a la Primera Magistratura del País es el ex secretario de Hacienda Ernesto Cordero Arroyo, todavía no hay una seguridad plena de que así sea. Aún puede ocurrir que la cúpula panista le coma el mandado a Calderón, así como éste se lo comió a Vicente Fox en 2006, y que, en consecuencia, el abanderado de los azules sea Josefina Vázquez Mota o Santiago Creel o cualquier otro miembro de la élite del partido de la extrema derecha mexicana.

 

Pero que haya tres candidatos no significa que la competencia vaya a ser pareja. El PAN, luego del desastroso gobierno de Calderón, tienen escasas, por no decir nulas, posibilidades de obtener la mayoría de votos ciudadanos. De modo que, en cuanto a sufragios, la contienda por el primer lugar sólo será entre Peña Nieto y López Obrador.

 

¡Ah, pero este escenario sería indiscutible si en México se contaran los votos! Porque, como enseña la experiencia histórica, en la llamada democracia mexicana los sufragios no se cuentan, sino se pesan. Y pesan más los votos de Calderón, del IFE (Instituto Federal Electoral), del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (comúnmente llamado Trife) y de los poderes fácticos, entre otros, la iglesia católica, la élite económica y financiera mexicana y, qué vergüenza, el gobierno de Estados Unidos y el gobierno, mayor vergüenza, de España, dominado de cabo a rabo por la derecha franquista, lo mismo con el defenestrado Rodríguez Zapatero que con el recientemente ungido Mariano Rajoy.

 

De modo que si Peña Nieto o López Obrador piensan que obteniendo una caudalosa cosecha de votos tienen posibilidades de llegar a Los Pinos, la dura realidad puede no tardar mucho en desilusionarlos. Ya hay ominosas señales de que la extrema derecha les está preparando una desagradable sorpresita. Más o menos, aunque diferente en las formas, como las que les recetaron a Francisco Labastida Ochoa en 2000, y a López Obrador en 2006.

 

De esta situación tiene plena conciencia el líder tabasqueño, pues la sufrió en carne propia hace un lustro. Y si bien es posible que Peña Nieto no tenga la plena conciencia de López Obrador sobre el peligro que nos asecha de una nueva elección fraudulenta, o algo peor, es indudable que tiene fundadas sospechas de que algo maligno se le está preparando.

 

Por eso ha instruido a sus voceros (todos altos dirigentes del PRI) para que declaren públicamente y a escala nacional e internacional que la verdadera contienda será solamente entre PRI y PRD. Y por eso mismo esos voceros han calificado al tabasqueño como líder de una izquierda legítima. Podríamos decir que el mexiquense está tendiendo puentes con el tabasqueño para hacer causa común en el caso de que la elección constitucional sea cualquier cosa menos constitucional. Una causa común para rechazar y vencer cualquier intento de la extrema derecha de violentar por tercera vez consecutiva la voluntad ciudadana expresada en las urnas.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 25 de Nov. de 2011

Tres mujeres por el GDF

 

Salvo cambios de último momento, siempre posibles, ya están definidos los candidatos a la Presidencia de la República de cada uno de los tres partidos políticos mayores. Por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto; por el Partido Acción Nacional (PAN), Ernesto Cordero Arroyo; y por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador.

 

Y ahora, casi simultáneamente, empiezan a aparecer los posibles candidatos a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, que es, indudablemente, el segundo cargo político del país. Esos aspirantes lo son, igual que en el caso de la Presidencia de la República, representantes de las tres únicas fuerzas partidistas  importantes: PRI, PAN y PRD.

 

Habrá que empezar por el PAN, porque, hasta donde sé, ya son dos las personas que han expresado sus intenciones de buscar la candidatura panista. Estas son la ex delegada en Miguel Hidalgo, Gabriela Cuevas, y el todavía delegado en la misma, Demetrio Sodi. Seguramente muy pronto aparecerán otros aspirantes. Pero visto objetivamente el caso, podríamos decir, como el clásico, que la caballada blanquiazul está flaca. Y se ve más  magra todavía, cuando se sabe que el Distrito Federal (DF), salvo en las delegaciones Miguel Hidalgo y Benito Juárez, no es plaza en las que los azules tengan una fuerza significativa en materia de sufragios.

 

En el PRI, por su parte, todavía no han aparecido los aspirantes. Pero es bien sabido que son muchas las voces tricolores que mencionan a Beatriz Paredes Rangel como la única persona capaz de arrebatarle al PRD la hegemonía que éste mantiene en el DF desde 1987 en que el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas se convirtió en el primer jefe de Gobierno emanado de un partido distinto al PRI. Pero además de que no han aparecido públicamente otros aspirantes, la verdad es que no es fácil contradecir a quienes piensan que Beatriz Paredes es la mejor carta tricolor para la dificilísima tarea de vencer al PRD en la capital de la república.

 

Por lo que toca al PRD es posible constatar que hay varios personajes que, con declaraciones o sin ellas, son considerados públicamente como las personas con mayores posibilidades de lograr la candidatura. Éstos son, hasta el momento, Mario Delgado, de quien se afirma es el preferido de Ebrard; Miguel Ángel Mancera, procurador de Justicia del DF; Martí Batres; y Alejandra Barrales.


A Mario Delgado ni los propios perredistas le ven tamaños suficientes. Aunque dicen que es hombre de talento y preparación, carece de un mínimo de carisma, y no es figura conocida. Llevarlo como candidato es poner en grave riesgo el dominio perredista en la capital del país. Y ese riesgo no se lo pueden permitir ni López Obrador ni Ebrard.

 

Una cosa semejante pasa con Mancera: talento, preparación y deseos, pero no se ve fácil que pase de ser el jefe del organismo encargado de perseguir el delito, tarea en la que no puede mostrar grandes éxitos, a candidato sólido y garante de victoria.

 

Personalmente pienso que Martí Batres tiene todo para convertirse en candidato triunfador. Es de lo mejor del PRD. Pero pesa sobre él la leyenda negra de ser un joven radical e ingobernable. Y ahora, además, tiene en contra la malquerencia de Ebrard.

 

Las anteriores razones me llevan a pensar que sus rasgos de mujer joven, batalladora, carismática y con amplia experiencia política hacen de Alejandra Barrales una muy buena carta. Adicionalmente, no está embroncada con ninguna de las facciones del PRD. Y ya parece el momento de que una mujer gobierne la gran ciudad. Es posible que en la contienda constitucional participen, cosa nunca vista, tres mujeres: Cuevas, Paredes y Barrales.


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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com       Viernes 18 de Nov. de 2011


Una decisión no tan difícil

 

La llamada clase política y hasta los simples ciudadanos más o menos interesados en la cosa pública expresan con frecuencia sus inquietudes acerca de cuál de los dos precandidatos de izquierda puede representar a ésta en las elecciones presidenciales de 2012. Esos dos precandidatos son, por supuesto, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard Casaubón.

 

El asunto no habrá de decidirse, desde luego, en función de algún método aún indeterminado de selección, sino, como siempre y en todo lugar, por la vía de un acuerdo cupular, realizado un tanto en secreto, o al menos muy discreto, entre los jefes de las diversas corrientes (o facciones, mejor dicho) del perredismo.

 

Sobre el método de selección pueden decirnos que quizás sean encuestas o elecciones internas de militantes y simpatizantes. O también abiertas a todo ciudadano que quiera participar en ellas. Pero la verdad es que tales afirmaciones son fuegos de artificio, simples actos distractores, recursos escenográficos destinados a las galerías y, también, como se dice popularmente, para taparle el ojo al macho y con dedicatoria especial al IFE (Instituto Federal Electoral), a fin de que éste no ejerza ni voto ni veto (a lo que no tiene ningún derecho pero por lo cual mantiene marcada proclividad), en relación con cualquiera de esos dos precandidatos.

 

Desechadas las ilusiones de una selección interna con participación popular, el análisis debe centrarse en la correlación de fuerzas entre ambos pretendientes. Empecemos con Marcelo.

 

Sin lugar a dudas ha sido un buen jefe de Gobierno, tarea ímproba y siempre de luces y sombras. Es, además, hombre con amplia experiencia política y gubernativa. Pero no digo ninguna novedad si afirmo que en caso de ser ungido candidato no contaría con los millones de sufragios que se necesitarían para llegar a Los Pinos. Esto Marcelo lo sabe mejor que nadie.

 

Y no contaría con ese caudal sufragista, incluso en el caso de que López Obrador declinara en favor del aún jefe de Gobierno de la ciudad de México y llamara a los lopezobradoristas a votar por Marcelo, pues bien se sabe que Ebrard no es santo de la devoción de esos millones de ciudadanos que antes que perredistas, petistas, movimientistas y hasta izquierdistas, son lopezobradoristas.



De todo esto hay clara conciencia en las dirigencias del PRD. Por eso éstas andan en pos de un acuerdo, ya muy adelantado, entre Andrés y Marcelo. Este pacto consistiría en hacer a López Obrador candidato presidencial de PRD, PT y Movimiento Ciudadano, y dejarle a Ebrard la plena jefatura del PRD, lo que le dejaría manos libres para decidir candidaturas y el rumbo futuro del PRD. Todo esto, más una senaduría, colocaría a Marcelo en inmejorable posición política por seis años, e igualmente y dada su relativa juventud, para competir, con buenas posibilidades, por Los Pinos en 2018.

 

Veamos ahora el caso de Andrés. Tiene todo para ser un candidato competitivo: carisma, experiencia, un trabajo de precampaña y organización de cinco años y, lo que es y será decisivo, millones de seguidores sin vacilaciones ni veleidades.

 

La bronca de López Obrador es otra. Digamos, parafraseando a Marx, que todas las fuerzas del México rico se han unido en Santa Cruzada para impedir la llegada de AMLO a Los Pinos. De esto también hay clara conciencia en los dirigentes de la izquierda.

 

Pero no es lo mismo participar con Marcelo como candidato predestinado a la derrota, que con López Obrador, al que esa Santa Alianza deberá vencer con sufragios, cosa que estaría por verse, o al que habría que escamotearle, otra vez, como en 2006, la victoria. La selección del candidato del PRD, como puede verse, no es tan difícil.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com        Viernes 11 de Nov. de 2011

Tremenda acusación de Washington

 

Según una nota informativa del diario estadounidense The Washington Post, reporte que ya le dio la vuelta al mundo, el gobierno de Felipe Calderón está “permitiendo que el cultivo doméstico de mariguana y amapola se eleve a niveles récord, lo que convierte a México en el mayor productor mundial de heroína, sólo atrás de Afganistán, como resultado de un giro en su estrategia antinarcóticos”.

 

No diré ninguna novedad si afirmo que el Washington Post es algo así como el vocero oficioso del gobierno de Estados Unidos, por lo que uno puede colegir legítimamente que la opinión expresada por el periódico es la opinión de la Casa Blanca.

 

Así las cosas, quien acusa al gobierno de Calderón de permitir el aumento de la producción de esas dos drogas es precisamente el gobierno yanqui, y no un periódico, por importante que sea.


Para acusar a Calderón, la Casa Blanca (y no el diario) se vale del siguiente razonamiento: desde su llegada a Los Pinos, Felipe Calderón cambió la estrategia de combate al narco. Antes de 2006, esa estrategia era la erradicación de cultivos, en tanto que desde ese año se combate al comercio, es decir, a los narcocomerciantes o narcotraficantes. Esto ha llevado, según Obama, a facilitar y, lógicamente, a incrementar la producción de amapola y mariguana.

 

La Casa Blanca, a través del diario, continúa y aprieta: desde 2006, las tierras dedicadas al cultivo de mariguana casi se han duplicado. Y las destinadas a la siembra de amapola, base de la heroína, también se han incrementado significativamente. Y como si hiciera falta hacerlo notar, el diario washingtoniano cita como fuente de su reportaje al gobierno de Estados Unidos. Ah, y también a la Organización de las Naciones Unidas, aunque en ambos casos no da más detalles, los cuales sería de interés público conocer.

 

A falta de precisión en el reportaje, cabe preguntarse si esa información es verdadera o es uno más de los inventos gringos para enlodar a personas, instituciones y gobiernos, en este caso a Calderón. Pero en cualquier caso, don Felipe sale muy mal parado.

 

Si la acusación es falsa, es claro que Calderón no tiene amigos en la Casa Blanca. Y que más bien tiene poderosos enemigos que lo calumnian públicamente y sin recato. Pero si la acusación tiene bases, lo que es bastante creíble, entonces lo están acusando de ser un promotor, así sea involuntario, de la producción, el comercio y el consumo de drogas en México, en Estados Unidos y en cualquier país al que llegue esa mayor oferta. Y en esta época histórica, de inmensa hipocresía, no hay imputación más grave que ser promotor de las drogas.

 

Lo que no queda muy claro en el reportaje de marras es si están acusando a Calderón de ingenuo por cambiar tontamente de estrategia en el combate a las drogas, o si lo están acusando de maquiavélico o diabólico, por cambiar esa estrategia deliberadamente para aumentar la oferta de mariguana y amapola.

 

Pero acusado de ingenuo o de malvado, la señal de la Casa Blanca debería poner a pensar a Calderón. Es claro que lo están invitando, indirectamente, a retornar a la estrategia de erradicación de cultivos y, al mismo tiempo, a abandonar las medidas de combate militar al narco en las calles. No es posible por ahora saber a qué obedece la nueva posición de Washington. Pero es claro que la estrategia militar ya no gusta allá.

 

Cabe, finalmente, una consideración. Hoy, en 2011, las cosas están mucho peor que en 2006. Porque independientemente de la veracidad de la acusación de la Casa Blanca, vemos y sabemos que la violencia es mayor que nunca, y que la producción, el comercio y el consumo de drogas van en aumento.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com         Viernes 4 de Nov. de 2011

Estados Unidos miente, pero el mundo no le cree

 

Por vigésimo año consecutivo, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha condenado el bloqueo económico, comercial y financiero que el gobierno de Estados Unidos mantiene sobre Cuba. Y también por vigésimo año consecutivo, la suprema instancia de la ONU se ha pronunciado categóricamente por la suspensión inmediata de ese perverso acto de guerra contra la pequeña isla.

 

Pero Washington, inconmovible ante esta abrumadora condena moral, continúa cínicamente con el feroz acto de guerra económica de evidentes propósitos genocidas: matar de hambre, sed y enfermedades a todo un pueblo que se niega a ser recolonizado por la mayor potencia imperial y guerrerista de la historia. http://america.cubaminrex.cu/InformeBloqueo2011/index.html

 

Esta combinación de condena universal a Washington, y la persistencia yanqui en su criminal conducta ha producido un resultado neto: Estados Unidos es mirado por el mundo como un Estado canalla. Un Estado cuyas palabras nada valen. Un Estado cuyos actos, reprobados y condenados por la inmensa mayoría de la sociedad humana, muestran descarnadamente su esencia tiránica, autocrática, terrorista, genocida, antihumana.

 

Y lo mismo acontece en el caso de los cinco antiterroristas cubanos prisioneros de Washington. Nadie en todo el planeta se traga el cuento yanqui de que los cinco espiaban a EU. Como en el caso del bloqueo, todo el mundo sabe que EU miente y que esos cinco hombres son inocentes de los cargos que se les imputan.

 

Ese repudio universal al tormento implacable a que se somete a esos cinco antiterroristas es equivalente a una condena de la Asamblea General de la ONU. Y es así, porque lo mejor de la humanidad condena el injusto encierro de esos cinco hombres. Maestros, médicos, artistas, novelistas, cineastas, poetas, científicos, varios Premios Nobel y millones y millones de personas honradas alrededor del mundo están conscientes de la falsedad de las acusaciones contra los cinco antiterroristas cubanos.

 

Mas, como en el caso del bloqueo, Washington continúa, inconmovible, con su conducta ilegal, inmoral, terrorista, inhumana, injusta. Y se muestra también en este asunto como un Estado canalla, como una tiranía, cual una autocracia que se impone, por medio de la fuerza bruta y ajena a la razón, contra la voluntad, el pensamiento y el sentir de la inmensa mayoría de la población del planeta.

 

Hoy es claro que estaban equivocados quienes pensaron que un hombre de piel oscura y probablemente descendiente de esclavos tendría la voluntad para luchar por la justicia. Tanto en el caso del bloqueo, como en el tema de los cinco inocentes presos, Obama se muestra como un orgulloso miembro más de la tiranía disfrazada de democracia que desde siempre ha sido EU.

 

Nada le importan las censuras, las súplicas, las razones, los argumentos, las evidencias. Como jefe supremo de un Estado canalla y autocrático, Obama se muestra igualmente canalla y tiránico. Cual un nuevo Hitler, Barack Obama mira el martirio de cinco inocentes y vuelve la vista hacia otro lado. Como un nuevo Führer, permite, impasible, la continuación del bloqueo, esa especie de lento holocausto que quisiera Washington para el insumiso pueblo cubano.

 

Colocado en la picota del descrédito público universal, Washington le responde al mundo con desdén, desprecio, cinismo e hipocresía. Pero Cuba y 185 países que piden el fin del bloqueo dan a Washington lecciones de dignidad, democracia, honradez, ética, humanidad. Y lo mismo hacen muchos de los mayores representantes universales del arte, la cultura y la ciencia que demandan el fin de la injusta prisión de los cinco abnegados y heroicos antiterroristas cubanos.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com   Viernes 28 de octubre de 2011

Permanente insurrección anticolonialista

 

Al mediodía del jueves 20 de octubre, en que redacto estas apresuradas líneas, los peleles de la OTAN en Libia que se hacen llamar revolucionarios daban por cierta la muerte de Muamar Gadafi. Y no tenían empacho en reconocer que el fallecimiento del líder libio fue producto de un bombardeo por aviones de la propia OTAN a un convoy en que los defensores de Sirte se retiraban de la ciudad.

 

Hasta ese mismo momento en que los siervos de la organización atlántica se solazaban en la difusión de la noticia, el verdadero amo en Washington se había abstenido de confirmar o desmentir la especie. ¿Habrá que preparar un buen argumento que resulte creíble sobre los acontecimientos y que impida que Gadafi se convierta en mártir de la defensa, presente y futura, de su patria?

 

Por lo pronto, y asumiendo como verdaderas la versiones de los cipayos de la OTAN, debemos reconocer que ha tenido un primer éxito el programa neocolonizador de Estados Unidos en África. Un siniestro plan para recolonizar a países que ya habían logrado liberarse del yugo explotador de la culta y torcida Europa, antes hegemónica y hoy comparsa del nuevo amo yanqui. Hoy Libia y acaso mañana Siria o Argelia. O cualquier otro país con gobiernos insumisos o con algunos rasgos de independencia.

 

De Siria ya llegan dolorosas noticias sobre el plan imperialista de desmembrar al país y repartir su territorio, una de cuyas porciones quedaría en manos de Turquía, la potencia regional que, curiosamente, es miembro de la OTAN y de la Unión Europea.

 

Hasta ahora el tenebroso plan sólo está en el papel, gracias a que Rusia Y China no se han plegado a los designios de Washington y de la siempre belicosa Europa. El veto ruso y chino al plan de sanciones contra Siria, y a la creación de una zona de exclusión aérea, semejante al que abrió la puerta a la invasión de Libia, ha impedido que se ponga en marcha la nueva agresión bélica en medio oriente. Pero la labor de zapa ideológica, política, social, económica y cultural del imperialismo contra el gobierno de Bashir Assad no ha cesado.

 

En Siria, donde convivían pacíficamente diferentes confesiones religiosas,  el imperialismo ha venido sembrando, con relativo éxito, el germen del fundamentalismo islámico y, consecuente y lamentablemente, de una nueva guerra civil de carácter religioso que sirva para derrocar a Assad.   

 

Pero la historia y la experiencia enseñan. Y ahí están las lecciones de Iraq y Afganistán, países agredidos, invadidos y ocupados militarmente y que, sin embargo, no pueden ser dominados. Un escenario, al igual que Palestina, de permanente insurrección contra el ocupante extranjero. De imposible gobernabilidad pacífica en lo político y de permanente caos en lo económico y en lo social.

 

Para la reedición de ese escenario de permanente insurrección, Libia cuenta adicionalmente con un activo de la mayor importancia: el líder no huyó. Se quedó en su patria para encabezar la defensa de su tierra y de su gente. Gadafi ya ha pasado a la historia como un héroe sacrificado en defensa de la patria invadida por las fuerzas armadas del neocolonialismo.

 

Al amparo y bajo la protección de las fuerzas armadas del imperialismo llegarán a Libia las privatizaciones de los bienes del pueblo libio para comenzar la nueva etapa de expoliación colonial. Y como en toda colonia, se hará evidente lo que bien sabemos: que el imperialismo no llega para dar, sino para quitar. Que el imperialismo sólo empobrece y es fuente de sufrimientos y dolores para el pueblo invadido. Estos crudos hechos serán la fuente de una nueva guerra de independencia en la que aparecerán nuevos anticolonialistas, nuevos patriotas, nuevos Gadafis.

 

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¡Oh, si Pasteur pudiera verlo!

 

“Matad a los gérmenes y acabaréis con las enfermedades”, decía Luis Pasteur a los médicos. Porque, aunque parezca increíble, sólo hasta la octava década del siglo XIX la ciencia logró establecer el origen microbiano de la inmensa mayoría de las enfermedades. Y fue Pasteur quien formuló la teoría germinal de los flagelos que fueron el azote de la humanidad por milenios. Por eso el gigante francés es considerado el padre de la medicina moderna.

