

www.siempre.com.mx
¿Frenazo a la venta de Pemex?
No confiar en la derecha pripanista
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Son muchas las voces en la prensa nacional que afirman que ya fracasó el intento de Felipe Calderón por privatizar la empresa paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex). Entre los motivos argumentados por esas voces está la negativa pública del PRI para respaldar el intento privatizador y extranjerizador de Calderón.
La experiencia, sin embargo, enseña que una declaración priísta, por más solemne que sea, no es nunca digna de crédito. El PRI y sus más altos dirigentes, del pasado y del presente, son como aquel conductor de automóvil que prende su luz direccional izquierda pero da vuelta a la derecha. ¿Ya se olvidó aquella categórica declaración del usurpador Salinas en el sentido de que su gobierno no pretendía firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos? Luz direccional izquierda y, finalmente, vuelta a la derecha.
Pero si de verdad estamos ante un frenón de la iniciativa privatizadora, habría que inquirir sobre el porqué. Y frente a la baraja de posibilidades que explicarían ese frenazo, no parece haber otra más poderosa que la movilización popular organizada por López Obrador contra la privatización de Pemex.
Panistas, priístas y otras fuerzas de la derecha han calibrado certeramente que una marea social en movimiento contra la venta de Pemex sería una fuerza sólo vencible mediante el uso de la represión violenta: policía, cárcel, tribunales y, en última pero necesaria instancia, el Ejército, con sus fusiles, bayonetas, tanques y carros de combate en las calles y plazas de todo el país. Quizás la sola posibilidad de un nuevo, sangriento y mortal 1968 esté llevando a la cúpula pripanista, en un acto de sensatez política, a frenar el proyecto privatizador.
Nunca será aconsejable, sin embargo, confiar en la sensatez de la derecha pripanista. Es tan grande y promete ser tan rentable el negocio de la venta de Pemex, que no puede descartarse que, ahora mismo o en fecha próxima, Calderón y sus mandantes estadounidenses y españoles se decidan a arrostrar los riesgos de una insurrección popular que, civil y pacífica, tendría que ser sofocada necesariamente con la fuerza de las armas.
De modo que la moneda está en el aire. No se sabe cómo habrán de proceder Calderón y sus patrones extranjeros. Pero las fuerzas patrióticas no pueden bajar la guardia. Saben bien que la vía parlamentaria y judicial está cerrada, lo que obliga a la movilización social si se quiere evitar la nueva entrada a saco en los recursos de la nación que significaría privatizar el petróleo.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 6 de abril de 2008
Encinas-Ortega
El petróleo, centro de la disputa
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Suman millones los mexicanos que se oponen a la privatización de la industria petrolera. Y son centenas las organizaciones sociales y populares que acompañan esa causa patriótica. Se trata de personas y colectivos que pueden ser calificados como de izquierda, en el más amplio significado del término. No hay ninguna novedad si se afirma que el país se encuentra dividido entre quienes se oponen a esa privatización y quienes, en el otro extremo ideológico, están de acuerdo con ella.
Una cosa semejante acontece en el PRD. Una facción está en contra y otra a favor. La primera es la encabezada por la dupla López Obrador-Encinas; la otra, la que se expresa a favor de la entrega del petróleo al capital extranjero, conocida como los Chuchos, está jefaturada por Jesús Ortega y Graco Ramírez, ambos viejos esbirros de aquel prototipo de líder de la izquierda venal que fue Rafael Aguilar Talamentes.
Por ese motivo es tan importante, realmente de vida o muerte, qué facción termine siendo hegemónica en el PRD. Importante para todas las fuerzas políticas. Importante para el país. Si se imponen los epígonos de Aguilar Talamantes, es claro que el PRD dejará de acompañar a López Obrador en la lucha contra la privatización del petróleo. La causa patriótica se vería severamente disminuida.
Si, por lo contrario, vence la facción encinista, el PRD seguirá siendo una fuerza decisiva en el combate por mantener la propiedad de los hidrocarburos en poder de la nación.
Esto último explica los apoyos y aplausos que por cuenta del gobierno, del capital, de los medios de comunicación de la oligarquía y de Cuauhtémoc Cárdenas está recibiendo Ortega. Y eso mismo explica los ataques de idéntico origen de que es víctima la corriente encinista.
No será, por ello, fácil que se impongan los Chuchos. Pero en la hipótesis negra de que así aconteciera, el PRD quedaría convertido, sin la fuerza de las masas que representa López Obrador, es un cascarón vacío.
En esta hipótesis, la lucha contra la privatización petrolera dejaría de darse en la arena partidista y parlamentaria, y pasaría solamente a calles y plazas de todo el país.
La izquierda volvería, como en los viejos tiempos del priato, a vivir y a luchar sin los lastres de su incorporación al presupuesto. Retornaría, quizá para bien, a las épocas que sepultó Jesús Reyes Heroles (el viejo zorro, no el hijo cretino) cuando dijo que, con dinero del Estado, había que convertir a los luchadores sociales en simples burócratas. Como Ortega, por ejemplo.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 30 de marzo de 2008
Descuidos costosos
Cadáver político
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Es tan inmaduro y tan inculto Juan Camilo Mouriño, que quizás ignore que no puede hacerse política exitosa con fama pública de ladrón o de corrupto. ¿No decía Reyes Heroles que en política la forma es fondo? ¿Habrá leído alguna vez el madrileño al veracruzano? ¿Será capaz Mouriño de leer, comprendiéndolo, un texto de cierta complejidad?