 

Pero, curiosamente, Luis Pasteur no era médico, sino químico. Y es que el cumplimiento de la sentencia pasteriana (matad a los gérmenes y acabaréis con las enfermedades) es y ha sido la gran tarea, la misión histórica de la ciencia química. Sin el concurso de la química no habrían sido posibles los portentosos avances en el tratamiento, cura y hasta erradicación de decenas de patologías.

 

Pensemos en las vacunas, asunto de la química. O en los antibióticos, logro de la química. O en la anestesia, también fruto de la química. O en los analgésicos y los antipiréticos. O en los anticonceptivos orales, creados por el ingenio de tres grandes químicos: Marker, Miramontes y Pincus. O en la píldora del día siguiente. O en la más moderna píldora de los cinco días siguientes, última gran conquista de la anticoncepción postcoital, de la anticoncepción de emergencia.

 

Y qué es, sino pura química, la insulina para el tratamiento y control de la diabetes, flagelo universal del último siglo. Y qué son, sino química, los reactivos utilizados para los análisis clínicos de sangre y orina, uno de los primeros pasos para el diagnóstico certero de múltiples patologías. Y sin la química, creadora de la moderna anestesia, no serían posibles las portentosas cirugías que salvan la vida o devuelven la salud a millones y millones de personas alrededor del mundo.

 

La química, ciertamente, no se circunscribe al campo del diagnóstico, tratamiento y alivio de las enfermedades. Su radio de acción es inmenso: está presente en todas las ramas de la producción material. Es el caso, por ejemplo, de la llamada revolución verde, del químico estadounidense recientemente fallecido Norman Borlaug, con la aplicación de fertilizantes y plaguicidas que han permitido dodecuplicar en el último medio siglo la producción de granos y otros alimentos. Gracias, en buena medida a la química y a Borlaug, hoy ya no existen hambrunas por escasez de producción alimentaria. Ésta, universalmente vista, sin duda, supera a la demanda planetaria.

 

Pero no sólo de pan vive el hombre. Y cada cual tiene su corazoncito. Y la dupla química-medicina ha pasado de los grandes temas sociales y demográficos a los de la más estricta intimidad. Fue en 1998, hace apenas trece años, que la química produjo el milagro de resolver el problema de la impotencia masculina no asociada a enfermedades crónico-degenerativas, como la diabetes o la hipertensión arterial.

 

El primer fármaco, cuyo nombre comercial es hoy repetido millones de veces, fue el viagra. Pero hoy, apenas algo más de una década después, parece cosa de un pasado remoto. Nuevos fármacos, nuevos compuestos químicos resuelven hoy el problema de jóvenes, maduros y viejos de manera eficaz y sin complicaciones.

 

Esa impotencia no ligada a enfermedades crónico-degenerativas, llamada técnicamente disfunción eréctil, fue durante milenios un flagelo silencioso pero abrumador para millones de hombres y, en su caso, de sus parejas. La química ha hecho el milagro, y ese agudo problema ha dejado de existir. ¡Oh, si estuviera aquí Luis Pasteur para ser testigo de la última conquista de la ciencia cuyo cultivo genial le abrió las puertas de la inmortalidad!
 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 14 de Oct. de 2011


Aunque no lo entienda el pensamiento conservador

 
Hace 51 años, tres notables químicos crearon la anticoncepción oral. Uno de ellos fue Russel E. Marker, estadounidense que descubrió las propiedades inhibidoras de la ovulación de una planta mexicana llamada barbasco, que es un tubérculo, una especie de camote, llamado ñame.



 El otro químico fue el mexicano Luis Ernesto Miramontes Cárdenas, quien logró sintetizar, es decir, producir artificialmente, una sustancia llamada noretisterona, proveniente del barbasco, que es la base de la píldora anticonceptiva. Y el tercero fue Gregory Pincus, también estadounidense, que consiguió producir el primer anticonceptivo oral.

 

Nacida en 1960, la anticoncepción oral constituyó una revolución social semejante a la vacunación, la anestesia, los germicidas y los antibióticos. La píldora, como se le conoció hace cinco décadas, permitió a la humanidad escapar de modo eficaz del hasta entonces destino ineluctable de la concepción involuntaria. La obra de estos tres notables científicos puede ser considerada como una de las mayores creaciones de la cultura humana a lo largo de la historia.

 

Pero el conocimiento científico es imparable y acumulativo. Y casi cinco décadas después, hacia finales de los años noventa, aparece en escena la anticoncepción de emergencia, igualmente llamada píldora del día siguiente. Se trata de un nuevo salto hacia adelante en el dominio científico de la concepción.

 

Un método anticonceptivo postcoital y no precoital, como la célebre píldora de Marker, Miramontes y Pincus. Un método anticonceptivo recomendado por la Organización Mundial de la Salud y por las autoridades sanitarias mexicanas para ser usado en casos de violación o de falla en el uso de anticonceptivos orales o mecánicos, así como en los casos de relaciones sexuales imprevistas.

 

Luego de seis decenios de uso universal, ya nadie sensatamente se opone a la píldora precoital. Al contrario: hoy se le reconoce como uno de los mayores adelantos científicos de la historia. Pero no acontece lo mismo con la anticoncepción de emergencia. Luego de algo más de una década de utilización, aún se escuchan voces que reclaman la suspensión de su fabricación y uso.

 

Pero oponerse a la píldora del día siguiente es tan inútil como oponerse a la anticoncepción oral o de barrera, ya sea esta última mecánica, como el condón, o química, como los óvulos espermaticidas o el DIU (dispositivo intrauterino). La experiencia histórica nos dice que la anticoncepción de emergencia seguirá la ruta seguida por la anticoncepción creada en 1960 por aquellos tres célebres químicos. La anticoncepción de emergencia es ya patrimonio del género humano, como lo son las vacunas, la anestesia, los antibióticos, los germicidas y la anticoncepción de Marker, Miramontes y Pincus.

 

Podrán algunos gobiernos insensatos promulgar leyes que prohíban el uso de la nueva tecnología anticonceptiva de emergencia, como ahora ocurre en algunas entidades de la república mexicana y en algunos países, pero no conseguirán que las personas que la necesiten tengan acceso a ella.

 

Recordemos que el 25 de julio de 1978 nació, en Gran Bretaña, el primer bebé de probeta. Se trató de una niña que ahora tiene más de 30 años y que se llama Louise Brown. Y recordemos igualmente que pese a la oposición inicial del pensamiento conservador, han nacido desde entonces cuatro millones de niños fecundados in vitro. Y recordemos asimismo que el creador del método, el sabio inglés Robert Edwards, ha recibido recientemente el Premio Nobel de Medicina. De nada sirve oponerse al avance científico. Este es imparable e irreversible. Aunque todavía no lo entienda el pensamiento conservador.

 

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www.economíaypoliticahoy.wordpress.com  Viernes 7 de octubre de 2011


Sólo personas inteligentes

 

En uno de esos muy populares establecimientos comerciales dedicados a la renta de películas me encontré dos filmes estadounidenses, entre policiacos y de ciencia ficción, altamente recomendables. Uno de ellos, intitulado en castellano “Sin límites”, cuenta la historia de un joven escritor de cierto talento, pero desordenado, desidioso y dado a la disipación, rasgos que le impiden convertirse en un novelista de éxito.

 

Pero, por casualidad, el hombre encuentra una droga que mejora de manera extraordinaria sus capacidades intelectuales. Y tras librar una peligrosa lucha contra un delincuente interesado en comerciar el nuevo y milagroso fármaco, el joven alcanza el éxito y la fortuna como escritor y como empresario cultural.

 

El otro filme, llamado en castellano “El estado de la mafia”, narra la historia de un joven matrimonio de escasos recursos y más escasas luces que desea tener un hijo. También casualmente el futuro padre toma conocimiento de la existencia de una nueva técnica de ingeniería genética que posibilita la creación de niños muy inteligentes. Esa nueva técnica, de precio muy alto, algo así como 50 mil dólares, y por lo tanto inalcanzable para él, lo lleva a cometer un robo a un capo de la mafia, lo que lo conduce a fatal destino. Pero con el dinero robado logra pagar el tratamiento y, aunque no logra conocerlo, consigue tener un hijo poco menos que genial.

 

¿Estará la ciencia cerca de encontrar los medios para producir personas de gran inteligencia? Pienso que esa posibilidad no es inalcanzable y que no está lejano ese día. Me lleva a esta conclusión el conocimiento de la historia de la ciencia. Ésta ha logrado hazañas que parecían inalcanzables y hasta imposibles, aunque hoy las veamos como la cosa más natural, lógica y cotidiana.

 

Hace poco más de doscientos años, a finales del siglo XVIII, el médico inglés Edward Jenner creó la vacuna contra la viruela. Y lo hizo sin saber que tan grave patología era producida por un virus determinado. Y sin saber, además, de la existencia de los virus, invisibles hasta entonces al ojo humano y a la poderosa extensión de éste que era y es el microscopio óptico.

 

Y casi lo mismo puede decirse de la creación de la vacuna contra la poliomielitis por los científicos estadounidenses Jonás Salk y Albert Sabin. Y más o menos cabe afirmar lo propio del invento de la penicilina por el bacteriólogo inglés Alexander Fleming a mediados del siglo pasado. ¿Y no es otra hazaña portentosa la creación, por allá de los años veinte del siglo anterior, del microscopio electrónico, capaz de hacer visibles a los virus?

 

¿Y la anestesia? ¿Y la casi absoluta eliminación del dolor que han hecho realidad los modernos analgésicos, empezando con la modesta, histórica y celebérrima aspirina?

 

¿Por qué no podría la ciencia crear un fármaco que potencie las capacidades intelectuales del ser humano? En realidad, esto último ya lo ha hecho en cierta medida con la llamada revolución verde, creación del estadounidense Norman E. Borlaug, la que permitió ensanchar hasta límites inimaginables la producción de alimentos. Porque nadie puede negar la estrecha relación causal que existe entre la alimentación y el desarrollo de la inteligencia. Y esto último se ve más sencillo en el caso de la genética, con la posibilidad de influir en las funciones del ADN.

 

Muy pronto veremos hechas realidad las prefiguraciones de aquellas dos películas. Mientras tanto y con ese propósito, la sociedad puede recurrir a los viejos métodos que, probadamente, logran mejorar las capacidades intelectuales del ser humano: la alimentación, la lectura y la escuela. Es cosa de aplicar esos métodos en la totalidad de la población. La pura universalidad absoluta de alimentación, escuela y lectura haría posible, a reserva de las aportaciones futuras de genética y farmacología, el sueño dorado de sociedades formadas sólo por personas inteligentes.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 30 de Sept. de 2011

¡Menudo error! de Hacienda y de los diputados

 

En las últimas horas el dólar estadounidense alcanzó un precio de 14 pesos. Llegó a ese nivel luego de recientes alzas y bajas entre los trece y los catorce pesos. Es probable que suba un poco más. Y también hay posibilidades de que esa cotización baje un poco en los próximos días. Pero si se estudia el comportamiento de la divisa de Estados Unidos en los últimos años podrá verse que existe una evidente tendencia al alza. Este es el típico comportamiento de cualquier mercancía en un contexto económico de inflación monetaria.

 

Cuando en el régimen usurpador de Salinas de Gortari se le quitaron tres ceros al peso y se creó el nuevo peso (vigente hasta hoy), el dólar se cotizaba en algo más de tres pesos. Digamos entonces que en el lapso de aproximadamente veinte años el dólar multiplicó su precio por cuatro. O, dicho de otro modo, el peso se devaluó en 400 por ciento, algo así como 20 por ciento por año.

 

Esta tendencia al alza en el precio del dólar es la misma que siguen las demás mercancías. El oro, por ejemplo. Hace cinco años, en julio de 2006, el emblemático centenario costaba 8 mil 800 pesos. En febrero de 2011 ya se cotizaba en 20 mil pesos. Y ayer jueves 22 de septiembre tenía un precio de 29 mil 500 pesos.

 

Otra divisa, el euro, costaba hace cinco años algo más de 14 pesos. Y ahora, un quinquenio después, ya se cotiza en 19 pesos, una devaluación del peso de 35 por ciento en cinco años, lo que significa una devaluación anual del siete por ciento.

 

El panorama es el mismo si pasa uno de las divisas o del oro a otras mercancías. Hace algunos meses decía yo en estas mismas páginas que “la inflación es una constante de la economía capitalista, y que los precios de las mercancías están signados por la globalización: suben en México y suben en cualquier parte del mundo”.

 

Y agregaba yo: “habrá quien diga, desde luego, que la historia de los precios demuestra que éstos suben y bajan. Cierto. Muy cierto. Pero esas oscilaciones están marcadas por una tendencia, también histórica, hacia el alza. A veces baja el precio del maíz, del frijol, de una corbata. Pero la tendencia es al alza. Siempre. En 1971, el automóvil más pequeño y vendido en México costaba 21 mil pesos. La última versión de ese coche, hace diez años, costaba 75 mil pesos. Y un carro equivalente a aquel alemán cuesta ahora mismo (en 2011) alrededor de cien mil pesos.

 

En materia de precios, lo que cuenta es la tendencia. Y la tendencia, siempre, es al alza. Por eso no puede a uno sorprenderlo el comportamiento reciente y actual del dólar. Hace unos siete meses, en febrero de este año, las autoridades hacendarias y del Banco de México se ufanaban del éxito económico que significaba un dólar barato, un dólar que se cotizaba en menos de doce pesos.

 

Al comentar ese supuesto éxito, yo decía en estas mismas páginas que “si el rasgo esencial de los precios es la tendencia al alza, lo esperable en el caso del dólar es que muy pronto vuelva a subir de precio. Muy pronto quiere decir unas semanas o unos pocos meses. Pero no hay duda de que su precio se irá para arriba”. Siete meses después se cumplió la previsión.

 

No es cuestión de taumaturgia. Ni de erudición económica. Sólo es cosa de observación. En un contexto de inflación (y no hay otro) los precios siempre van al alza. Y el del dólar es el ejemplo clásico.

 

Parece, sin embargo, que la Secretaría de Hacienda y los señores diputados no conocen esta elemental regla de la economía. Y elaboraron la ley de ingresos y el presupuesto de egresos para 2012 asignando al dólar un precio de menos de doce pesos. Y no es lo mismo, por ejemplo, pagar amortización e intereses de la deuda externa a doce que a catorce pesos. ¡Menudo error! Son los costos de olvidar o no conocer las reglas básicas de la economía.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com    Viernes 23 de Sept. de 2011


A Jorge Turner le digo

 

Son muchas las obras científicas escritas por la pluma genial de Federico Engels. Quizás las más célebres sean El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, el Antidüring, El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre y el Discurso ante la tumba de Marx. Esta última es una exposición breve pero magistral de la concepción materialista de la historia formulada por Marx y el propio Engels cuarenta años antes en Bruselas.

 

En ese memorable y ya inmortal discurso en homenaje al amigo y compañero muerto tres días antes en Londres, Engels pronuncia una frase que resume la magnitud de la pérdida que para la ciencia y para el movimiento revolucionario mundial significó la partida del fundador de la teoría materialista del conocimiento, igualmente llamado materialismo dialéctico: “Qué gran cerebro ha dejado de pensar, qué gran corazón ha dejado de latir”.

 

He traído a mi memoria esa frase de Federico Engels, porque creo que expresa de modo insuperable el sentimiento que la muerte de Jorge Turner ha provocado en quienes lo conocimos, lo tratamos, lo quisimos y lo admiramos durante muchas décadas. En verdad, qué gran cerebro ha dejado de pensar y qué gran corazón ha dejado de latir.

 

Turner era un hombre sabio y un hombre bueno. Un hombre culto y un hombre generoso. Cordial y afable con todo aquel que se le acercaba, su generosidad era más bien magnanimidad.

 

Lo conocí por allá de los finales de los ochenta del siglo pasado cuando era embajador de su patria panameña en México. Pasamos juntos, como tantos otros, el trago amarguísimo de la invasión de Panamá por la soldadesca estadounidense, la que en una sola noche asesinó en el barrio popular El Chorrillo, con sus bombas de fósforo y napalm, a más de cuatro mil personas. A familias completas: madres, padres, abuelos, hermanos, hijos.

 

También por esa época pasamos juntos momentos muy gratos. Cuando cumplió setenta años, su infaltable compañera, María Guerra, le organizó un festejo con amigos que, como yo mismo y María Esther, mi también infaltable compañera desde hace cuarenta y tres años, lo adoraban.

Algunos festejantes pronunciaron palabras de gratitud y admiración al maestro, al erudito latinoamericanista, al infatigable revolucionario, al patriota y antiimperialista, al amigo magnánimo. Turner sólo sonreía, gratificado por esas muestras de cariño, admiración y respeto.

 

No me escapé. Pero tuve tiempo para hilar algunas rimas que expresaran mi pensamiento y mis sentimientos sobre Jorge Turner. Hoy, aquí, consigno esas rimas que en forma de epigrama compendiaban y compendian el papel que Turner representaba para nosotros, sus amigos y correligionarios:

 

A Jorge Turner le digo 

(y así las gracias le doy): 

que en el duro tiempo de hoy

mucho ayuda ser su amigo

para seguir siendo fiel

a esa hermosa utopía

que prendió en nuestra alma un día

y que abandera hoy Fidel.

 

Eran los tiempos del derrumbe de la Unión Soviética y del campo socialista de Europa del Este. Eran tiempos de confusión y desesperanza. Pero Turner era inquebrantable. Confió hasta el último aliento vital en la justeza de sus ideas y de la causa que abrazó desde su juventud. Cercano desde siempre a la gesta heroica de la revolución cubana, Turner nunca abandonó esa trinchera. Era tan cubano como panameño, mexicano y revolucionario.

 

Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional, periodista, conferenciante, luchador social, Turner fue un modelo vivo de humanidad, de sabiduría, de simpatía, de buen humor. Tuve la inmensa fortuna de ser su amigo y personalmente lo voy a extrañar muchísimo. Como amigo, como maestro, como guía. Hasta siempre, querido camarada Turner.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com    Viernes 16 de Sept. de 2011


Lo hizo Napoleón, ¿lo hará Obama?



                                A la memoria del patriota antiimperialista Jorge Turner


El próximo lunes 12 de septiembre se cumplirán 13 años del injusto y cruel encarcelamiento de cinco hombres acusados falsamente de ser criminales. La cercanía de la fecha me lleva inevitablemente a tratar el asunto. De éste me he ocupado ya muchas veces en las páginas de revistas y periódicos donde he tenido y tengo el honor de escribir. Y lo he hecho, esas tantas veces, con una extraña mezcla de sentimientos: tristeza, indignación y esperanza.

 

Tristeza, porque soy testigo presencial del sufrimiento de las madres, esposas, hermanos e hijos de esos cinco hombres privados injusta y malévolamente de su libertad, de su juventud, del amor de sus familias. Madres y padres sin hijo, esposas sin compañero, niñas y niños sin su papá. Una tortura injusta que se prolonga dolorosamente ya por 13 años.

 

Indignación, porque conozco de primera mano y documentalmente los actos de fiscales y jueces prevaricadores. Fiscales y jueces que no hacen justicia sino lo contrario. Que incumplen su deber a sabiendas. Fiscales y jueces sin moral y sin honor.

 

Esperanza, porque creo que en el pueblo y en el gobierno de Estados Unidos hay hombres y mujeres honrados que, si logran tomar conocimiento de esta quíntuple injusticia, contribuirán a remediarla.

 

Por eso me empeño, una y otra vez, en denunciarla, en hacerla un poco más pública, en airearla aquí y allá. Quizás el azar haga llegar estos renglones a los ojos de algún estadounidense honrado que aborrezca la injustica y tenga el poder político necesario y suficiente para remediarla.

 

Ya no recuerdo (y mi archivo me ayuda poco) cuándo me ocupé por primera vez de los cinco cubanos encarcelados en Estados Unidos acusados sin ninguna base de delitos que no cometieron. Pero sí tengo fresca en la memoria una entrevista que le hice el 5 de diciembre de 2005 a Mirta Rodríguez, la madre, entonces septuagenaria y quizá ya octogenaria, de Antonio Guerrero, uno de los cinco antiterroristas presos.

 

En esa entrevista (www.rebelion.org y www.siempre.com.mx), la doliente madre desmontó las falacias y calumnias que el gobierno de EU echó sobre las espaldas de esos cinco inocentes. Sus palabras sintetizaron de modo insuperable las pruebas de la inocencia de su hijo y de los cuatro compañeros de Antonio. Pero nada ha cambiado desde entonces. Inconmovible, el gobierno estadounidense se niega a enmendar la injusticia. De nada han valido hasta ahora las peticiones de un nuevo juicio de diez Premios Nobel, de parlamentos, de célebres intelectuales, de gobiernos, de la ONU, de notables científicos, de millares de hombres y mujeres honrados alrededor del mundo.

 

Hoy, luego de 13 años del comienzo de la tragedia, y ya agotados todos los recursos legales para liberar a los cinco inocentes, sólo queda el camino, recomendado por la ONU, del indulto presidencial. ¿Será capaz Barack Obama de un gesto de nobleza como ese?

 

Sé bien, y no me engaño, que Obama es el jefe del imperio. Que está sujeto a poderosas presiones internas que lo obligan a cerrar los ojos ante la colosal injusticia. Pero también sé que otros poderosos jefes de imperio fueron capaces de clemencia y humanidad. Napoleón Bonaparte supo escuchar a William Jenner, el creador de la vacuna contra la viruela, y conceder la libertad a unos ciudadanos ingleses prisioneros del célebre mariscal.

 

Obama puede entender que 13 años de cárcel para quienes no han cometido delito alguno es tormento inenarrable que debe llegar a su fin. En las manos de Obama está la llave de las cinco celdas que deben ser abiertas. Y luego de 13 años de sufrimientos y a pesar de todo, no pierdo la esperanza. Confío en que, finalmente, habrá en Obama un gesto de humanidad que hará prevalecer la justicia.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 9 de Sept. de 2011  

¡Qué buena pregunta de Perales!

 

La ociosidad –reza la sentencia clásica– es la madre de todos los vicios. Y hay mucho de cierto en esta antiquísima expresión de la sabiduría popular. Pero durante milenios, el ocio, es decir, el tiempo libre, aquellas horas que no se dedican a una actividad productiva, sólo era cosa de los ricos, los terratenientes, los esclavistas, los señores feudales, los grandes comerciantes e industriales. Y también, por supuesto, de la llamada nobleza (aunque quizás fuera un mejor nombre vileza), esto es, de las clases gobernantes.

 

Hoy, en cambio, y acaso en los últimos cien o ciento cincuenta años, el ocio ya nos es exclusivo de los poseedores de grandes riquezas materiales. El tiempo libre es patrimonio de miles de millones de personas alrededor del mundo. Las vacaciones y el turismo son dos muestras vivas de las condiciones de ocio generalizado en que viven las sociedades modernas.

 

Entre los antiguos griegos, como nos lo enseñó el gran pensador marxista argentino Aníbal Ponce, el trabajo era una actividad despreciable. Como despreciable era aquel que tenía que trabajar para vivir. Únicamente los esclavistas, los dueños de tierras y esclavos, podían vivir en el eterno ocio. Pero los Platones, los Aristóteles, los Aristófanes sabían distinguir entre el ocio como holganza y el ocio dedicado a la reflexión, al estudio, a la cultura. Este tipo de ocio recibía el nombre de diagogos, que quiere decir algo así como ocio digno, ocio distinguido.

 

Quizá sin forzar los términos podríamos decir que hoy siguen existiendo esos dos tipos de ocio: el que sirve para la holganza, la disipación y la práctica de los vicios, entendido el vocablo vicio como antónimo de virtud, y el ocio digno, el diagogos que permite la superación, la mejoría espiritual de quien lo practica.

 

Por eso José Luis Perales le pregunta a la hija en edad núbil sobre el novio o pretendiente “¿A qué dedica el tiempo libre?”. Quizás al deporte. O tal vez al estudio o a la capacitación profesional. O acaso al disfrute del teatro, la novela, la poesía, el cine o cualquier otra manifestación del arte y la cultura. ¡Ah, pero ojalá el joven por quien pregunta Perales no dedique el tiempo libre a consumir alcohol u otras drogas. O a frecuentar casas de juego, lugares de apuestas, casinos.

 

Perales asume la posición de cualquier padre de familia responsable. Porque los juegos de azar en los casinos son un negocio que, como todo negocio, va en pos de la ganancia, de la rentabilidad. Y en los casinos, la ganancia sólo puede provenir del bolsillo de los clientes, de los jugadores. Estos establecimientos están estadísticamente diseñados para que la clientela pierda y la casa gane.

 

Se trata de una forma particularmente grave y ruin de explotación del ser humano. Un modo de apropiación sucia del patrimonio ajeno. Y del patrimonio de las personas más ingenuas, menos lúcidas, aquellas que de verdad creen en eso de que “un golpe de suerte lo decide todo”. Los que sueñan en salir de la pobreza o de la medianía precisamente por un golpe de suerte, fenómeno ausente, por definición, en los casinos.

 

Esa inicua explotación de los más ingenuos, de los crédulos, de los débiles de espíritu, de los pusilánimes debería ser motivo más que suficiente para prohibir por ley las casas de juego. Pero existen otras muchas razones para hacer deseable esa prohibición. Los asiduos a  los casinos son personas que cultivan el ocio improductivo y, muchas veces, el ocio vicioso. Y es que, repitamos el aforismo, la ociosidad es la madre de todos los vicios. Qué tiene de raro, entonces, que ligados al casino sienten sus reales la trata de personas, los vendedores de drogas, los estafadores, los chulos, los proxenetas, los pederastas.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 2 de Sept. de 2011

Falso de toda falsedad

 

Es una gigantesca, inverosímil y monstruosa mentira decir que a Muamar Gadafi lo ha derrocado una insurrección popular o unos rebeldes o unos revolucionarios. A Gadafi lo han sacado del poder los masivos, pavorosos y criminales bombardeos de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), es decir, la alianza guerrerista de los países ricos de Europa occidental y Norteamérica, bajo el claro mando de Estados Unidos.

 

Todo el mundo sabe, porque incluso los medios de comunicación más reaccionarios y serviles con el imperialismo lo han documentado, que la caída de Gadafi fue producto de una cadena interminable de bombardeos contra ciudades abiertas, esto es, contra la población civil libia.

 

El tirano, como dicen los locutores, ha caído. Pero no lo ha tirado el pueblo libio, su pueblo. ¿O acaso alguien cree que sin la horrenda, sangrienta, inmisericorde y gigantesca ola de bombardeos aéreos Gadafi hubiera caído?  Misiones de bombardeo que se cuentan por millares. Misiones de bombardeo que, una tras otra y por miles, después de sembrar muerte y desolación, dejan sembrado el terror entre la población civil. Bombardeos con aviones, tripulados o no, que dejan caer su cauda de muerte desde diez mil metros de altura, lo que deja a los agredidos sin posibilidad alguna de defensa.

 

¿Rebeldes?, ¿revolucionarios?, ¿demócratas? Falso de toda falsedad. Mercenarios ayer siervos de Gadafi y hoy de Obama, Sarkozy, Cameron, Merkel y Berlusconi. Una nueva Santa Alianza que en nombre de la democracia y la ética, mata, desuella y mutila a miles y miles de habitantes de las ciudades y poblaciones libias.

 

Hablar de rebeldes, revolucionarios o demócratas anti-Gadafi es burla sangrienta cuando se sabe, porque se sabe, que el plan de derrocamiento fue concebido y programado en Washington, París, Londres, Roma y Berlín. Y cuando se sabe, porque lo estamos viendo, que los instrumentos para ese derrocamiento no son libios y no son armas ligeras, propias de una insurrección popular, sino decenas o cientos de aviones extranjeros, salidos de bases extranjeras, enviados a matar por mandatarios extranjeros.

 

En realidad, estamos en presencia de un episodio más de una política, manu militari de neocolonización. Un acto más de una nueva guerra colonial de rapiña y despojo de las riquezas, naturales o geoestratégicas, de pueblos que ya habían logrado librarse del yugo colonial. Primero vino Panamá. Luego siguió Irak. Más tarde le tocó su turno a Afganistán. Un poco después la ola neocolonizadora llegó a Pakistán. Y no cabe la menor duda de que pronto, muy pronto, los bombardeos llegarán a Siria. Y nos dirán, por supuesto, que la intervención neocolonizadora extranjera en Siria es una insurrección popular contra el tirano Assad.

 

Esta es la nueva época en que nos ha tocado vivir. En las nuevas condiciones económicas del planeta, para Estados Unidos y para Europa no hay prosperidad posible sin la explotación de viejas y nuevas colonias. Y esa neoexplotación no es posible sin el concurso de las armas.

 

En esta nueva época que estamos viviendo no hay lugar para la diplomacia defensiva de los países que se quieren soberanos. Ahora no sirven la política, el diálogo, la negociación. El amo yanqui y sus lacayos europeos quitan y ponen gobiernos que garanticen la nueva y todavía mayor explotación colonial de países indefensos ante la arrolladora fuerza bélica de las potencias occidentales.

 

Hace cinco siglos España disfrazó de misión evangelizadora la atroz guerra de rapiña que fue la conquista del Nuevo Mundo. Hoy, cinco siglos más tarde, se viste de cruzada democratizadora la nueva guerra de rapiña y despojo que estamos mirando en Libia.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com  Viernes 26 de agosto de 2011

 

Puede que por ahí anden las cosas



Un antiguo y estimado compañero de trabajo en la revista Siempre! tuvo la amabilidad de enviarme por correo electrónico un texto de Denise Dresser, una académica con presencia en los medios de comunicación. El envío trae como fuente el Grupo Reforma, pero no consigna la fecha de publicación. Sin embargo, no debe ser muy reciente, porque yo ya lo había leído en la red hace algunas semanas o pocos meses. Como sea, su amplia circulación en internet me hace pensar que algunos lectores lo encuentran positivo u orientador, lo que ahora me obliga a hacer algunas consideraciones.



En ese texto la señora se lamenta de que muchos ciudadanos crean (ella incluida, según parece) en el ineluctable retorno del PRI a Los Pinos. Y la señora no se explica por qué la ciudadanía votaría en favor del tricolor, dados los antecedentes de esta organización y de sus dirigentes.



Parece que la señora Dresser ve inevitable ese retorno, porque sabe bien que el PAN (su favorito, según podría uno colegir) no puede concitar la voluntad ciudadana mayoritaria. Y entonces uno no entiende bien qué pretende con su largo artículo.



¿Nos está convocando a la resignación ante lo inevitable, pero odioso para ella? O quizás nos está llamando a la abstención. Esto no parece probable, porque la académica con seguridad comprende perfectamente que en caso de una abstención significativa o de plano enorme, el partido más favorecido con esa hipotética situación sería precisamente el PRI y no el PAN.

 

¿Será acaso que nos está convocando a sufragar por el PAN en julio de 2012? Si este fuere el caso, nos estaría convocando a votar por un partido (o, mejor dicho, partida) de ineptos, prevaricadores, traficantes de influencias, nepotistas, lavadores de dinero, narcotraficantes, asesinos, infanticidas (recuérdese a este propósito el caso de los 49 niños fallecidos en la guardería ABC de Hermosillo, multiinfanticidio disfrazado de accidente y que a unos días de las elecciones para gobernador, inclinó decisivamente la balanza en favor del PAN, en un clásico caso de guerra sucia, materia en la que los panistas y sus asesores estadounidenses y españoles son expertos. Multiinfanticidio, además, hasta hoy impune, cuando Sonora es gobernada por el PAN.

 
 
También nos estaría convocando a dar nuestro sufragio a un partido en el que militan y hasta son altos dirigentes personas dedicadas, desde el poder público a la trata de personas y al contrabando de seres humanos. ¿Hará falta recordar los hechos delictivos y muchas veces sangrientos cometidos por el personal del malhadado Instituto Nacional de Migración (INM) cuando éste era dirigido por la conspicua  panista y actual miembro de la dirigencia nacional blanquiazul, Cecilia Romero? ¿Nos está llamando a votar por un grupo de criminales y corruptos hasta la médula? ¿Doña Denise sufragará por ellos? Puede ser.



Si como ella insinúa, el PRI no debe regresar a Los Pinos; y si eso es inevitable por medio de elecciones, ¿nos estará convocando con el artículo de marras a impedir ese hipotético regreso por alguna otra vía que no sea la de las elecciones?


¿Estará preparándonos psicológicamente para aceptar como positiva y noble la tarea de impedir el retorno del tricolor a Los Pinos? ¿Tendrá ya algunas ideas al respecto? ¿Digamos un gran fraude electoral, como el que colocó a Felipe Calderón en Los Pinos? Un fraude electoral, desde luego, patriótico, humanista y bienhechor.


¿O quizás esté pensando (o ya se lo comentaron sus amigos panistas de élite) en algún mecanismo que impida haya comicios en 2012? ¿Estará en su mente un golpe militar? ¿O una junta cívico-militar que tome el poder por vía no eleccionaria, es decir, anticonstitucional?

 

Puede que por ahí anden las cosas. Porque ya se sabe, como lo redemostraron las elecciones de 2006, que una vez instalada en el poder, la extrema derecha (mexicana y universal) jamás lo suelta por la vía de los votos.


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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com    Dom. 14 de agosto de 2011


Inapam: confesión oficial de fechorías

 

El viernes 6 de mayo de 2011, publiqué aquí mismo un texto denunciando el comportamiento ilegal de Alejandro Orozco Rubio, director general del Inapam (Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores). Escribí: “De acuerdo con las denuncias judiciales y documentos legales que tengo a la vista (facturas, recibos, constancias de recepción de equipo, etc.), el señor Alejandro Orozco se niega a pagar a la empresa Reparación y Servicios de Cómputo, SA de CV un adeudo de más de cinco millones de pesos por la renta de equipo de cómputo y las tareas de mantenimiento y dotación de refacciones.

 

“La empresa agraviada, desde luego, ya ha acudido a los tribunales competentes. La denuncia se encuentra radicada ante el juez sexagésimo cuarto de lo civil. Pero el asunto se ha agravado para la empresa arrendadora, porque a la falta del pago por los servicios prestados, el Inapam, es decir, su director, Alejandro Orozco Rubio, se rehúsa a devolver los equipos a su legítimo dueño, lo que agrava el daño económico para la empresa, pues ni cobra la renta del equipo alquilado ni puede rentarlo a otras personas o instituciones”.

 

Desde luego, ningún funcionario del Inapam, y menos su director general, se atrevieron a desmentirme. Todo lo dicho por mí era y es verdad. Pero siempre es gratificante para un periodista mostrar a sus lectores las pruebas de lo expresado. Y éste es ahora el caso.

 

Tengo a la vista un mecanograma de la versión estenográfica de la minuta de una reunión de los principales directivos del Inapam, en la que éstos reconocen los hechos denunciados judicial y periodísticamente. He aquí algunos extractos de esa confesión privada y ahora pública de las fechorías cometidas por los responsables del Inapam:

 

“Lic. Arturo Serrano Meneses, titular del Órgano Interno de Control (OIC): Algo que le preocupa al OIC es que se sigue trabajando con estos equipos, y a hoy fecha (al día de hoy) no tenemos contrato con el cual están operando estos equipos. El contrato (que había) terminó el 31 de diciembre (de 2010). Seguimos con los equipos y no tenemos ningún soporte o no se tiene en la entidad ningún soporte jurídico de los mismos”.

 

De modo que el Inapam reconoce que está usando unos equipos ajenos sin contrato y sin el obligado pago correspondiente. Eso en lenguaje llano se llama latrocinio. Y he aquí algo más:

 

“Lic. Alejandro González Roldán, otro asistente al cónclave: Tú mencionabas (se refiere al Lic. Carlos Rivera Olivares, subdirector jurídico, quien lo antecedió en el uso de la palabra) una serie de irregularidades en el contrato. ¿Estas irregularidades son de parte del Inapam o son de parte de la empresa?”

 

Y responde la C. P. Martha Díaz Carbajal, directora de Administración y Finanzas: “No (son de parte del proveedor). (Son) de parte del ex subdirector de Recursos Materiales (del Inapam)”.

 

A confesión de parte –dice el clásico aforismo jurídico–, relevo de pruebas. Sería magnífico que los secretarios de la Función Pública, Salvador Vega Casillas, de Sedesol, Héctor Félix Guerra, la titular de la procuraduría General de la República (PGR), Marisela Morales, y la propia Presidencia de la República le solicitaran oficialmente al director general del Inapam una copia de la minuta de la cual he extraído los citados párrafos. Así podrían leer con sus propios ojos la confesión de una conducta ilegal de un equipo de funcionarios públicos y del titular de la dependencia, Alejandro Orozco, quien hasta ahora ha actuado impunemente, quizá confiado en la amistad e influencia (política y religiosa, como se ha documentado públicamente) que mantiene con quien lo nombró en el cargo, el licenciado Felipe Calderón.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com   Viernes 5 de agosto de 2011 

Ojalá sea con Chávez

 

La información de que el presidente de Venezuela padece algún tipo de cáncer ha provocado pesadumbre y preocupación entre los millones y millones de sus seguidores y simpatizantes en Venezuela y alrededor del mundo. La noticia, sin duda, constituye un duro golpe para las esperanzas de mayores avances y logros de la llamada revolución bolivariana emprendida por Chávez.

 

El temor, lógicamente, es que la vida del coronel estuviera próxima a su fin, lo que indudablemente tendría efectos negativos en el desarrollo del proceso en marcha. La desaparición física de un líder de la inmensa talla de Chávez tendería por fuerza a restarle impulso a las transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales emprendidas por el coronel.

 

En ese hipotético e indeseable caso, aparecería la lucha de facciones en el grupo gobernante en Venezuela. Y ya se sabe que una situación como esa sería aprovechada por la derecha autóctona y por Estados Unidos para frenar y, si se pudiera, liquidar la obra de Chávez.

 

Hasta ahora no tenemos información precisa sobre la gravedad y el grado de avance del cáncer que afecta al presidente. Y en materia de esta patología nunca pueden descartarse los finales próximos. Si este fuere el malhadado caso, Chávez dispondría de muy poco tiempo para planear y ejecutar una sucesión constitucional ordenada y encabezada por un revolucionario insospechable de oportunismo, veleidades, simulación y capacidad de traición.

 

Pero este negro escenario no es una cosa ineluctable. Hoy, como todos sabemos, son tratables y hasta curables un montón de tipos de cáncer. Quizás el único que en la actualidad es intratable, incurable y de pronóstico letal y casi inmediato es el cáncer de la encrucijada gástrica, es decir, aquel del cual se ignora su ubicación precisa (estómago, hígado, páncreas) y que, carente de síntomas, avanza en la creación de metástasis ampliamente diseminadas por el cuerpo.

 

De modo que salvo este tipo particular de cáncer, el tratamiento radiológico, químico y quirúrgico suele dar buenos resultados y una muy amplia sobrevivencia del paciente, incluso de varios años y aun décadas. Y hasta la hora actual, y por la información dispersa e imprecisa que tenemos (cosa explicable, pues se trata de un jefe de Estado y, además, del líder de una revolución acosada por la derecha criolla y por el imperialismo estadounidense), nada hace sospechar que el cáncer que sufre Chávez sea de la encrucijada gástrica. En consecuencia, hay lugar para la esperanza de salud y una extensa sobrevida del comandante bolivariano.

 

Es claro, sin embargo, que la vida más o menos prolongada del comandante Chávez tampoco es garantía de un avance todavía mayor de la revolución encabezada por el coronel. El gobierno chavista no ha logrado convertir en propiedad estatal, nacional, social o colectiva a los grandes medios de producción. Éstos siguen en manos de capitalistas privados en constante conspiración para derrocar a Chávez y para descarrilar la revolución.

 

Como enseñan la experiencia y la historia reciente, la propiedad social de los grandes medios de producción no hacen el socialismo; pero sin el cumplimiento de esta condición, el socialismo es un sueño que se aleja constantemente.

 

La propiedad social de los grandes medios de producción garantiza recursos para la realización de las tareas del desarrollo económico base de un socialismo futuro: educación, salud, ingreso y vida decorosa para todos.

Con Chávez y sin Chávez, y deseando fervientemente que sea con Chávez, la revolución bolivariana de Venezuela enfrenta y enfrentará inmensos peligros internos y foráneos. Y sobre el futuro de ella nada hay escrito.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 29 de julio de 2011


Republicano, marxista, valiente y sabio

 

A los 95 años de edad, y en pleno uso de sus facultades mentales, ha muerto el pasado 8 de julio  en la ciudad de México, Adolfo Sánchez Vázquez, figura señera de la filosofía marxista en lengua española. Nacido español, y combatiente en defensa de la Segunda República, conoció la amargura del exilio. Mas para su fortuna y, sobre todo, para fortuna de la ciencia y la cultura mexicanas, fue acogido en tierra azteca a cuyo servicio dedicó sus enormes talento y sabiduría por más de siete décadas.

 

Sánchez Vázquez fue uno de los miles de republicanos españoles que en tierras de Anáhuac cultivaron pródigamente las ciencias, las artes, la técnica, las leyes, la administración, la enseñanza. Y aunque casi no hubo centro de estudios superiores donde los republicanos no derramaran generosamente sus dotes intelectuales, fue la Universidad Nacional Autónoma de México, la UNAM, la institución que más se benefició de las aportaciones de aquellos perseguidos que aquí encontraron techo, trabajo y nueva patria.

 

Interesado desde su paso juvenil por la Universidad Central de Madrid en los meandros del arte, el marxista Sánchez Vázquez se consagró en tierra azteca al estudio  de la estética.

 

Poeta, ensayista, profesor, conferenciante y fundamentalmente filósofo, Adolfo Sánchez Vázquez dejó en el ámbito de la filosofía en general y de la estética en particular una obra monumental: Las ideas estéticas de Marx, La Filosofía de la Praxis, Ética, Estética y marxismo, Del socialismo científico al socialismo utópico, Invitación a la estética, Ética y política y muchos libros más de filosofía, poesía, ensayo y autobiográficos.

 

Doctor en Filosofía por la UNAM, personalmente modesto, afable y nada proclive a la autopromoción, su vasta y sólida obra lo hizo merecedor de doctorados honoris causa por las universidades mexicanas de Puebla, Nuevo León, Guadalajara y la de su natal Cádiz. También le otorgaron semejante distinción las universidades españolas Nacional de Educación a Distancia y Complutense. Y en el ámbito latinoamericano, las universidades de La Habana y de Buenos Aires. Igualmente recibió la Gran Cruz de Alfonso X, el Sabio (España), el Premio Universidad Nacional de México en Humanidades, el Premio Nacional de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía del gobierno mexicano, el Premio María Zambrano de la Junta de Andalucía y la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil del gobierno de España.

Figura relevante de la filosofía contemporánea, en 1990 fue invitado por el poeta y ensayista mexicano Octavio Paz a un encuentro de intelectuales que tuvo amplísima difusión mediática para analizar la desaparición de la Unión Soviética y del campo socialista de Europa del Este, y que se denominó “El siglo XX. La experiencia de la libertad”. El usurpador de la Presidencia de México, Carlos Salinas de Gortari, dio, desde luego, bendición y financiación a esa apasionada apología del capitalismo.

 

En ese encuentro participaron mayoritariamente conocidos intelectuales de derecha, como el propio Octavio Paz y el peruano-español Mario Vargas Llosa, todos ellos festejando, exultantes de alegría, la caída, como diría Hitler en 1941, del “Gran Enemigo del Este”.

 

A su turno, y contrariando y disgustando al anfitrión, Adolfo Sánchez Vázquez desarrolló las razones que lo llevaron a ser y a seguir siendo marxista. Con palabras comedidas, propias de un hombre de suprema inteligencia y educación, dijo, palabras más, palabras menos, que mientras existan el capitalismo y sus horrores, siempre habrá seres humanos dispuestos a luchar por el socialismo. Fernando Buen Abad ha referido aquellas palabras de Adolfo Sánchez Vázquez del siguiente e insuperable modo y en clara alusión a Octavio Paz: “El capitalismo es un horror que no se puede hermosear aunque para ello se contrate a poetas”.

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 22 de julio de 2011

Mejor escéptico que crédulo

 

Leo hace unas horas en la prensa nacional lo siguiente: “De acuerdo con un estudio de la ONU, la incidencia de desastres naturales se ha multiplicado por cinco desde la década de los 70” (del siglo XX). Noticia aterradora, sin duda. Pero ¿será verdad? Y leo también, esta vez en un portal español de divulgación científica, esta otra historia de terror: “un glaciar de Groenlandia ha perdido 300 mil millones de toneladas de hielo en el último decenio”.

 

Ambos hechos, desde luego, son atribuidos al llamado cambio climático antropogénico, es decir, el cambio climático producido por la actividad humana, esto es, por las actividades económicas del hombre: agricultura, ganadería e industria. Pero los difusores de esas informaciones (o desinformaciones) no proporcionan datos que sustenten tan catastróficas “noticias”.

 

Si, por ejemplo, en 1970 hubo cinco huracanes, ¿en 2010 hubo 25? Y si en 1970 hubo diez grandes sequías, ¿cuarenta años después fueron 50? Y si en 1970 hubo 80 tremendas inundaciones ahora, cuatro decenios después, ha habido 400?

 

¿Se imagina el lector un quántum de 300 mil millones de toneladas de hielo que se han derretido desde 2001 hasta 2011? Parece mucho hielo hecho agua. ¿Esto es cierto o la información salió de alguna agencia productora de “noticias” alarmantes.  En esta última “noticia” se insinúa que tanto hielo convertido en agua podría provocar catastróficas inundaciones. En este caso, catastróficas quiere decir de mayor intensidad, gravedad y daños materiales y humanos que las inundaciones anteriores en el último siglo.

 

Y salvo prueba en contrario, no parece que las inundaciones de la última década hayan sido más graves, más dañinas y más intensas que las que ha habido a lo largo de la historia, y concretamente en los años cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo pasado. Y vale la pena recordar que la etimología de la palabra cataclismo, que significa catástrofe o hecatombe, es cataclismós, vocablo griego que significa, precisamente, inundación. Y se usa el vocablo cataclismo para referirse a una hecatombe, a una desgracia mayor, porque a lo largo de la historia las inundaciones eran la mayor desgracia natural que una comunidad podía padecer.

 

¿Eso del cambio climático antropogénico es una cuestión científica o se trata de propaganda con fines económicos? Digo esto, porque el grupo de expertos creado por la ONU para estudiar el cambio climático, también llamado calentamiento global, propone como una solución a este problema la utilización cada día más amplia de la energía atómica. Más plantas atómicas alrededor del mundo significan mayores ganancias para los fabricantes de esos artefactos. Y posiblemente más chernobyles y fukushimas.

 

Pero no se me escapa, desde luego, que también existen intereses económicos detrás de la afirmación de que el calentamiento global no es un problema grave. Esos intereses se encuentran, por ejemplo, en las grandes corporaciones petroleras y carboníferas.

 

Personalmente soy un escéptico en eso del calentamiento global. Pienso que se trata de una de tantas fabricaciones espurias ideadas para mantenernos permanentemente asustados. Pero suponiendo que sea verdad eso de que el planeta está sufriendo un aumento de su temperatura media por razón de los gases de efecto invernadero, me queda muy claro, como ya lo he dicho en otras ocasiones, que no se trata de un problema irremediable. La ciencia y la tecnología modernas, frutos maravillosos del talento humano, poseen un catálogo inmenso de soluciones.

 

Por lo pronto digamos que no existe consenso científico sobre un presunto calentamiento global antropogénico del planeta. Así que más vale ser escéptico que crédulo.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 15 de julio de 2011


Viejo perro garroteado

 

Anteayer miércoles 6 de julio, la prensa mexicana se hizo eco de la publicación en The New York Times de un estudio de la afamada Universidad de Princeton en el que se afirma que “decae el interés de los mexicanos por emigrar a Estados Unidos como trabajadores indocumentados”. Y según el propio diario neoyorquino, esta insospechada conclusión princentoniana se está viendo confirmada por los resultados del último censo realizado por el Pew Hispanic Center, en el cual se dice que en 2010 menos de cien mil mexicanos indocumentados se establecieron en la Unión Americana, cifra sustantivamente menor que los 525 mil anuales que lo hicieron entre 2000 y 2004.

 

De acuerdo con el llamado Proyecto de Migración Mexicana, desarrollado en Princeton, las razones de este nuevo comportamiento demográfico de los mexicanos son de dos tipos: las estadounidenses y las mexicanas. Entre las primeras puede contarse la prolongada recesión económica, fenómeno que implica una menor oferta de empleo en el lado norte de la frontera.

Y también, obviamente, las crecientes dificultades para cruzar a Estados Unidos, la renovada dureza de las leyes antiinmigrantes, los enormes peligros de índole criminal que son inherentes, en los años de Felipe Calderón, a la aventura migratoria y, entre muchas otras razones, el clima xenofóbico y antimexicano que, siempre presente en el país del norte, hoy es mayor o por lo menos más notorio.

 

Todas estas dificultades y obstáculos antimigración son bastante conocidos y reconocidos. Pero no ocurre lo mismo con las razones mexicanas que hacen hoy, según los dichos estudios, menos atractiva que en el pasado la emigración indocumentada hacia EU.

 

Entre estas razones mexicanas ocupa un lugar muy importante la natalidad. Hace cincuenta años (y aun antes) la mujer mexicana tenía un promedio de casi ocho hijos, en tanto que a comienzos de la nueva centuria esa cifra se ha reducido a un poco menos de dos hijos por mujer. Y no hay duda, como históricamente está bien documentado, que una prole abundante es una poderosa razón para la emigración en busca de medios de vida.

 

Pero el estudio de la Universidad de Princeton señala también como razones para inhibir la emigración indocumentada un factor al que no estamos acostumbrados a considerar pero que es innegable: el progreso social experimentado por México en las últimas seis décadas.

Acostumbrados como estamos los mexicanos a los enfoques pesimistas y aún catastrofistas de la realidad mexicana, nos cuesta trabajo reconocer que progresamos. Y a veces nos vemos obligados a hacerlo porque aparecen ante nuestros ojos datos duros que documentan ese no siempre reconocido progreso. Ahí está el crecimiento continuo, a lo largo de las décadas de la esperanza de vida, la que hoy alcanza ya los 77.2 años.

 

Igualmente, desde luego, la drástica caída en la tasa de mortalidad infantil, la desaparición del panorama mexicano de las quince o dieciséis enfermedades llamadas de la pobreza, la enorme oferta alimentaria, el continuado y aparentemente imparable aumento del consumo en vastísimos sectores de la población. Asimismo ha de contarse, como lo hacen los investigadores de Princeton, el incremento en la escolaridad media y en las oportunidades educativas.

 

Como viejo perro garroteado que soy, debo decir que acostumbro mirar con escepticismo y ojo crítico los estudios sobre México hechos por instituciones e investigadores extranjeros, sobre todo estadounidenses. Pero hay ocasiones en que tiene uno que rendirse ante la evidencia científica. Y creo que este caso (las razones mexicanas que hacen menos atractiva la migración laboral indocumentada hacia EU) es una de esas ocasiones.

 

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www.economiaypolitica.wordpress.com            Viernes 8 de julio de 2011

No es cosa irremediable

 

No es sencillo para el ciudadano medio comprender cabalmente el concepto “cambio climático”. Este fenómeno, dicen los expertos, tiene como característica esencial un aumento constante y sostenido de la temperatura media del planeta. Y para estudiar científicamente la cuestión, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) creó una instancia especial que recibe el nombre de “Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático”, Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC).

 

En 1990, este grupo concluyó después de su primera reunión que de seguir con el ritmo actual de emisiones de gases de efecto invernadero, cabría esperar un aumento de 0.3 °C por decenio durante el próximo siglo (mayor que el producido durante los últimos 10,000 años). Tres décimas de grado centígrado por decenio implicaría que la temperatura media del orbe se incrementaría en tres grados celsius en un siglo.

 

Este probable aumento de temperatura, por supuesto, no es una cosa irremediable. Existen medios para atenuarlo o detenerlo. Uno de éstos, según la ONU, es reducir un poquito (5% en algunos años) la emisión de seis gases determinados de efecto invernadero. Y para conseguir tal cosa existen a su vez dos caminos.

 

Uno es hacer más eficiente la producción material, es decir, producir lo    mismo o más, pero con menores emisiones de aquellos gases. La otra vía es reducir la producción o, lo que viene a ser lo mismo, reducir el consumo.

 

Lo primero es científica y tecnológicamente posible, pero lo segundo no se ve fácil desde el punto de vista de la economía mundial, formada por decenas de naciones empeñadas en aumentar cada año la tasa de crecimiento de su producción. China, por ejemplo, lleva ya varios años de crecimiento de su producto interno bruto a tasas permanentes de alrededor del diez por ciento.

 

Y si uno se asoma a Cuba, podrá ver que el mayor problema de la isla es un escaso crecimiento de la producción interna y un consecuente bajo consumo de la población, aunque a nadie le falte lo esencial: alimentación, salud, vestido, educación y seguridad y paz social. Aumentar la producción es la médula del llamado del presidente Raúl Castro a sus conciudadanos.

 

Es claro que en el marco de una economía capitalista es imposible reducir el consumo. Así que sólo queda una vía: hacer más eficiente la producción. O, dicho de otro modo, producir cada día más pero con menos emisiones de gases de efecto invernadero. Un factor esencial en una producción más eficiente pasa, desde luego, por el ahorro energético: producir más gastando menos energía. Y por este camino ya ha habido avances sustanciales: lámparas y motores ahorradores de energía son hoy cosa corriente.

 

Y es claro también que otra ruta en la que igualmente se ha avanzado es el uso de energías alternativas a los combustibles fósiles (carbón y petróleo). Y otro camino y muy al alcance de la mano es frenar la desforestación y aumentar la reforestación. Hace pocas semanas traje a estas páginas un despacho de la agencia Europa Press en el cual se da cuenta del muy extenso proceso de recuperación de la masa forestal en el Viejo Mundo y concretamente en España: “Los bosques españoles se han duplicado en los últimos cien años, según ha explicado el subdirector general de la FAO, Enrique Rojas, quien ha señalado que España ha aumentado su superficie forestal "muchísimo", unos 1.7 millones de hectáreas en los últimos 10 años”.

 

Hay, sin embargo, una cosa en la que no puede uno estar de acuerdo con el citado grupo de expertos: afirman que una vía para frenar el cambio climático es el uso de la energía nuclear. Y con perdón de la expertocracia, y como se dice en mexicano, sería peor el remedio que la enfermedad.

 

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www.economiaypolitica.wordpress.com            Viernes 1 de julio de 2011

Un prevaricador en el Senado mexicano

 

No diré ningún secreto si afirmo que, a pesar de su poético nombre, la ODCA (Organización Demócrata Cristiana de América) es una institución que agrupa a los partidos políticos de extrema derecha del continente, ahora bajo la presidencia de un connotado panista, el viejo ex líder empresarial y actual senador de la república, Jorge Ocejo.

 

Pero acaso sí diga yo una novedad si afirmo que, a falta de una oficina para el presidente de la ODCA en la cual despachar los asuntos de esa organización, Ocejo utiliza para estas labores su oficina en la Cámara de Senadores, lo cual es una conducta fraudulenta, pues ese recinto sólo debe ser para el tratamiento de los asuntos del Senado.

 

Esta conducta prevaricadora de Ocejo es, sin embargo, cosa menor frente a otros de sus actos. Porque ocurre que el ex líder empresarial solapa la pertenencia a la ODCA (que es una organización de partidos políticos) de un membrete, financiado y tripulado por la CIA estadounidense, llamado Directorio Democrático Cubano (DDC). De modo que la Presidencia de la ODCA da cobijo institucional a una entidad que no es partido político, sino un membrete fachada de la CIA, una tapadera de las acciones encubiertas, es decir, ilegales de EU en América Latina y concretamente en México, ciudad sede de la ODCA.

 

El asunto es todavía más grave, puesto que la ODCA hace suyos los propósitos del DDC, que son organizar y desatar campañas mediáticas contra Cuba y crear y potenciar grupos de oposición política dentro de la isla. Y hay más: el hombre fuerte del DDC, Orlando Gutiérrez, y otro de los dirigentes de esa subagencia de la CIA, Calixto Navarro, mantienen estrechísimos lazos con dos destacados legisladores panistas: Adriana González y Rodrigo Iván Cortés, cuya misión en el Congreso mexicano es enrarecer y torpedear las relaciones bilaterales México-Cuba, promoviendo puntos de acuerdo e iniciativas legislativas contra Cuba. Todo ello, desde luego, en acatamiento, de las directrices de la CIA, es decir, del gobierno de EU.

 

Y para muestra de esta conducta antipatriótica e injerencista de los legisladores panistas, he aquí otros datos irrebatibles. El 6 y 7 de mayo de 2011 se realizó un congreso de la ODCA en Panamá. Uno de los puntos de la agenda era el análisis del desarrollo de las acciones contra Cuba. Ahí estuvieron Orlando Gutiérrez, cacique del DDC, y el senador Ocejo.

En el marco del congreso, hubo una reunión privada de los directivos del DDC y de la ODCA con la participación de un funcionario de la embajada de EU en Panamá, cónclave en el que se valoró la necesidad de priorizar la estimulación de acciones de desorden público, incluso violento, dentro de Cuba, por parte de la contrarrevolución interna, disturbios que pudieran generar una respuesta de las autoridades de la isla, con el fin de justificar nuevas campañas de aislamiento diplomático y político de Cuba.

 

Pero no sólo en Panamá la ODCA patrocina acciones ilegales contra Cuba. Como lo ha revelado la divulgación de unos cables de Wikileaks, el DDC, en coordinación con unos parlamentarios de Costa Rica, organizó un evento anticubano en la mismísima sede del Parlamento tico y por instrucciones y bajo las directrices de la embajada de EU en San José.

 

Que los parlamentarios de México, Panamá y Costa Rica participen, bajo la dirección del gobierno de EU, en actos ilegales contra Cuba es una clara muestra de que la Casa Blanca persiste en su política de involucramiento de terceros países en los esfuerzos por derrocar al gobierno de la isla, valiéndose por ahora de organizaciones y dirigentes locales  ultraderechistas, como la ODCA y su inmoral, abusivo y prevaricador líder actual, Jorge Ocejo.

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 24 de junio de 2011

Divorcialidad formal y divorcialidad real

 

Según las cifras del Censo de Población de 2010, sólo la mitad de las mujeres mexicanas se  casan con la intermediación de alguna iglesia. Del otro cincuenta por ciento, varios millones se unen por la vía civil, y otros tantos millones optan por la unión libre, por el matrimonio de hecho.

 

De estos tres tipos de uniones, una gran proporción termina en la separación de la pareja. Si se trata de un matrimonio legal, la separación no siempre asume ese mismo carácter de legalidad. Más bien es al contrario: una significativa proporción de esas separaciones lo son de hecho. Dicho de otro modo, el matrimonio legal subsiste pero la pareja ha dejado de serlo en los hechos, en la vida cotidiana.

 

En el caso de las uniones libres, la ruptura de la relación es también cosa común: una considerable proporción de esas uniones culmina en la separación.

 

Conocer el número exacto de divorcios legales es asunto sencillo. Basta consultar las cifras respectivas en el Registro Civil. Pero conocer la cifra de separaciones en el caso de las uniones libres (o matrimonios de hecho) es una tarea que implica enormes dificultades puesto que no hay registros de ellas.

 

Para acercarse aunque sea un poquito a ese conocimiento, economistas y demógrafos deben valerse del recurso de las encuestas o sondeos. Y por esta vía ha logrado saberse que la cifra de disoluciones de esos vínculos extralegales es mucho mayor que la de los divorcios o separaciones legales.

 

Veamos primero la cifra, documentada en el Registro Civil, de divorcios a lo largo de los últimos tres decenios: de 1980 hasta 2008, último año del que se cuenta con guarismos.

 

En 1980 la tasa de divorcios era de 4.4 por cada cien matrimonios. Una década más tarde, en 1990, la tasa había crecido hasta llegar al 7.2 por ciento. Diez años después, en 2000, ese porcentaje se había incrementado un poquitín: 7.4. Pero un quinquenio más tarde, esa tasa había crecido en varios puntos para colocarse en 11.8. Y ya para 2008, el porcentaje había ascendido hasta casi 14 por ciento: 13.9.

 

Sin cifras a mi alcance para 2009 y 2010, es dable suponer que la tasa de divorcialidad ha seguido creciendo, quizá en uno o dos puntos por año. Eso significaría una tasa de divorcios de entre 16 y 18 por ciento. Dicho de una manera acaso más gráfica, en el México del siglo XXI, uno de cada cinco matrimonios legales termina en divorcio también legal.

 

Las cosas son todavía más llamativas en el caso de las separaciones conyugales de hecho. Según la información disponible por la vía de las encuestas, el 86 por ciento del total de las disoluciones del vínculo conyugal corresponden a separaciones de hecho, y sólo 14 por ciento a divorcios formalizados ante las autoridades civiles.

 

Esto quiere decir que la inmensa mayoría de las uniones matrimoniales terminan en separaciones de hecho, lo que significa que la divorcialidad real en México es muy alta, muy por encima del 14 por ciento de los divorcios formales.

 

Una explicación general de este comportamiento sociodemográfico se encuentra en la mayor facilidad de la separación de hecho. Es por ello que sobre todo entre la población juvenil pierde presencia el matrimonio legal y ganan terreno las uniones libres, situación que facilita y hace crecer la divorcialidad.

 

Este conjunto de tendencias prefigura un futuro con menos matrimonios legales, más uniones libres y un creciente número de divorcios tanto formales como informales. Y por lo que toca a los matrimonios religiosos, la actual tendencia decreciente ahondará su caída. Se trata de una nueva realidad social, demográfica, jurídica, cultural, familiar e individual a la que, nos guste o no, tendremos que acostumbrarnos.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com    Viernes 17 de junio de 2011

Una historia linda

 

Desde hace ya varios años, digamos al menos una década, se sabe y se reconoce que la economía de la República Popular de China es una de las más dinámicas del mundo. Una economía que crece sin parar a tasas que permanentemente rondan el diez por ciento. Igualmente se sabe que hoy en día China es la segunda potencia económica mundial.

 

Todo esto ha sido fruto de determinadas reformas de la economía. Una economía que se basaba en los principios teóricos de los fundadores del socialismo científico: Carlos Marx, Federico Engels y  Vladimir Ilich Lenin. Y también desde luego en los de Mao Tse Tung.

 

La esencia de esa teoría económica era (y es) la propiedad colectiva o social o, si se quiere, estatal de los grandes medios de producción: tierra, banca, minería, agricultura, ganadería, industria  en todas sus ramas y el comercio nacional e internacional.

Las reformas a la economía basada en estos principios socialistas consistieron, esencialmente, en la privatización de una parte muy considerable de la antigua propiedad socialista o estatal. Y si bien esas reformas cuajaron en el notabilísimo crecimiento de la producción china en todos o casi todos los sectores de la economía en los últimos quince o veinte años, lo cierto es que datan de tres décadas atrás: desde fines de los años setenta.

 

Al crecer ininterrumpidamente la producción durante esos tres decenios, lógicamente y a la par creció el consumo. Hoy la población china tiene acceso a bienes y servicios a los que están acostumbradas las poblaciones del mundo capitalista desarrollado y hasta de los llamados países emergentes o en vías de desarrollo.

 

Dicho sintéticamente, en la China reformista, el mercado, es decir la esencia del capitalismo, sustituyó en buena medida a la planificación económica como principio rector de la producción.

 

Hasta aquí la historia es bastante linda: crecimiento de la producción y del consumo. Igual que en Estados Unidos, Inglaterra o Japón. Pero esa historia linda tiene también su rostro desagradable, como en cualquier país capitalista: concentración de la riqueza, grave desigualdad social, creación y existencia de monopolios privados, guerrerismo, expansionismo, colonialismo, creación y existencia de una burguesía poderosa que siempre irá por más, que siempre querrá más dinero y más poder.

 

Esos apetitos de poder económico y político sin límite son el pan nuestro de cada día en los países capitalistas. Burguesías, como en México o Estados Unidos, convertidas en supragobiernos, en el único y verdadero poder, por encima de los Obama o los Calderón.

 

No sabemos (o yo al menos no lo sé) si esto último ya ha acontecido o acontecerá pronto en China. Hasta donde conocemos, el Estado mantiene la propiedad y el control de los grandes medios de producción, es decir, de los medios de producción estratégicos. Y no hay duda de que el Partido Comunista mantiene el poder político.

 

La nueva prosperidad china es, más o menos, semejante a la de cualquier país capitalista avanzado. Y eso está bien, muy bien. Pero como diría el Che: ¿es posible la construcción del socialismo con las melladas armas del capitalismo? ¿Va China en pos de un socialismo próspero y además igualitario? ¿O se dirige o ya está de plano adelantada en la construcción de un capitalismo tan capitalista como el de cualquier país del Norte?

 

Las señales a la vista apuntan más bien en la segunda dirección. ¿Se repetirá en China la experiencia soviética? ¿Seguirá el gigante asiático los pasos del llamado bloque socialista de Europa oriental? ¿O hay esperanzas de una China socialista, próspera y pacífica que no acabe siendo como los aborrecibles y sanguinarios estados que forman la OTAN?

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com  Viernes 10 de junio de 2011

Todo lo contrario

 

Muy a pesar de la atmósfera de pesimismo y hasta de catastrofismo que se observa en vastos sectores de la sociedad mexicana, hay datos duros que demuestran la constante mejoría en las condiciones materiales de existencia de los mexicanos.



Uno de esos datos incontrovertibles es el del aumento de la esperanza de vida al nacer. En los últimos años del decenio pasado, este indicador sociodemográfico era de 75 años. Ahora, a mediados de 2011, ha llegado a 77.2, ya muy cerca de la cifra española que es de 80 años.



Pero el indicador adquiere mayor relevancia cuando se sabe que a comienzos de los años sesenta del siglo pasado la esperanza de vida en México era de sólo 61 años. De modo que en el lapso de cuatro decenios el mexicano ha logrado aumentar su esperanza de vida en 16 años. O dicho de otro modo, hoy los mexicanos viven 16 años más de los que vivían en 1961.



El otro dato duro que alimenta la convicción del innegable progreso de México en las últimas décadas es el de la mortalidad infantil. En 1990 (hace 21 años), morían algo más de 39 niños menores de un año por cada mil nacidos vivos. Para inicios del nuevo milenio, la tasa de mortalidad infantil había bajado a 22 por mil.

 

Y ahora, a mediados de 2011, esa relación es de 14 por mil. Esto quiere decir que de cada tres niños que morían en 1990, hoy sólo fallece uno. Una baja de 66 por ciento. Y aunque es verdad que México está muy lejos todavía de la mortalidad infantil de Cuba o de Estados Unidos, que es de sólo 5 por mil, de cualquier modo se trata de un avance enorme en las condiciones de vida y salud de la sociedad mexicana. Un avance indiscutible que niega rotundamente las ideas de que México es una sociedad estancada o en deterioro.





Pero hay más. Existen otras evidencias de la mejoría en las condiciones de vida de la sociedad mexicana. Por ejemplo, el alza sostenida en la talla media del mexicano. En 1910, hace ahora más de cien años, un varón mexicano media en promedio un metro con cincuenta centímetros, en tanto que un siglo después, la estatura media del varón mexicano alcanza un metro con setenta y cinco centímetros. Veinticinco centímetros más.



Esta media, como todos los promedios, choca a veces con nuestras creencias, percepciones o ideas más arraigadas. Muchas personas piensan, por ejemplo, que hace cien o cincuenta años la gente llegaba a edades más avanzadas que ahora, cosa que como todos sabemos no es cierta. Hace un siglo, la esperanza de vida de un varón mexicano era de 37 años, en tanto que hoy, como quedó dicho líneas arriba, alcanza los 77.



Una de estas ideas enraizadas identifica al mexicano como una persona de baja estatura, como un chaparrito. Y claro que los hay. Suman millones los mexicanos que miden menos del metro setenta y cinco del promedio nacional. Pero así como existen millones de varones con una talla menor a la media, también existen millones que sobrepasan ese 1.75 metros. Este es, precisamente, el rasgo esencial de los promedios.

 

Lo dicho para los varones es igualmente aplicable a las mujeres. La media femenina mexicana es de un metro sesenta y cinco centímetros, con un determinado porcentaje de esa población por encima y otro tanto por debajo del promedio nacional. Y en las mujeres, como en los varones, encontramos igualmente una historia de cien años de crecimiento sostenido de la estatura media.



Este hecho se explica, fundamentalmente, por dos factores. Uno, los avances en la higiene y en la medicina; y dos, una mejoría de la alimentación en esos cien años. Y, sobre todo, en los últimos sesenta.

 

Una mejor atención sanitaria y un mayor consumo de alimentos están en la base de este comprobado incremento de la salud, la vida y la estatura del mexicano. México, ¿país en deterioro o decadencia? ¡Todo lo contrario!

 

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www.economiaypolitica.wordpress.com         Viernes 3 de junio de 2011

Integración de dentro hacia afuera

 

Así como a lo largo de las últimas seis décadas ha ido creciendo la esperanza de vida de la sociedad mexicana, lo mismo ha venido ocurriendo en la población indígena. Este fenómeno del aumento de la esperanza de vida es producto de una tasa de mortalidad decreciente, que en las últimas seis décadas es la constante en México y en el mundo. Ahora, en el segundo decenio del siglo XXI, la esperanza de vida general de México es de 77 años, en tanto que entre la población indígena es de 69.

 

Se trata de una diferencia significativa (8 años), pero que de cualquier modo revela una alta longevidad indígena. Consecuentemente, lo esperable es que continúe incrementándose la esperanza de vida indígena, al paso, aunque siempre con cierto rezago, de la esperanza de vida general.

 

Una cosa semejante acontece con la tasa de mortalidad infantil. A lo largo de las décadas ha venido decreciendo la tasa de mortalidad infantil de la población general. En 1990 (hace 21 años) morían alrededor de 39 niños menores de un año por cada mil nacidos vivos.

 

Para inicios del nuevo milenio, la tasa de mortalidad infantil había bajado a 22 por mil. Y ahora, a mediados de 2011, esa relación es de 14 por mil. Y como en el caso de la esperanza de vida, la tasa de mortalidad infantil entre los indígenas es un poco mayor que entre la población general, pero mantiene la misma tendencia a la baja.

 

Lo mismo ocurre con la tasa de natalidad general e indígena. Cada año cae la tasa general, y también cada año cae la de los indígenas. Y como bien se sabe, una tasa de mortalidad general baja en combinación con una tasa de natalidad también baja produce una tasa a la baja en el crecimiento de la población. Esto indica claramente que a lo largo de los años irá decreciendo la tasa de crecimiento de la población indígena.

 

Y la migración indígena opera en el mismo sentido. Cada día y cada año es mayor el número de indígenas que emigra de sus comunidades originales hacia las ciudades de México y hacia los campos de cultivo y las urbes de Estados Unidos. Y cual es evidente, el abandono temporal o, como es lo más común, el abandono definitivo de sus comunidades originales produce en los migrantes cambios radicales en su comportamiento demográfico, lo que se traduce en una más baja natalidad, lo que refuerza a su vez la tendencia a un menor crecimiento de la población indígena.

 

Frente a este panorama, parece inevitable la conclusión de que poco a poco pero de manera sostenida se está produciendo un estancamiento, un decrecimiento o al menos un muy lento incremento del total de la población indígena mexicana.

 

La pura baja mortalidad y la sola baja natalidad no producirían conjuntamente por algún tiempo decrecimiento demográfico. No al menos en tanto cada mujer indígena tenga por lo menos dos hijos. Actualmente ese número es de 3.2 hijos por mujer indígena, frente a 1.7 de la mujer no indígena. Y es cosa de tiempo, y no mucho, para que las indígenas se coloquen por debajo de los dos hijos por mujer.

 

Esperable a plazo no muy largo una reducción del número de hijos por mujer indígena, por ahora el factor decisivo en el escaso incremento, estancamiento o decremento de la población indígena es la migración. Y no hay duda de que a partir de los años noventa del siglo XX el fenómeno migratorio indígena es constante y creciente. Y que se verá reforzado en el futuro próximo.

Ironías del destino, la tan anhelada integración de la población indígena a la sociedad mexicana mestiza, criolla y occidentalizada, está siendo fruto no de las políticas indigenistas del Estado, sino de un movimiento emigratorio espontáneo de los propios indígenas.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com   Viernes 27 de mayo de 2011

La población indígena mexicana

 

Una primera aproximación al conocimiento del problema de la población indígena mexicana tendría que ser de carácter cuantitativo. Sector mayoritario durante varios siglos, los indígenas han venido convirtiéndose a lo largo del tiempo en una reducida minoría que a comienzos del siglo veintiuno ronda los trece millones de habitantes. Así, de un inicial casi ciento por ciento a lo largo del siglo dieciséis, ahora, a comienzos de la nueva centuria, frisa sólo el once por ciento.

 

Vista la cuestión en cifras absolutas, el asunto es un tanto engañoso. Hace un siglo, en los inicios de la revolución mexicana, los indígenas eran la mitad de la población, es decir, algo así como siete millones. De modo que a lo largo de una centuria han duplicado su número. Pero en ese mismo lapso la población total de México se ha septuplicado. Dicho de otro modo, el innegable incremento de la población indígena es muy pequeño, lo que refiere y refuerza más bien la idea de decrecimiento.

 

Se trata en general de un crecimiento-decrecimiento por razones un tanto distantes de las clásicas que son natalidad y mortalidad. Es cierto que tanto natalidad como mortalidad son un poco mayores entre los indígenas que entre la población general. Pero, como en cualquiera otra sociedad, la relación natalidad moderada con mortalidad baja genera un incremento de la población. Esto explicaría el crecimiento de la población indígena.

 

Pero la población indígena tiende hoy a decrecer por la variable demográfica migración, la que durante siglos no fue considerable. Es a partir de la mitad del siglo veinte que México conoce un enorme crecimiento de la migración indígena. Primero internamente del campo a la ciudad, y más tarde, alrededor de los años noventa del siglo pasado, una migración internacional, sobre todo a los campos y ciudades de EU.

 

Este fenómeno migratorio influye de manera determinante en el comportamiento de los indígenas. Alejados de sus comunidades originales se apartan igualmente de sus antiguos patrones culturales, económicos, sociales y demográficos. Y si bien ese fenómeno migratorio origina inicialmente una “indigenización” de las ciudades, a la larga produce un mestizaje mayor y más heterogéneo. Algunos autores e instituciones especializadas afirman que entre el 35 y el 50 por ciento de la población indígena total habita ya en las ciudades.

 

Por ello, son dos en general los factores que inciden y que incidirán seguramente más en lo futuro sobre la dinámica (crecimiento-decrecimiento) de la población indígena. Uno es el factor demográfico. Alejados de sus patrones reproductivos originales y en contacto con los de tipo occidental, la natalidad indígena parece condenada a la baja continua y significativa.

 

El segundo factor es de carácter lingüístico. Insertos los padres crecientemente en sociedades de otra lengua, los indígenas poco a poco dejan de transmitir a su prole la lengua original. Esto explica que sea menor el número de personas hablantes de una lengua indígena que el de aquellos que no hablándola, se consideran a sí mismo indígenas. De este modo, si el elemento decisivo para calcular la cifra de indígenas es el habla de una lengua autóctona, puede decirse que el total de indígenas no es de 13 millones,  como se consignó líneas arriba, sino sólo de alrededor de ocho millones.

 

Igualmente alejados de las actividades campesinas, los indígenas mantienen presencia creciente en la industria y, sobre todo, en el sector de los servicios. Ese alejamiento constante y creciente de sus comunidades y hasta de su país parece ser el factor decisivo de una lenta pero inexorable disminución de la población indígena mexicana.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com   Viernes 20 de mayo de 2011

Urbanización y clases medias

 

Hace muchas décadas que México dejó de ser un país rural. Más o menos desde 1950 el país empezó a convertirse en esencialmente urbano. Durante esos sesenta años crecieron y se multiplicaron las llamadas ciudades intermedias, ésas cuya población ronda el millón de habitantes.

 

Pero son muchos, quizá millares, los centros de población que, sin llegar al cabalístico millón de habitantes, admiten plenamente la calificación de urbes o ciudades medias.

 

Junto a esas urbes de hasta un millón de habitantes coexisten, dominando el panorama, las llamadas megalópolis o megaurbes que son grandes conglomerados que, como en el caso de la ciudad de México y su zona conurbada, alcanzan fácilmente varios millones de habitantes.

 

Las ciudades han crecido en número y extensión por un proceso previo de emigración del campo a la ciudad. A medida que las ciudades iban y van creciendo, el campo iba y va perdiendo densidad demográfica.

 

Esos fenómenos de crecimiento y proliferación de ciudades, y de menor densidad demográfica del medio rural han traído aparejado otro muy visible: el crecimiento de las denominadas clases o capas medias de la población.

 

Esas capas medias urbanas, con distintos y a veces muy disparejos niveles de ingreso, tienen sin embargo, patrones de consumo bastante homogéneos: alimentación, salud, educación, vestido, esparcimiento y un alto y a veces muy alto consumo superfluo, exceso este que los economistas llaman, con célebre palabreja, consumismo.

 

Las capas medias, además, poseen una clara conciencia de su benigna situación en la escala social: ser o sentirse de clase media es considerado un modo de vida satisfactorio, y entienden que sus mayores o menores niveles de consumo son indicadores personales y sociales de su pertenencia a los estratos medios de la sociedad.

 

Puesto el asunto en cifras, es posible que 70 u 80 millones de mexicanos puedan ser considerados como de clase media. Y esta es, curiosamente, la misma cifra de la moderna población urbana de México.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com   Viernes 13 de mayo de 2011

Negocios sucios en el Inapam

 

Al comenzar el presente sexenio, en uso de sus facultades constitucionales como jefe del Poder Ejecutivo Federal, el licenciado Felipe Calderón nombró como director general del Inapam (Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores) al señor Alejandro Orozco, jefe de una secta religiosa de corte evangelista llamada Casa de la Roca, una de tantas agrupaciones dedicadas a enriquecer a sus dueños con las aportaciones dinerarias de su feligresía, la que así cree comprar su entrada al reino de los cielos.

 

Ese nombramiento, como es público y notorio, se realizó como pago por los apoyos electorales que Alejandro Orozco y su esposa y compañera de negocios, Rosa María de la Garza, dieron al entonces candidato del derechista Partido Acción Nacional (PAN) en los comicios presidenciales de 2006, que como bien se sabe estuvieron marcados por la muy amplia percepción social, nacional e internacional, de un gran fraude electoral.


Pero a su arribo al Inapam, y acostumbrado a los negocios sucios y al dinero fácil, Alejandro Orozco empezó a poner en práctica uno de los viejos métodos para el enriquecimiento ilegal en el servicio público. Este método consiste en contratar los servicios de un proveedor, empezar a pagarle y, de pronto y sin explicación alguna, suspender los pagos.

 

En muchos casos, de modo discreto, un personero de la institución gubernamental se acerca al proveedor y le explica que el destrabamiento de los pagos, su agilización y por supuesto su finiquito, dependen de la entrega por cuenta del proveedor de una buena cantidad de dinero a título de comisión por trámites administrativos. Un clásico, muy conocido y muy añejo acto de corrupción gubernamental. Pero a veces no se da este último paso y se deja “al criterio” del proveedor entender cómo son las cosas si es que quiere cobrar su dinero.

 

Ahora la nueva víctima de las corruptelas del Inapam bajo el mando de Alejandro Orozco es una empresa llamada Reparación y Servicios de Cómputo, SA de CV, a la que se le suspendieron los pagos por los servicios prestados, mismos que ascienden a más de cinco millones de pesos.

 

Los propietarios de la empresa dañada ya han acudido en busca de justicia a las instancias gubernamentales competentes, Sedesol, la Secretaría de la Función Pública e incluso los tribunales de lo civil. Pero se ve que tanto el titular de Sedesol, Heriberto Félix Guerra, como el de la Función Pública, Salvador Vega Casillas, no quieren intervenir en contra de un allegado tan cercano a Felipe Calderón como lo es el pastor Alejandro Orozco.

 

Consecuentemente, la única esperanza de justicia para los dueños de la empresa defraudada está en los tribunales de lo civil, por ahora en el juzgado sexagésimo cuarto de la materia. Pero esos trámites son lentos, y mientras se hace justicia la empresa sigue perdiendo, pues ni se le paga ni se le devuelven sus equipos para rentarlos a otras empresas o instituciones. Ah, los costos ilegítimos de proveer bienes y servicios a un allegado del inquilino de Los Pinos.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Miér. 11 de mayo de 2011

El Inapam, nueva cueva de Alí Babá

 

Desde los tiempos de las campañas presidenciales de 2006, el candidato panista, Felipe Calderón, trabó estrechos nexos con el matrimonio formado por Alejandro Lucas Orozco Rubio y Rosa María de la Garza. Estas dos personas dirigen o regentean o administran una asociación civil llamada Casa sobre la Roca, organización que, declarándose ajena a cualquier confesión religiosa, despide, de todos modos y desde el nombre, un inconfundible tufo a evangelismo protestante.

 

Por esa afición a los despreciables negocios con la fe de los evangélicos, a muchos extrañó que a partir de diciembre de 2006, Calderón nombrara a Alejandro Orozco director del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), y que a la cónyuge, Rosa María de la Garza la hiciera diputada federal, obviamente por el PAN.

 

Hasta ahí, solamente estamos en presencia de dos asuntos políticos. Uno, las facultades del titular del Ejecutivo para nombrar libremente a sus colaboradores; y dos, una cuestión partidaria. Pero en cualquier caso, se trata de dos personas sin experiencia política o de gobierno, y cuya única actividad pública conocida se halla en los conocidos negocios, puramente dinerarios, de inicua explotación de la fe cristiana evangélica de miles y miles de personas.

 

En el caso de Alejandro Orozco, esa afición por los negocios feos lo ha llevado a practicarlos, también de manera inmoral e ilegal, en el Inapam. De acuerdo con las denuncias judiciales y documentos legales que tengo a la vista (facturas, recibos, constancias de recepción de equipo, etc.), el señor Alejandro Orozco se niega a pagar a la empresa Reparación y Servicios de Cómputo, SA de CV un adeudo de más de cinco millones de pesos por la renta de equipo de cómputo y las tareas de mantenimiento y dotación de refacciones

 

La empresa agraviada, desde luego, ya ha acudido a los tribunales competentes. La denuncia se encuentra radicada ante el juez sexagésimo cuarto de lo civil. Pero el asunto se ha agravado para la empresa arrendadora, porque a la falta del pago por los servicios prestados, el Inapam, es decir, su director, Alejandro Orozco, se rehúsa a devolver los equipos a su legítimo dueño, lo que agrava el daño económico para la empresa, pues ni cobra la renta del equipo alquilado ni puede rentarlo a otras personas o instituciones.

 

Más allá, sin embargo, del millonario daño a un empresario mediano, y más allá del uso ilegal y faccioso de las instituciones del país, se debe lamentar el descrédito público de una institución tan noble y necesaria como el Inapam. Son los costos de pagar apoyos electorales con la designación en cargos públicos a verdaderos corsarios de la función pública.

 

Y hablando de la función pública, cabe preguntar si el secretario del ramo, el señor Salvador Vega Casillas, se encuentra al tanto de las tropelías cometidas por Alejandro Orozco en el Inapam. Y cabe preguntar lo mismo sobre el señor secretario de Desarrollo Social (Sedesol), Heriberto Félix Guerra, pues como bien se sabe, el Inapam depende administrativa y orgánicamente de la Sedesol.

 

Es obvio que los actos fuera de la ley y ajenos por completo a la ética ciudadana y a la moral evangélica cometidos por Alejandro Orozco dañan el prestigio y la imagen pública de quien lo nombró en el cargo. Y es evidente, asimismo, que ponen en tela de juicio la capacidad o la honorabilidad de los dos secretarios de Estado (Salvador Vega Casillas y Heriberto Félix Guerra) que tienen como encomienda el correcto y honrado funcionamiento del Inapam, hoy en la picota del descrédito público.

 

Uno puede confiar en que, independientemente de la esperable pero siempre lenta resolución judicial a favor de la empresa agraviada, los señores secretarios de la Función Pública y de Sedesol impidan, cada uno en el ámbito de sus responsabilidades, que el Inapam actúe por lo que resta del sexenio de Felipe Calderón como una nueva cueva de Alí Babá.

 

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www.economíaypoliticahoy.wordpress.com    Viernes 6 de mayo de 2011

Publicistas de toga y birrete

 

Luego del accidente de la planta nuclear de Chernobyl, la poderosa industria de los reactores atómicos para la producción de energía eléctrica quedó muy desacreditada. El mundo tomó rápidamente conciencia de lo peligroso de esa actividad.

 

Pero si bien ese descrédito hizo más difícil la expansión de la industria nucleoeléctrica, no vaya a pensarse que frenó radicalmente el crecimiento de ese tipo de producción. Poco a poco esa actividad se fue reponiendo del quebranto sufrido en la confianza pública. No iba a resultar fácil que los fabricantes, funcionarios públicos y comisionistas involucrados en la peligrosa industria nucleoeléctrica renunciaran así nomás a las astronómicas ganancias del mejor negocio del mundo.

 

Fabricantes, funcionarios públicos y comisionistas pensaron con buena lógica que poco a poco se iría olvidando la inmensa tragedia de Chernobyl. Y que sólo era cosa de seguir adelante con el negociazo sin hacer mucho ruido.

Mas luego del enésimo accidente atómico que ha tenido lugar en Japón, y al renovado repudio universal a ese tipo de instalaciones, a fabricantes, funcionarios públicos y comisionistas de la inmanejable industria no les ha quedado otro camino que emprender una gran campaña de engaños sobre la supuesta seguridad de las plantas nucleoeléctricas.

 

En México, desgraciadamente, esa campaña de mentiras ha tenido como parte muy activa a algunos profesores e investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Y también, por supuesto, a ese ajonjolí de todos los moles que es el químico Mario Molina, Premio Nobel de su especialidad, y por lo tanto autorizado por el Olimpo para dictar cátedra de lo que sea a los simples mortales.

 

Esos vendedores, funcionarios públicos y publicistas procuran ganarse la confianza de la sociedad hablando de lo improbable de un nuevo accidente como el de Chernobyl, del nulo número de muertos por el de Fukushima, de las nuevas tecnologías para disponer de los residuos radiactivos, de la ínfima contaminación por radioactividad de esas plantas, de la mayor eficiencia y menor contaminación de los reactores de segunda, tercera, cuarta generación (y así hasta el infinito) de reactores nucleoeléctricos.

 

Todos ellos, pero en especial los profesores e investigadores de la Universidad Nacional, hablan de ciencia, con su toga y su birrete, como si fueran los dueños de ella. Y no dicen lo mero principal: que la industria nucleoeléctrica es un gran negocio, un asunto de millones y millones de dólares cada año. Actúan, con sus doctorados, como vulgares publicistas. Y por lo tanto entienden perfectamente que, como reza la sentencia clásica de los comerciantes, no hay venta sin comisión.

 

Hay que ayudar a vender reactores nucleoeléctricos. Las ganancias son muy altas y muy altas también las comisiones que paga la industria a quienes ayudan a vender el producto. Dinero, honores, viajes y publicaciones suelen ser la recompensa que paga la industria nucleoeléctrica por los favores recibidos. Ese tipo de paga es una práctica universal, sólo que mientras más rentable es la industria, mayores son las comisiones. No es igual vender coches, televisores, cosméticos, ropa íntima o calzado que reactores atómicos.

 

Y no es lo mismo, por supuesto, vender a particulares que al sector público, es decir, al gobierno. No hay comparación entre los recursos económicos de un gobierno y los de cualquier particular. Sólo los gobiernos pueden desembolsar las millonarias cantidades que exige la construcción y operación de una planta nucleoeléctrica. Y cuando no se trata de una compra gubernamental, la mano del sector público aparece por la vía de monstruosos subsidios. Y, claro está, una parte no pequeña de esos subsidios se destina a pagar las comisiones devengadas por los publicistas de toga y birrete.

 

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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com      Viernes 29 de abril de 2011

Pedro y Jorge

 

El 19 de noviembre de 1948 fue estrenada en la ciudad de México la película “Angelitos negros”. Exitosa desde el primer momento, hoy es un filme de culto. Escrita y dirigida por Joselito Rodríguez, llevaba como estrella principal al ídolo Pedro Infante. El tema musical de la cinta es la canción “Angelitos negros”.

 
Todo esto es muy conocido. Pero lo que se conoce menos es que tanto el filme como la canción tema están inspiradas en un célebre poema del escritor, poeta, patriota y revolucionario venezolano Andrés Eloy Blanco, nacido en 1897, y muerto, en un desgraciado accidente automovilístico, en la ciudad de México en 1955. Dice el poeta al principio de la obra en bellos octosílabos:

 
Se me murió mi negrito; / Dios lo tendría dispuesto;  

/ ya lo tendrá colocao / como angelito del cielo. /


Ante el dolor por la pérdida del hijito amado, a la madre le sirve de consuelo pensarlo “como angelito del cielo”. Y es que quizá no haya dolor más grande que la muerte de un niño, tragedia que no hace mucho tiempo todavía alcanzaba cifras espeluznantes, y que a lo largo de los últimos ochenta años se ha venido reduciendo drásticamente.



En México, hacia 1930, de cada mil nacidos vivos, 180 fallecían antes de cumplir el primer año de vida, pero ya, ahora, la tasa de mortalidad infantil es de 22 por mil. En EU esta tasa es de sólo 6 por mil. Pero es de más del doble (13 por mil) entre la población afroamericana. En Brasil, nación con una significativa proporción de población negra, la mortalidad infantil general es de 31 por cada mil. Y en Cuba, donde también es muy alta la proporción de negritud, esta tasa es de sólo 5 infantes muertos por cada mil nacidos vivos, la más baja de todo el continente americano. Y más baja incluso que en la mayor parte de los países ricos.

 

Todo esto quiere decir que, por fortuna, cada día hay menos candidatos a convertirse en angelitos. Ni negros ni blancos ni amarillos. Pero la ciencia médica no sólo ha conseguido gigantescos avances en la reducción de la mortalidad infantil. También lo ha hecho con la mortalidad general.


El 5 de diciembre de 1953, en la ciudad de Los Ángeles, dejó de existir Jorge Negrete. Tenía solamente 42 años de edad. Una hepatitis tipo C, adquirida en la juventud, no diagnosticada, mal diagnosticada o mal atendida, provocó la prematura muerte por cirrosis del, quizás, mayor intérprete de la música vernácula mexicana.


Capitán segundo de Caballería, egresado del Heroico Colegio Militar y, por tanto, estupendo jinete, Jorge encarnó artísticamente el prototipo del mexicano que la cinematografía de Anáhuac hizo universal: el Charro Cantor. Hombre culto y con recursos económicos, su temprana muerte puede ser explicada tanto por el comienzo asintomático de la dolencia inicial, como por el precario conocimiento que la ciencia médica de hace seis décadas tenía sobre su origen, diagnóstico, curso y tratamiento.


Hoy, 57 años después de la partida del ídolo, la ciencia médica conoce bien el origen viral de la hepatitis C. Y ofrece medidas profilácticas y vacunas que la previenen, así como tratamientos y medicaciones que la curan o detienen o retrasan su curso. En casos extremos, cuando la hepatitis C ha progresado hasta convertirse en cirrosis o cáncer, existe el recurso del trasplante del órgano. En México, por ejemplo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realiza al mes numerosos trasplantes de hígado.


Cosas del tiempo, hoy Jorge Negrete no tendría por qué morir joven. Hoy, un nuevo Charro Cantor tendría muchas probabilidades de llegar a anciano. Unos estudios de laboratorio y radiológicos, unos medicamentos milagrosos o un trasplante salvador harían la diferencia.

 
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www.economiaypoliticahoy.wordpress.com    Viernes 22 de abril de 2011 

“Sí, pero es nuestro hijo de puta”

 

“No hay mal –reza la sentencia clásica– que por bien no venga”. Y el aforismo adquiere plena validez histórica y moral en el caso de la absolución, en un tribunal de El Paso, Texas, y por delitos menores, del abominable terrorista Luis Posada Carriles.

 

La declaración de inocencia del afamado criminal, con todo lo aborrecible que en sí misma sea, tiene su lado positivo. Esta parte positiva es la nueva y repetida evidencia de la corrupción, el consignismo y la razón de Estado que imperan como norma en el sistema de justicia estadounidense. Y, más todavía, la manipulación, el chantaje y las amenazas de represalias que se ejercen contra los jurados que enfrentan la disyuntiva de acceder a las órdenes del poder o atenerse a las consecuencias.

 

Eran tan evidentes los delitos migratorios que se le imputaban a Posada Carriles, y tan sólidas las pruebas documentales, periciales, testimoniales y circunstanciales que acreditaban sus infracciones a la ley, que era materialmente imposible declararlo inocente. Pero ya se vio, una de tantas veces más, que en Estados Unidos la justicia se compra, se vende, se alquila, se tuerce, se burla o se subyuga. Lo notorio ahora, sin embargo, es que ese acto de comercio, de torcimiento y de doblegamiento ha sido evidentísimo, público y a la vista de todo el mundo.

 

Como público, evidentísimo y a la vista de todo el mundo ha sido el ilegal e injusto encarcelamiento, que ya cumple doce años, de los cinco jóvenes cubanos que habían logrado infiltrarse en las organizaciones terroristas de La Florida para conocer y anular los planes de bombazos contra instalaciones cubanas en la isla y en terceros países.

 

La farsa del juicio a Posada Carriles, con declaración de inocencia, y la farsa del juicio a los cinco antiterroristas cubanos, con sus monstruosas penas carcelarias, son una y la misma cosa. La ley y el sistema de tribunales al servicio del poder político y económico.

 

Leyes, tribunales, policías y cárceles como instrumentos para doblegar y destruir enemigos políticos e ideológicos. Mecanismos para hacer política y no para impartir justicia. Pero política ruin, política del crimen, política de daño a personas, instituciones y sociedades. Y si bien es cierto que esa aberrante política estadounidense daña en este caso concreto a los deudos de las víctimas de Posada Carriles, al pueblo cubano y al esfuerzo de convivencia pacífica entre las naciones cubana y estadounidense, también es verdad que esa sistemática política de torcimiento, negación y burla de la justicia lastima en primer término y de manera general al pueblo de Estados Unidos.

 

Ese pueblo es la primera víctima de un sistema de justicia corrompido, venal, elitista, racista. La evidente injusticia que se comete a favor de un confeso y jactancioso terrorista y en perjuicio de sus víctimas, y la también evidente injustica que se ha cometido y se sigue cometiendo contra los cinco antiterroristas cubanos son la más actual demostración de lo podrido del sistema de justicia estadounidense.

 

Pero ese sistema envilecido se ceba diariamente en miles y miles de personas encarceladas o privadas de la vida sin falta alguna cometida, sobre todo y como bien se sabe en la población negra, latina, de piel roja, asiática y de otras minorías raciales. Y por contrapartida, ese torcido sistema de justicia deja en libertad al poderoso, al influyente, al rico y, como en el caso de Posada Carriles, al cómplice o al instrumento de los crímenes perpetrados por la élite del poder.

 

Esa élite del poder, representada ayer por un texano y hoy por un hawaiano, ha salido con todo en defensa y protección de uno de los suyos. Hoy Obama puede decir con respecto a Posada Carriles, lo que ayer dijo John Foster Dulles refiriéndose al primer Anastasio Somoza: “Sí, es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”.

 
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Hay producción pero no está disponible

 

Según reportes de la prensa internacional, el planeta vive una etapa de incremento de precios de los alimentos, sobre todo en el caso de los  cereales. Pero, curiosamente, el fenómeno se presenta en un contexto de crecimiento, grande y sostenido, de la producción universal de alimentos y particularmente de cereales.

 

Son tres las razones que se barajan para explicar el contradictorio asunto de esta subida generalizada de precios en medio de una oferta abundante y creciente. La primera, superficial y hasta pueril, es el aumento de la demanda de cereales por el aumento del consumo de la población de China. Pero bien se sabe que el gigante asiático es autosuficiente en la producción de cereales, con excepción de la soya. La nueva demanda china es cubierta con producción interna, lo que invalida la tesis del factor chino en la subida mundial de los precios cerealeros.

 

El segundo intento de explicación es el uso de maíz para la elaboración de biocombustibles, sobre todo en Estados Unidos. Hace unos días, la prensa informó del primer vuelo realizado por una aerolínea mexicana impulsado por biocombustibles. Y bien se sabe igualmente que desde hace décadas se emplea caña de azúcar para la fabricación de agrocombustibles de alta calidad, gran rendimiento, bajo precio y casi nula contaminación ambiental. ¿Qué tiene que ver el añejo empleo del maíz o de la caña como materias primas para la elaboración de combustibles con la reciente, de dos años para acá, alza generalizada de precios de todos los demás cereales?

 

Es más: la amplia utilización de maíz y caña para la elaboración de combustibles obedece precisamente a la altísima oferta de estos dos productos y a su bajísimo precio en el mercado internacional. Cuba, por ejemplo, decidió hace años cerrar y desmantelar sus ingenios azucareros debido a los “precios basura” que, según acertada expresión de Fidel, se pagaban y se pagan en el mercado internacional del dulce.  Y por lo que toca a México, es conocido el hecho de que el maíz importado es mucho más barato que el producido localmente, lo que habla a las claras de la muy amplia oferta disponible de maíz de bajo precio.

 

Pero todavía más: se produce combustible con maíz y caña de azúcar porque existen enormes reservas inutilizadas de estos dos productos. Si por la demanda de maíz con fines de alimentación humana (no de caña, que no es ya propiamente un alimento) subieran significativamente los precios, los fabricantes de agrocombustibles pondrían los ojos en otras modalidades de la biomasa, como por ejemplo, los bosques.


Un despacho de la agencia de noticias Europa Press da cuenta del muy extenso proceso de recuperación de la masa forestal en el Viejo Mundo y concretamente en España: “Los bosques españoles se han duplicado en los últimos cien años, según ha explicado el subdirector general de la FAO, Enrique Rojas.

 

“Durante la presentación del Año Internacional de los Bosques, el también máximo responsable del departamento forestal de este organismo, ha señalado que España ha aumentado su superficie forestal "muchísimo", unos 1,7 millones de hectáreas en los últimos 10 años”.

 

¿Por qué emplear maíz para producir agrocombustibles cuando es perfectamente posible fabricarlos con la abundante, creciente, barata y no alimentaria biomasa forestal? No ha de ser, obviamente, por lo caro y escaso del grano.

 

Descartadas como explicaciones la nueva demanda china y los biocombustibles, no queda si no considerar la influencia en el fenómeno del tercer factor: la especulación, en sus modalidades de ocultamiento y acaparamiento, las que hoy toman la forma moderna de ocultamiento y acaparamiento no físico, sino financiero, mediante las inversiones a futuro. El tenedor de esas inversiones, apostando a una subida de precios por venir, congela la disponibilidad de cereales en sus manos. Y aunque hay producto, no está disponible, lo que conlleva al aumento de precios.  Y el nuevo incremento reproduce la escasez ficticia y conduce a un nuevo aumento del precio. Negocio redondo.

 

www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 8 de abril de 2011 

La sabia decisión de Hugo Chávez

 

Según la información pública disponible, la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde, en Veracruz, produce únicamente el 3.6 por ciento del total de la energía eléctrica que consume el país. Pero esa raquítica producción de fluido implica un riesgo infinito para la seguridad, la salud, la vida y la descendencia de millones de personas en caso de presentarse una falla producto de un accidente, de un error humano, de un fenómeno natural o, simplemente, de la negligencia o incuria de cualquiera de los individuos involucrados en la operación de la central.

 

Es tan grande el riesgo de falla, que ninguna compañía de seguros asumiría la responsabilidad de pago por los daños causados en el caso de una fuga radioactiva como la sucedida en Chernobil, en la desaparecida Unión Soviética en 1986, y que contaminó con radiaciones tres cuartas partes de Europa.

 

La explosión e incendio de la central nuclear japonesa de Fukushima, atribuible en principio y sin una investigación exhaustiva del caso, a un fenómeno natural y no a negligencia humana, es la más reciente desgracia nuclear en el planeta. Pero no ha sido el único accidente atómico en Japón. El industrioso país oriental ha sufrido, antes de Fukushima, cuatro accidentes nucleares de distinta gravedad: Tsuruga en 1981, Tokaimura en 1997, nuevamente Tokaimura en 1999, y Mihana en 2004.

 

Y si se repasa, así sea brevemente, la lista de los accidentes nucleares en el orbe, se puede obtener un cuadro ilustrativo de los riesgos inherentes a las plantas nucleoeléctricas. Tres Millas en Pensilvania, Estados Unidos, en 1979, Erwin, Tenesee, también en la Unión Americana y en el mismo año, Rusia en 1993, Tricastín en el sur de Francia en 2008 y ahora Fukushima. A esta relación de cuatro países hay que agregar otros más que también han sufrido un accidente nuclear desde 1950, a inicios de la era atómica: Canadá, Gran Bretaña, Alemania Occidental, Checoslovaquia, Argentina, Brasil, Alemania Oriental y España. Estos casos, bien documentados, son ejemplos de que los alegatos sobre la supuesta seguridad de las centrales nucleoeléctricas no tienen fundamento en la realidad.

 

De esta docena de accidentes atómicos, los más graves en cuanto a pérdida de vidas y contaminación de personas, tierras, aguas, cultivos, animales y, en general, del medio ambiente han sido el de Chernobil y el de Fukushima. De este último todavía es muy temprano para saber la magnitud del daño a la vida, la salud, el equilibrio emocional y la descendencia futura de las víctimas. De Chernobil, en cambio, se sabe bien que esos perjuicios fueron inmensos y que serán de muy larga duración, incluso medido ese tiempo en generaciones.

 

Los mismos alegatos sobre la supuesta seguridad de las plantas nucleoeléctricas que han sido escuchados en esa docena de países siniestrados, se oyen en México sobre Laguna Verde. Y si bien en ésta no ha ocurrido una falla de consideración, nada permite suponer que no pudiera presentarse en lo futuro un accidente del tipo de Chernobil o de Fukushima.

 

La pura probabilidad de un evento de este tipo aconsejaría, como ya ha ocurrido en otros países, el abandono de los programas nucleoeléctricos y el desmantelamiento de las plantas. En América Latina, apenas unas horas después de conocerse la tragedia de Fukushima, el presidente Hugo Chávez acordó la inmediata cancelación del programa nucleoeléctrico de Venezuela.

 

La sabia decisión de Chávez representa un duro golpe para los poderosos intereses empresariales internacionales, sobre todo de Estados Unidos, que medran, a título de ganancias, con los gigantescos subsidios que les otorgan gobiernos nacionales para la construcción y operación de las nucleoeléctricas, y sin los cuales serían incosteables, dadas las multimillonarias inversiones que esas plantas exigen.

 

www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 1 de abril de 2011 

Imparable y acumulativo

 

Al comenzar el siglo veinte, la esperanza de vida al nacer era en México de 27 años. Al mediar la centuria pasada, ya era de 50 años. Y hoy, a comienzos del siglo XXI, la esperanza de vida ya es de 75. Esto quiere decir que en el transcurso de cien años el mexicano ha logrado triplicar la duración de su vida.

 

Este fenómeno del aumento de la esperanza de vida no es sólo mexicano, sino universal. Y en México y en todo el mundo obedece a varias razones. Las principales fueron sin duda los avances de la higiene y de la medicina.


Todo esto es ampliamente conocido y reconocido. Lo que es menos conocido y reconocido es el papel que en el aumento de la esperanza de vida ha tenido el incremento de la producción agrícola, es decir, de la disponibilidad de alimentos.

 

Tanto en el caso de la higiene y de la medicina como en el de la producción agropecuaria, el factor decisivo ha sido el conocimiento científico. Y como éste es imparable y acumulativo, no cabe sino esperar todavía mayores avances en la esperanza y en la calidad de vida de las poblaciones humanas.

 

Ahora mismo la sociedad humana se encuentra en el umbral de un nuevo crecimiento de la producción agropecuaria, gracias a la aplicación de otro descubrimiento científico decisivo: los organismos genéticamente modificados (OGM), los famosos alimentos transgénicos.


No puede negarse que este novedoso método productivo encuentra muchas resistencias. Así ha acontecido a lo largo de la historia con casi todos los avances científicos. Pero no hay duda: a pesar de las resistencias y de la propaganda antitransgénicos, esta nueva revolución técnico-científica acabará por imponerse, dando a la humanidad la posibilidad de un crecimiento casi infinito, por no decir infinito, de la producción de alimentos.

 

Mientras tanto, la producción de alimentos sigue creciendo. Tanto las estadísticas mexicanas como las de índole internacional muestran claramente un incremento sostenido de la producción de alimentos a lo largo de los últimos cincuenta años. 

 

Pero si el periodo de análisis es de la última década (2001-2011), las cifras indican lo mismo: crecimiento de la producción mexicana y mundial de comida. Y si se estudia la producción de alimentos en el último quinquenio (2006-2011) la tendencia no varía: un incremento sostenido de la producción.

 

Es cierto, desde luego, que en esos mismos periodos también ha crecido la población humana. Pero ésta se ha incrementado en menor medida que la producción alimentaria. De 1950 para acá, la población humana planetaria se ha multiplicado por tres; pero en el mismo lapso, la producción de alimentos se ha multiplicado por 12. De modo que ahora mismo hay cuatro veces más alimentos por individuo que hace seis décadas.

 

¿Cómo puede, entonces, hablarse de crisis alimentaria? Esta expresión parece poco afortunada o de plano incorrecta. De lo que sí puede hablarse, porque está a la vista de todos, en México y en el mundo, es de un incremento de precios de los alimentos. Y el ejemplo más reciente en Anáhuac es el aumento del precio de la tortilla de maíz.

 

Se entiende fácilmente que si la producción baja, los precios suban. Y a la inversa: si la oferta crece, los precios deben disminuir. Pero, como hemos visto, las cosas están ocurriendo de un modo extraño: suben al mismo tiempo la producción de alimentos y los precios de éstos, sobre todo en el caso de los cereales.

 

Frente a una situación como ésta sólo cabe una explicación: nos encontramos frente a un fenómeno especulativo que provoca inflación, y no ante uno de escasez alimentaria.

 

La inflación es antigua conocida de los mexicanos. Pero ni los más viejos de la comarca recuerdan un periodo de escasez de alimentos. Las épocas, de escasez, por fortuna, son cosas del pasado. 

 

www.economiaypoliticahoy.wordpress.com Viernes 25 de marzo de 2011 

La izquierda bonita contra Fidel y Chávez

 

La secretaria de Relaciones Exteriores de Estados Unidos ha dicho con todas sus letras que urge una intervención militar en Libia ante la recuperación del gobierno de Muamar Gadafi. “El tiempo juega en contra nuestra. Es urgente actuar”. Y lo mismo opinan el francés Sarkozy y el inglés Cameron. El presidente galo ya hasta tiene un embajador ante la llamada oposición libia. Y el británico ha dicho que es necesario actuar para liberarse del régimen de Gadafi.

 

Frente a estos actos y declaraciones, ¿alguien tiene dudas todavía del interés y participación activa de esos tres gobiernos de larga y sangrienta historia colonialista en el derrocamiento de Gadafi? La actitud estadounidense, británica y francesa nos dice a las claras que la oposición a Gadafi será lo que sea, menos un movimiento revolucionario. Porque, ¿desde cuándo esos tres modelos de rapiña colonial apoyan a movimientos revolucionarios? Si algo ha distinguido a Washington, Londres y París a lo largo del último siglo ha sido precisamente su activo combate contra todo movimiento revolucionario. 


Y, además, ¿desde cuándo un movimiento revolucionario pide en su apoyo la intervención militar de potencias coloniales, como lo ha hecho y lo está haciendo la oposición “made in USA” en el país norafricano. ¿Se le puede llamar revolucionario a un movimiento que demanda el retorno de la monarquía, una monarquía que décadas atrás había sido impuesta en Libia por el colonialismo angloestadounidense?

 

Las palabras de la Clinton son especialmente esclarecedoras: a Estados Unidos le urge derrocar a Gadafi y el tiempo juega en contra de Washington. ¿Qué quieren decir esas palabras? Sencillamente que sin la intervención militar del imperialismo Gadafi no será derrocado. Lo dicho por la canciller yanqui pone en claro la cuestión: la caída de Gadafi sería un triunfo del imperialismo. Y a la inversa: la permanencia de Gadafi en el poder será una derrota del imperialismo.

 

Y la urgencia de Washington, París y Londres por intervenir militarmente en Libia nos dice igualmente que las cosas no le pintan muy bien que digamos al imperialismo. Gadafi no se muestra dispuesto a entregar la riqueza petrolera de Libia a esos tres buitres occidentales grotescamente disfrazados de defensores de los derechos humanos y la democracia.

 

La arrolladora contraofensiva militar de Gadafi pone en jaque la estrategia imperialista para hacerse del dominio petrolero y territorial en Libia. La derecha mundial y el imperialismo tienen motivos para estar preocupados. Ya cantaban victoria, ya se sentían dueños de nuevo del petróleo libio.

 

Pero también ha de estar preocupada la izquierda bonita, la izquierda pura. Esa izquierda colonialista, con innegables tintes trotskistas, que, declaraciones aparte, no ha dudado en tomar partido por el imperialismo. Y que no ha dudado en censurar, a veces muy acremente, a Fidel Castro, a Hugo Chávez, a Evo Morales y a Daniel Ortega, dirigentes de la izquierda latinoamericana, por oponerse a la intervención militar del imperialismo en Libia.

 

Fidel, Chávez, Ortega y Morales han hecho lo único correcto y esperable en una posición de izquierda: alertar contra la invasión imperial en Libia, denunciarla, oponerse a ella y llamar a una solución negociada del conflicto con mediación diplomática, no militar, internacional.

 

La izquierda bonita exige de los cuatro líderes latinoamericanos que se sumen a la campaña de satanización imperialista contra Gadafi, que rompan con el gobierno libio y que, de este modo, hagan causa común con el propósito colonialista de apropiarse nuevamente de Libia. Y eso, por fortuna para Libia y para el mundo, es absolutamente imposible. 

 

www.economiaypoliticahoy.wordpress.com  Viernes 18 de marzo de 2011 

Despilfarro y malversación

 

Durante los últimos días, centenares de medios de comunicación han informado que tres activos participantes de la llamada disidencia cubana eran en realidad agentes del gobierno de la isla. Esos tres personajes habían logrado infiltrarse en esos grupos, por lo que conocieron de primera mano y por varios años los nexos políticos y financieros de éstos con la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, con diversas dependencias del gobierno estadounidense y con algunas organizaciones anticubanas del exilio en la Florida.

 

El trabajo de inteligencia de los tres agentes infiltrados ha documentado el papel del llamado Directorio Democrático Cubano (DDC), organización fachada de la CIA estadounidense, en el diseño y ejecución de las campañas mediáticas contra Cuba, así como en la manipulación de los líderes de los grupos contrarrevolucionarios en la isla.

 

Esta demostración pública de los nexos financieros y políticos entre el gobierno de EU y los llamados disidentes cubanos constituye prueba plena de la continuidad, bajo la administración del presidente Barack Obama, de las políticas de agresión, subversión y desestabilización contra Cuba. Pero también es prueba fehaciente del carácter mercenario de la llamada disidencia isleña. El largo y concienzudo trabajo de inteligencia de los tres agentes de la seguridad cubana demuestran la doble vía de dependencia de los autocalificados disidentes con el gobierno de EU.

 

Una, la dependencia política: Washington dice qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo, y los supuestos disidentes ejecutan las órdenes. Y dos, la dependencia económica: el gobierno de EU, a través de sus agencias de espionaje y subversión (CIA, USAID y NED), proporciona los recursos materiales y financieros que sustentan las actividades (y la buena vida diaria) de los disidentes a sueldo y por cuenta ajena.

 

La labor de los agentes Emilio, Vladimir y Raúl ha documentado no sólo la servidumbre política y dineraria de la autoproclamada disidencia, sino el carácter de buen negocio que implica decirse disidente en Cuba. Buen negocio no nada más para quienes se dicen disidentes, sino también para las organizaciones contrarrevolucionarias en Miami que los dirigen y financian e, incluso, para los titulares de la Oficina de Intereses de EU en La Habana.

 

Es bien conocido el caso del ex jefe de esa oficina, James Cason, que se embolsaba miles de dólares proporcionados por la USAID para la disidencia, mediante facturas apócrifas, sobrefacturaciones, inflación de costos y vulgares fraudes, como ese de la publicación de un cuarto de millón de libros para la disidencia, libros que, por supuesto, no aparecen por ninguna parte.

 

Los resultados del trabajo de Emilio, Vladimir y Raúl demuestran igualmente lo errada y fracasada de la añosa política subversiva de EU contra Cuba, política que intenta fabricar una disidencia interna que no existe más que en los estados de contabilidad y en los flujos de caja de la USAID, la CIA y la NED.

 

El abnegado trabajo de Emilio, Vladimir y Raúl documenta igualmente el destino final de los miles y miles de dólares que a lo largo de los años ha gastado el gobierno estadounidense en fabricar una disidencia que, como los libros editados por James Cason, no se ve por ningún lado.

 

Ese destino final, como se observa, ha sido solamente el despilfarro y la malversación. Gasto inútil y robo descarado del dinero de los contribuyentes estadounidenses. Dinero que se destina a la consecución de objetivos que no son del interés de esos ciudadanos, y que sólo sirve para engordar la cartera de individuos que, en ambos lados del estrecho de la Florida, han encontrado en la fabricación de una disidencia inexistente, un cómodo y lucrativo modo de vida. 

 

www.economiaypoliticahoy,wordpress.com  Viernes 11 de marzo de 2011 


Libia y la izquierda bonita

 

Con respecto a Muammar Gadafi, la izquierda bonita está repitiendo los mismos argumentos y racionalizaciones que utilizó en el caso de Saddam Hussein y que condujeron a la invasión militar de Iraq por las tropas de Estados Unidos y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Una intervención armada que, según los cálculos más conservadores, ha producido ya al menos un millón de muertos y decenas de millones de heridos, mutilados, desalojados, viudas, huérfanos y desamparados. Y, al final de cuentas, diez años después, a Irak no llegó la democracia que iba a ser transportada en los misiles y los tanques de Estados Unidos y sus cómplices de la organización atlántica.

 

Que la derecha y la extrema derecha mexicana y mundial estén actuando en el caso de Libia como lo hicieron en Irak, con el pretexto hipócrita del “derrocamiento del dictador Hussein”, es absolutamente comprensible. Pero que la izquierda bonita, también mexicana y universal, se encuentre ahora empeñada en pavimentarle el camino a la invasión de Libia es sencillamente incomprensible y monstruoso.

 

Y más monstruoso e incomprensible después de los resultados de la invasión y ocupación militar de Iraq. ¿De veras esa izquierda bonita pensó que el objetivo de Estados Unidos en la antigua Mesopotamia era la instauración de la democracia al estilo occidental? Como lectores o estudiosos de la doctrina de Karl Marx, ¿no comprendieron que debajo de la retórica democrática y de los derechos humanos se escondía el factor económico, en este caso el apoderamiento manu militari de las inmensa riqueza petrolera iraquí?

 

Contra Hussein se utilizó todo el arsenal de la desinformación mediática, cuyo punto central fue la mentira aquella de las armas de destrucción masiva que supuestamente poseía Iraq. Y si la izquierda bonita se tragó entonces esa evidente mentira, hoy ya sabe, por confesión del propio autor de la calumnia, que todo era falso.

 

¿No es capaz la izquierda bonita de aprender del error cometido hace una década? Perdida en sus ensoñaciones democráticas, ¿no alcanza a ver que estamos de nuevo frente a una puesta en escena, un nuevo y gran tinglado que conducirá irremediablemente a la invasión de Libia y al apoderamiento de su riqueza petrolera por cuenta de Estados Unidos y sus socios menores de la OTAN?

 

Y como en el caso de Iraq, esa izquierda bonita repite, quizás para tranquilizar su desviada conciencia, que está a favor del derrocamiento del “impresentable líder libio” y a favor de un régimen democrático en esas tierras, pero que se opone, retóricamente, desde luego, a cualquier tipo de intervención militar extranjera. Y lo dice, con gran desparpajo e hipocresía, precisamente en los momentos en que se apuestan en el Mediterráneo, a las puertas de Libia, las naves de guerra de Estados Unidos.

 

En Libia no ha reproducido Estados Unidos la falsedad de las armas de destrucción masiva. Pero si está empleando todo el arsenal de la desinformación y las mentiras flagrantes, difundidas y repetidas hasta el cansancio por las agencias de noticias al servicio del imperialismo estadounidense.

 

Y ha sido sólo gracias a periodistas ajenos al imperialismo, señaladamente Telesur y algunos italianos, los que in situ han echado abajo algunas de las mentiras de EU sobre Libia. Como esa de las matanzas, de las fosas comunes, de la toma del aeropuerto de Trípoli por los rebeldes.

 

Igual que en el caso de Iraq, las mentiras tremendistas y la satanización del líder son el paso previo para desatar la invasión militar. Entendible todo ello en el caso de Estados Unidos y sus socios, asombra e indigna que la izquierda bonita se haga cómplice de las burdas maniobras guerreristas del imperialismo.

 

www.economiaypoliticahoy.wordpress.com    Viernes 4 de marzo de 2011 

Revoluciones con bendición yanqui

 

A pesar de la fraseología revolucionaria en Túnez y Egipto, lo único cierto hasta ahora es que han sido derrocados Ben Alí y Hosni Mubarak, dos antiguos y serviciales cipayos de Estados Unidos en el norte de África. Los dos cayeron sin oponer resistencia. El amo yanqui les ordenó salir, y ambos, resignadamente, acataron el mandato imperial.

 

Pero más allá de la caída de los dos antiguos cipayos, no se ven en Túnez y Egipto trazas de un cambio de régimen. Permanece todo el aparato del antiguo Estado. Y en Egipto, para más señas, el poder ha quedado en manos de los militares, los que durante décadas fueron el sostén del hoy apestado Mubarak.

 

La dócil aceptación del mandato de Washington hizo innecesaria la intervención militar de Estados Unidos. Pasó más o menos lo que ocurrió con Alfredo Stroessner en Paraguay y Augusto Pinochet en Chile. Los dos hombres fuerte entendieron bien el mensaje, y su docilidad permitió la preservación tanto del poder oligárquico como del dominio de Washington.

 

En Panamá las cosas fueron un tanto diferentes. El general Noriega no acató la orden imperial y, fracasados los intentos de Estados Unidos por derrocarlo o asesinarlo, se hizo necesaria la invasión armada estadounidense, cuyo acto inicial, el bombardeo del barrio popular de El Chorrillo, produjo en una sola noche la muerte de, al menos, cuatro mil panameños.

 

La película que hemos visto en Túnez y Egipto también hace no mucho la vimos en Irán: una bien orquestada campaña opositora al régimen y abundantemente financiada con dólares americanos. Sólo que el esfuerzo yanqui no tuvo éxito. Y es por eso que Washington continúa con sus aprestos para un bombardeo de Irán y, si las condiciones lo permiten, de plano la invasión militar directa.

 

La estrategia yanqui es bien conocida. Se promueve, se apoya y se financia a grupos disidentes y opositores y se crea, si es posible, un movimiento aparentemente democrático y revolucionario pero afecto a Estados Unidos. Si el líder y su gobierno caen, algo habrá cambiado para que todo permanezca igual. Pero si éstos resisten, y tienen tras de sí suficientes fuerzas sociales, Washington empieza con sus aprestos para el bombardeo de ciudades –recordemos Belgrado– o la invasión militar directa. Y, si se puede, con la bendición y el cobijo de la ONU, para dar la siempre conveniente apariencia de legalidad.

 

En Libia, hasta el momento, la película es de final incierto. Si Gadafi cede, veremos en Libia el mismo rodaje que en Egipto y Túnez. Pero si logra resistir el embate yanqui de modo rápido y claro, Washington no tendría condiciones para una intervención militar directa. Si, en cambio, las fuerzas se equilibran y dan paso a una guerra civil, entonces Washington podría tener el pretexto ideal para la anhelada invasión que ponga fin al régimen de Gadafi.

 

En cualquier caso, el asunto es bastante claro. Si Washington bendice las supuestas revoluciones democráticas en el norte de África, eso quiere decir que ni son democráticas y, menos aún, revoluciones. Que estamos más bien frente a golpes de Estado con promoción, financiamiento y dirección estadounidense.

 

¿Hará falta recordar que mientras Estados Unidos juraba amor eterno  y proveía de armas y dinero a Hosni Mubarak, la tenebrosa Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (la tenebrosa USAID), le jugaba las contras al presidente egipcio organizando, apoyando, financiando y dirigiendo grupos opositores para derrocarlo?

 

Inocultable la mano de Estados Unidos en las supuestas revoluciones en el norte de África, falta ver si esa mano subversiva, hasta ahora sólo propagandista, organizativa y financiera, opta en Libia por la descarnada intervención militar.

 
www.economiaypoliticahoy.wordpress.com   Viernes 25 de Feb. de 2011 


“Concepción benigna”, por no decir simpatía

 

En uno de los tantos miles y miles de documentos secretos del gobierno de Estados Unidos filtrados a la prensa por la organización Wikileaks, han aparecido nuevamente algunos relacionados con México. En uno de ellos, un cable diplomático emitido por la embajada de Estados Unidos en la capital mexicana, fechado el 28 de marzo de 2008, se afirma que “carecen de base las acusaciones de que Lucía Morett y los estudiantes mexicanos asesinados el 1º de marzo de 2008 por militares colombianos en Sucumbíos, Ecuador, fueran contactos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en México o que recibieran entrenamiento por parte de esa guerrilla”.

 

Ese cable diplomático expresa, en resumidas cuentas, que los servicios de inteligencia de la embajada yanqui en México sabían bien que los muchachos asesinados y Lucía Morett no eran guerrilleros, sino sólo simpatizantes y admiradores de la lucha de liberación nacional que libran las FARC desde hace más de cincuenta años.

 

Los muchachos sacrificados y su compañera sobreviviente eran y son una expresión particular de la simpatía social de que gozan en México (y en la mayoría de los países del Tercer Mundo) las FARC. El cable de la embajada estadounidense lo reconoce de este clarísimo modo:

 

“Los mexicanos tienen una concepción relativamente benigna de las FARC. Un funcionario no identificado de la Secretaría de Relaciones Exteriores declaró a personal diplomático (de EU) que la guerrilla surgió de una izquierda legítima en Sudamérica y que hay una base histórica para su existencia”. La expresión diplomática “Los mexicanos tienen una concepción relativamente benigna de las FARC” puede transcribirse con justeza como “los mexicanos simpatizan y hasta admiran la lucha de las FARC en pos de la independencia de su patria del yugo oligárquico- imperialista”. No se olvide que Colombia es una nación ocupada militarmente por Estados Unidos, y que Washington la ha convertido en la punta de lanza de sus agresiones contra el proceso revolucionario en curso en Venezuela.

 

También es verdad, como reconoce la embajada yanqui, que para el gobierno mexicano “la guerrilla surgió de una izquierda legítima en Sudamérica y que hay una base histórica para su existencia”. No sale sobrando recordar a este respecto que durante muchos años las FARC tuvieron en México el estatus de fuerza beligerante en el conflicto colombiano, y que mantenían una representación oficial en tierra azteca. Esta situación cambió y la representación de las FARC fue echada de México al arribar en el año 2000 al poder –qué curioso– la extrema derecha desembozada.

 

Y ya puestos a revelar verdades que eran bien sabidas, el cable secreto de la embajada de Estados Unidos confirma que es una calumnia los supuestos nexos de las FARC con el narcotráfico. El despacho “descarta incluso versiones de que Raúl Reyes, dirigente de las FARC muerto también en el ataque colombiano al país vecino, tuviese en su poder una computadora con datos sobre un cargamento de droga que la guerrilla habría enviado a un cártel mexicano”. La calumniosa especie, formulada en Washington, de que las FARC se dedican al narcotráfico, o de que se trata de una guerrilla terrorista son parte de la lucha ideológica y mediática para desprestigiar y restarle apoyo social a ese histórico movimiento independentista.

 

Ciertamente, son muchos los mexicanos que han creído esas calumnias masivamente difundidas. Pero son muchos más, sin duda, como lo reconoce expresamente el cable diplomático referido, quienes miran con simpatía y admiración a la guerrilla colombiana. Y, como se dice popularmente, a confesión de parte, relevo de pruebas.

 
www.economiaypoliticahoy.wordpress.com     Viernes 18 de Feb. de 2011 

Dólares baratos

 

NADIE VENDE PESOS A TOSTONES

 

La buena noticia de la baja del precio del dólar da pie a la sospecha. Porque en un contexto mexicano de persistente inflación, en el que todas las mercancías suben de precio de manera constante y sostenida, acontece que el dólar baja de precio. Curioso, ¿verdad? Más que curioso. Porque en un contexto de persistente inflación, lo lógico y esperable es que el dólar suba de precio.

 

Las autoridades financieras nos dicen que la baja en la cotización de la divisa estadounidense se debe a una entrada masiva de capitales extranjeros por las remesas de los trabajadores indocumentados, por exportaciones petroleras y por sorprendentes exportaciones mineras. Pero no hace mucho, esas mismas autoridades nos habían alertado sobre la caída de los ingresos petroleros y por remesas. Y ahora, de pronto, muy de repente, nos dicen que tanto las remesas como los ingresos petroleros  han crecido. ¿Qué pasó?

 

Ciertamente, el precio del barril de petróleo está por los cielos, por arriba de los cien dólares. Pero –qué curioso– al mismo tiempo el dólar baja de precio. Y qué decir del oro. Tengo a la vista la tabla de cotizaciones de los indicadores líderes del lunes 31 de julio de 2006. En ella aparece el precio de venta del centenario: 8, 805.30 pesos. Y hoy, el precio de venta de ese mismo centenario es de 20,000.00 pesos. Un aumento de precio de más de once mil pesos en un poco más de cinco años.

 

Y lo que se dice para el oro puede decirse para cualquier mercancía. Piense el lector en un producto. El que se le ocurra. ¿Ha subido o ha bajado de precio en el último año? Si todo sube y nada baja, ¿por qué el dólar sí tendría que bajar de precio? ¿Es una excepción a las reglas de la economía?

 

Habrá quien diga, desde luego, que la historia de los precios demuestra que éstos suben y bajan. Cierto. Muy cierto. Pero esas oscilaciones están marcadas por una tendencia, también histórica, hacia el alza. A veces baja el precio del maíz, del frijol, de una corbata. Pero la tendencia es al alza. Siempre. En 1971, el automóvil más pequeño y vendido en México costaba 21 mil pesos. La última versión de ese coche, hace diez años, costaba 75 mil pesos. Y un carro equivalente a aquel alemán cuesta ahora mismo alrededor de cien mil pesos.

 

La inflación es una constante de la economía capitalista. Y los precios de las mercancías están signados por la globalización. Suben en México y suben en cualquier parte del mundo.

 

De modo que si el rasgo esencial de los precios es la tendencia al alza, lo esperable en el caso del dólar es que muy pronto vuelva a subir de precio. Muy pronto quiere decir unas semanas o unos pocos meses. Pero no hay duda de que su precio se irá para arriba.

 

También curiosamente, los analistas financieros aconsejan a los consumidores que vendan sus dólares. Pero el consejo debería ser el contrario: “compren dólares ahora que están baratos, porque habrán de subir de precio”. Esto sería un buen negocio.

 

Algo traman, sin duda, los grandes especuladores internacionales y nacionales. Empujan ahora hacia abajo el precio del dólar, y más pronto que tarde, mediante el conocido expediente de la fuga de capitales, lo empujarán hacia arriba, con ganancias seguras y multimillonarias para ellos. Sólo para ellos.

 

Recuerdo ahora un caso emblemático de especulación con divisas. John Maynard Keynes, el más grande economista burgués, no hizo su fortuna con la venta de sus libros, sus clases en la universidad o sus altos empleos burocráticos. La hizo, precisamente, especulando con divisas. Él y otros ganaron, y otros muchos perdieron. Esta es la regla de la especulación económica, comercial o financiera. Unos pocos ganan y muchos pierden. ¿Habrá que recordar que nadie vende pesos a tostones? Y menos que nadie los especuladores.  

 
www.www.economiaypoliticahoy.wordpres.com  Vier. 11 de Feb. de 2011 

   

Un sí o un no del rector, pero pronto

JOSÉ NARRO Y EL IFE
 

Ha estallado un nuevo escándalo de corrupción en el Instituto Federal Electoral (IFE). “La Contraloría del organismo investiga presuntas irregularidades en la renta e inversiones de inmuebles que ocupa actualmente el órgano electoral” (Reforma, jueves 3 de febrero de 2011, primera plana). El asunto implica varias decenas de millones de pesos. Y es que el IFE, desde la llegada de Leonardo Valdés Zurita a la presidencia de la institución, es más asunto de nota roja que de política electoral.

 

Es tal el desprestigio de Valdés Zurita, que la clase política está buscando apresuradamente una figura que releve al cuestionado personaje. Pero no es ni ha sido fácil. La designación de un nuevo presidente del IFE debe contar con el acuerdo de las tres principales fuerzas políticas nacionales, es decir, PRI, PAN y PRD.

 

Y esto es complicado porque haría falta un personaje que contara con la confianza de esos tres partidos. Un personaje con fama pública de honrado e imparcial, atributos políticos y humanos imprescindibles para el desempeño de un cargo de por sí difícil de ejercer, y más en las penosas condiciones en que más temprano que tarde, habrá de dejarlo, de grado o por fuerza, Valdés Zurita.

 

En esa búsqueda discreta de un personaje con estos rasgos circula desde hace semanas en los corrillos políticos la versión de que un nutrido grupo de diputados ha tenido acercamientos con el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el doctor José Narro Robles. Esa misma versión asegura que el rector no es reacio a la posibilidad de emprender, con miras a la elección presidencial del 2012, la que sin duda sería la tarea más difícil de su larga y exitosa carrera como político y académico.

 

Si finalmente la versión referida toma cuerpo, habría posibilidades de rescate del IFE. No hay tiempo ni condiciones para la creación de un nuevo órgano electoral. Y si no es el doctor Narro el nuevo presidente del IFE, habría que buscar a otro personaje de semejante perfil y capaz de concitar el acuerdo de priistas, panistas y perredistas. Y no parece que la baraja sea muy amplia.

 

Sea de ello lo que fuere, es claro que el tiempo apremia. Con Leonardo Valdés Zurita a la cabeza, el IFE no es capaz de garantizar en 2012 una elección pacífica y creíble. Y eso todo el mundo lo reconoce. Por eso no está a discusión la salida de Valdés Zurita. Esa ya está cantada. La dificultad radica en encontrar a una figura pública prestigiada que garantice un relevo satisfactorio.

 

Necesariamente debe ser una persona de primer orden, con fama pública de honradez, imparcialidad y equilibrio emocional, y no como ocurrió con la designación de Leonardo Valdés Zurita, un oscuro personaje que desde los primeros momentos al frente de la institución sólo se ocupó, en medio de graves desvaríos institucionales, de mejorar su situación financiera personal a costa del presupuesto del hoy más que nunca desacreditado organismo electoral.

 

A este respecto, no está de más recordar que los únicos méritos curriculares de Valdés Zurita eran ser profesor universitario en Guanajuato y haber sido yerno del ingeniero Heberto Castillo. Y, la verdad, no parece suficiente para desempeñar una tarea tan exigente y abrumadora como es la presidencia del IFE.

 

Por todo lo anterior, sería recomendable que los legisladores que se han acercado al doctor Narro para proponerle que acepte el enorme desafío de dirigir el IFE pasen ya de los ofrecimientos discretos a los planteamientos públicos. Eso le permitiría al rector de la Universidad Nacional fijar públicamente su postura: un sí o un no, pero pronto. Porque con José Narro o con otro de talla semejante, la cuestión es urgente. Muy urgente. 

 
www.economiaypoliticahoy.wordpress.com  Viernes 4 de febrero de 2011

   

Apoyo al terrorismo en el Congreso de Estados Unidos 

Como es del conocimiento público, en estos días se está celebrando en la ciudad de El Paso, Texas, el juicio a Luis Posada Carriles por faltas migratorias y perjurio (mentir estando bajo juramento de decir verdad). Y como también es del dominio público, luego de ser sospechosamente indultado por la entonces presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, Posada Carriles entró a territorio de Estados Unidos por vía marítima, con una escala en territorio mexicano (Isla Mujeres) a bordo del buque El Santrina. Sólo que Posada Carriles afirmó haber ingresado a territorio estadounidense por tierra.

 

Pero además de haber mentido a las autoridades migratorias de Estados Unidos, Posada Carriles se internó en este país sin documentos de autorización para hacerlo. Dicho de otro modo, ingresó a EU de manera ilegal.

 

Comparadas con el horrendo historial terrorista de Posada Carriles, las faltas de las que se le acusa y por las que se le juzga ahora mismo, son asuntos ínfimos. Pero aún así, la acusación y el juicio no es del agrado de los muchos protectores que tiene en EU el mayor terrorista en toda la historia de América Latina. Y como no les agrada, esos protectores oficiales del terrorismo han hecho causa común con Posada Carriles para defenderlo y obtener un veredicto de inocencia, así se trate de faltas leves. Y es que, como es obvio, están defendiendo a uno de los suyos, a un ex agente de la CIA, a un terrorista que les sirvió durante décadas.

 

Ahora mismo está disponible en youtube un video en el que el congresista estadounidense por La Florida David Rivera ofrece abiertamente apoyo para la defensa de Posada Carriles. De modo que nadie podrá negar que desde El Capitolio se ofrece ayuda a un conocido terrorista, confeso y jactancioso, además, de sus nefandas tareas.

 

Desgraciadamente y para vergüenza de la nación estadounidense, no es único el caso del diputado por La Florida David Rivera. Ha logrado saberse que la congresista Ileana Ross-Lethinen se está preparando para participar en el juicio contra Posada Carriles nada menos que como testigo de la defensa.

 

No hay, sin embargo, nada de que sorprenderse. Existen múltiples antecedentes públicos de apoyo de esta siniestra representante de La Florida a terroristas como el propio Luis Posada Carriles y al no menos sanguinario Orlando Bosch, quienes se encuentran protegidos por el manto de impunidad que les ofrecen, gestionan y consiguen los David Rivera y las Ileana Ross-Lethinen. Y no son éstos, desde luego, los únicos. Hay otros congresistas protectores abiertos del terrorismo, como los hermanos Lincoln y Mario Díaz Balart.

 

Es muy claro que los cuatro congresistas mencionados (y muchos otros de sus colegas que apoyan al terrorismo de modo menos abierto) no hablan ni actúan a título personal y como simples ciudadanos. Al ostentar una representación popular, legal y pública, sus acciones y declaraciones llevan la impronta de la institución a la que pertenecen. Pero, además, se valen de eso. Saben bien que sus palabras como simples ciudadanos que apoyan al terrorismo tendrían escaso valor, resonancia e influencia.

 

Hablan y actúan con plena conciencia de que sus palabras y actos tendrán impacto e influencia precisamente por que las pronuncian y los realizan miembros del Congreso de EU.

 

Las palabras públicas de apoyo al terrorismo por cuenta de los congresistas de EU constituyen una evidencia irrefutable del respaldo que el gobierno de esa nación otorga a las actividades terroristas. Pero que la representante Ileana Ross-Lethinnen acuda al tribunal en defensa de Posada Carriles sería la prueba de pruebas de ese apoyo oficial y abierto del gobierno de Estados Unidos al terrorismo.

 
www.economiaypoliticahoy.wordpress.com   Viernes 28 de enero de 2011 


EPIGRAMA

 

MENTOR

 

Acusado de ladrón,

corrieron a Molinar.

Pero merecía pasar

largos años en prisión.

(Miércoles 26 de enero de 2011)


De la Fuente y el PAN: no hay punto de encuentro

 

Corre ahora en los corrillos políticos la versión, de origen impreciso, de que el ex rector de la Universidad Nacional, el doctor Juan Ramón de la Fuente, habrá de ser en 2012 el candidato presidencial de una planeada alianza electoral conformada por el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

 

Esa alianza, dicen sus difusores, tendría  dos propósitos esenciales. Uno, impedir que el PRI (con Peña Nieto o con cualquier otro) vuelva a Los Pinos; y dos, y mucho más importante, arrebatarle definitivamente a López Obrador la posibilidad de ser candidato presidencial por el PRD y, con ello, dejarlo sin la más mínima oportunidad de convertirse en presidente de la república.

 

La versión de marras no tiene, en realidad, ni pies ni cabeza. Parece un ejercicio de especulación ociosa. O, lo que es mucho peor, una estrategia de desorientación pública. Una especie de cortina de humo con propósitos distraccionistas para ir tejiendo, sin interferencias públicas, la estrategia que garantice la permanencia de la extrema derecha en Los Pinos.

 

Sea de ello lo que fuere, lo cierto es que la versión antedicha encuentra y encontrará en lo futuro oídos y cerebros dispuestos a hacerla suya. Por eso quizá valga la pena dedicarle un poco de atención y analizarla.

 

Primeramente, uno no puede imaginarse al doctor De la Fuente siendo candidato de un partido de extrema derecha cual es el PAN. Y menos aún de la facción dominante en el blanquiazul que, como bien se sabe, merecería, sin forzar demasiado los términos, la calificación de fascista, franquista o pinochetista.

 

Puede uno estar de acuerdo en que Juan Ramón no es un revolucionario. Y habría que aceptar que sus raíces políticas y hasta académicas están en el régimen priista. Pero de eso a que él acepte claramente que se le identifique con los trogloditas ultraconservadores que conforman el PAN hay un abismo.

 

Y habría que agregar que tampoco es fácil imaginar a De la Fuente hacer equipo con personajes tan desprestigiados como los actuales dirigentes perredistas. ¿Cómo imaginar al sabio De la Fuente compartir tribuna y micrófonos con el grupo de desvergonzados simuladores que son los hoy dirigentes del PRD? ¿Juan Ramón trabajando con mercachifles de la política como Jesús Ortega y su pandilla? ¿Un hombre tan consciente y orgulloso de su calidad humana, académica y política colaborando con tipos de la ruin calaña de Ortega y cómplices? ¡Sencillamente increíble!

 

Supongamos, sin embargo, que Juan Ramón estuviera dispuesto “por el bien de la patria” a sufrir el oprobio de esa relación indigna y vergonzosa; y que por la misma razón estuviera dispuesto a ser el representante de los fascistas mexicanos. Aún faltaría que los panistas estuvieran dispuestos a postular a un hombre que está en las antípodas culturales, ideológicas y políticas del panismo.

 

Una persona, además, en la que los panistas jamás confiarían. Un hombre que estaría ideológica y moralmente imposibilitado para poner en práctica un programa de gobierno sustentado en los reaccionarios valores del panismo.

 

Y finalmente, ¿estaría De la Fuente dispuesto a servir de esquirol de la candidatura por la izquierda, en su sentido más amplio, de López Obrador? No me imagino al ex rector pasando esa vergüenza infinita. Para De la Fuente sería la peor manera de pasar a la historia.

 

Quienes interesada o ingenuamente andan propalando la versión de esa alianza ni conocen al ex rector ni conocen al PAN. No hay punto de encuentro. El panismo postulará finalmente a uno de los suyos: algún personaje del tipo y calaña de los Molinar Horcasitas, los Germán Martínez o los César Nava. O de plano a algún otro analfabeto como Vicente Fox.

 
www.economiaypoliticahoy.wordpress.com  Viernes 21 de enero de 2011 


¿Comida chatarra?

 

La papa, producto americano que llegó a Europa luego del descubrimiento y esclavización de los pueblos del Nuevo Mundo, es un alimento extraordinario que ha sido la base de la comida occidental en los últimos cinco siglos. En España, Francia, Argentina, Chile y Uruguay, la papa es la reina de los alimentos. Frita, cocida, asada o al horno, es un manjar al alcance de todas las clases sociales. En México la papa es el complemento cotidiano de los más variados platillos.

 
Una cosa semejante puede decirse de las salchichas, alimento histórico de los pueblos centroeuropeos. De alto valor nutritivo y de precio muy accesible, ahora se les llama, como a las papas, comida chatarra. Y lo mismo pasa con las hamburguesas, una combinación de carne molida y pan, mezcla que indudablemente constituye un estupendo alimento de alto valor nutritivo.

 
Papas, salchichas y hamburguesas constituyen el trío que encabeza cualquier lista de la llamada comida chatarra. A esta tercia le siguen las botanas de bolsita y las golosinas. 

 
A éstos y a algunos otros productos se les atribuye ser los responsables del incremento del sobrepeso y de la obesidad que hoy son una constante en la población mexicana y occidental. 

 
Pero nadie, ni un niño, engorda por comerse una hamburguesa, un “hot dog” o unas papas fritas de bolsita de vez en cuando. Y lo mismo puede decirse de las golosinas: helados, caramelos, pasteles. El problema de sobrepeso y obesidad, en consecuencia, está más ligado a la ingesta excesiva y preferente de esos productos (y sobre todo a la ingesta excesiva de alimentos en general) que a la nociva calidad intrínseca de la famosa quinteta.

 
Azúcares, sales y grasas en exceso son los componentes esenciales de la llamada comida chatarra. Pero en el exceso está la explicación del problema. Y si a la demasía en la ingesta de ellos se adiciona el sedentarismo, las muchas horas que se pasan frente al televisor y, fundamentalmente, la sobrealimentación en general, podemos tener una explicación más racional de sobrepeso y obesidad que su sola atribución a cinco buenos alimentos hoy satanizados con escaso fundamento. 

 
Pero a las grasas y sales hay que sumar los carbohidratos en los fenómenos de obesidad y sobrepeso. Y en México, desde siempre, la base de la alimentación han sido el maíz, el frijol, la papa y el chile. Y maíz, frijol y papa son, por si alguien lo ha olvidado, alimentos ricos en carbohidratos. Y, sin embargo, sobrepeso y obesidad nunca fue un problema en Anáhuac.


Es cierto, desde luego, que aquella base de la alimentación mexicana fue ampliada y enriquecida con la llegada de los conquistadores españoles. Pero ese cambio cualitativo tampoco generó las legiones de gordos que hoy y desde hace más o menos cincuenta años empezaron a poblar estas tierras.


Curiosamente, la aparición de la obesidad y el sobrepeso generalizados coincide, en México y en el planeta, con la enorme oferta alimentaria característica de los últimos cincuenta años. De la revolución verde para acá.


Estos datos permiten pensar que el problema de sobrepeso y obesidad no es tanto una cuestión de calidad de la comida como de la cantidad ingerida. Nadie engorda por comerse tres taquitos al pastor. Pero la cosa cambia radicalmente si en lugar de tres son ocho o diez. No es lo mismo una ingesta de dos mil quinientas calorías que una de cinco mil. 

 
No hay gordo, pues, que sea inocente. Pero el gordo no nace, se hace. Y la fabricación de gordos empieza, sobre todo en el caso de los niños, con las raciones abundantes o excesivas.

 

En la cantidad y no en la calidad de los alimentos está la raíz de sobrepeso y obesidad. Y en la simple disminución de la ingesta puede estar la solución básica del problema. 

 
www.economiaypoliticahoy.wordpress.com   Vier. 14 de enero de 2011    


Gigante de nuestro tiempo

 

Aspasia de Mileto, compañera de Pericles, daba a sus contemporáneas consejos para quien quisiera abortar. Pero más que consejos se trataba de consejas, de fantasías, de recetas mágicas. Las pócimas o brebajes que la culta mujer ofrecía no lograban interrumpir el embarazo, salvo que éste se interrumpiera por la muerte de la gestante a causa del envenenamiento o intoxicación que la pócima producía.

Abortar por propia voluntad y conservar la vida fue sencillamente imposible durante milenios porque la humanidad carecía de los conocimientos científicos que hoy, y desde los años setenta del siglo diecinueve, lo hacen practicable con éxito.

Pero el propio desarrollo de la ciencia ha venido haciendo innecesario el aborto. ¿Para qué interrumpir el embarazo si éste puede ser evitado de manera cómoda, sencilla, indolora, discreta y eficaz?

Ha sido el incontenible desarrollo de la ciencia, y no las prédicas morales o religiosas o las prohibiciones legales, el factor decisivo en la caída observable en las cuatro últimas décadas del número de abortos, tanto en México como en el resto del mundo. La ciencia hizo posible el aborto, y la ciencia misma lo ha hecho prescindible o innecesario.

Es cierto que todavía muchas mujeres o parejas practican el aborto. Y es verdad igualmente que iglesias y gobiernos reaccionarios no cejan en el propósito de evitarlo por la vía de anatemas, prohibiciones y castigos. Una insistencia palmariamente inútil.

Recientemente varios gobiernos locales en México han incurrido en el inútil despropósito de elevar a rango constitucional que el producto del embarazo tiene la protección del Estado en cualquier momento de la preñez. Decenios de experiencia no han llevado a esos gobiernos medievales a comprender lo inútil de ese tipo de prohibiciones.

En cierto punto, el caso del aborto se parece al del sida: nadie tiene por qué embarazarse si quiere y puede evitarlo; y nadie tiene por qué contagiarse de sida si quiere y puede evitarlo. Si lo que ciertas leyes medievales pretenden es impedir abortos, el camino es impedir que haya embarazos no deseados o accidentales. Y en la misma lógica, si lo que se busca es impedir contagios de sida, la vía no ha de ser prohibir las relaciones sexuales promiscuas u homosexuales, sino poner barreras científicas al contagio. ¿Es tan difícil de entender?

En ambos casos la ciencia es el camino. Ah, pero la ciencia tiene muchos y poderosos adversarios: fanatismos religiosos, intolerancia, incultura, ignorancia. Sólo que tales enemigos, juntos o separados, no han podido vencer al gigante de nuestro tiempo que es el conocimiento científico.

Conocimiento científico que es antónimo absoluto de ignorancias, intolerancias, incultura y fanatismos religiosos. Y antítesis igualmente de leyes basadas en esas cuatro expresiones de una época milenaria que, condenada a muerte por la ciencia, se resiste a morir.

Y es que la ciencia está en todas partes. Es factor siempre presente en nuestra vida cotidiana. En la escuela, el laboratorio, el taller, la industria, el comercio, el hospital. 

Nadie, sensatamente, se niega a enviar a sus hijos a la escuela. Nadie, racionalmente, se niega a ir al hospital en caso de grave enfermedad. Nadie, ni los fanáticos, se niega a tomar medicamentos en caso de dolencia. Educación, salud y producción material son, al mismo tiempo, antecedentes, expresiones y resultados del avance científico. 

No hay ley o dogma religioso que puedan impedir el avance de la ciencia. El Medioevo lo intentó durante mil años y finalmente fracasó. Y salvo los pocos adoradores, seglares y religiosos, de esa época negra de negra memoria, nadie quiere volver a ella.


www.economiaypoliticahoy.wordpress.com   Viernes 7 de enero de 2011 

 
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