Aunque sus notorias inmadurez e ignorancia (más lo segundo que lo primero) no se lo permitan, el galleguito debería saber que en política es decisiva la imagen. Por eso los políticos profesionales la cuidan tanto y con tanto esmero. El político suele fotografiarse rodeado de la esposa y los hijos, aunque el hogar sea un infierno. O llevando en brazos a un niñito de la comunidad que visita en campaña o en actividades de autopromoción. O abrazando a una frágil ancianita.
Francachelas, borracheras, drogas, amantes y prostitutas no dan una buena imagen. Por ello hay que mantenerlas en el círculo más íntimo y reservado. Ahí está el caso emblemático del ya ex gobernador del estado de Nueva York, Eliot Spitzer.
Que un señor cualquiera contrate a una meretriz no es cosa excepcional. Es más bien un hecho que se repite por millones cotidianamente en todo el planeta. Pero que el caso de un político relevante se airee en la plaza pública es sencillamente desastroso.
Y en materia de mala imagen, no parece haber comparación entre una relación carnal a cambio de dinero, y actos de corrupción, constituyentes, además, de delitos perfectamente tipificados.
Pero si en materia de imagen y de violación de las leyes no hay comparación entre la conducta del ex gobernador neoyorkino y el engreído mozalbete madrileño, sí la hay en la torpeza que llevó a los dos personajes a dejar abundantísimos rastros documentales de sus respectivas correrías.
Se sabe que en México la cúpula política hace negocios al amparo de los cargos públicos. Pero se sabe igualmente que para no dejar huellas se vale de prestanombres, de testaferros. Y, con toda seguridad, lo mismo acontece en todo el mundo. Es más: hasta las meretrices, como la hoy célebre Kristen, usan un nombre falso para ejercer su oficio. Y eso que la prostitución no es un delito.
Así que Mouriño se ha convertido en un cadáver político no tanto por corrupto cuanto por estúpido. Un cadáver político como Spitzer, que gustaba de pagar por el disfrute de carne joven y hermosa. O como aquel individuo, Fausto Alzati creo era su nombre, que alardeaba de un doctorado que no poseía. Ah, descuidos costosos.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Dom. 23 de marzo de 2008
Orfandad patética
Calderón no sabe qué hacer
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Quizás esté haciendo bien Felipe Calderón en proteger a su pupilo, el bandidazo Juan Camilo Mouriño. Correr al gachupín trepador sería reconocer que, como siempre, la razón, la justicia, la ley y la ética están con López Obrador.
Echar a Mouriño sería también reconocer públicamente un segundo y grave error en el nombramiento del secretario de Gobernación, pues primero colocó en Bucareli a un simio inepto, y luego designó a un jovenzuelo inepto y corrupto.
Despedir a Mouriño podría ser también un error si el galleguito, inexperto e inestable emocionalmente como es, se enoja y se va de la lengua. Para que esto último no sucediera, Felipe tendría que, además, meterlo a la cárcel y, ya en prisión el mozalbete, negociar silencio a cambio de libertad.
Pero sostener a don Juan Camilo tiene, además, otro serio costo. Significa, necesariamente, compartir, la responsabilidad de los diversos delitos cometidos por el pupilo supuestamente predilecto. Y no es lo mismo pasar por ingenuo al haber errado en un nombramiento, que pasar también por ladrón, cómplice o beneficiario del robo.
Así que sin negar la altísima posibilidad de que Calderón mantenga en el cargo a Mouriño, cual ha sostenido a dos peligrosos delincuentes como son Mario Marín y Ulises Ruiz, también cabe la posibilidad de que el agobiado michoacano decida darle la razón ética y política a su archienemigo López Obrador. De modo que Calderón se encuentra entre la espada y la pared. Haga lo que haga saldrá severamente dañado. En lo personal y en lo político.
El país, en cambio, obtendrá beneficios de cualquier decisión que tome Felipe. Sostener a Mouriño significará saber documentalmente que el gobierno se encuentra en manos de una cleptocracia desaforada y cínica. Y hasta los calderonistas recalcitrantes y los voceros a sueldo de Felipe deberán tragarse completitas las irrefutables evidencias de la corrupción del Ejecutivo.
Mas si lo echa (no tanto por corrupto cuanto por torpe al haber dejado tantas y tantas huellas documentales del atraco), quedaría socialmente muy claro que Calderón no estuvo nunca, no lo está ahora y ya jamás lo estará, preparado intelectual, política y emocionalmente para gobernar.
Frente a esta situación, Felipe muestra, además, su carácter indeciso, dubitante, pusilánime. No sabe qué hacer. Y no tiene a nadie capaz de aconsejarlo sabiamente. Su orfandad es patética. Y para colmo de sus males, tiene ante sí a un titán de la política limpia y del patriotismo que se llama López Obrador.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 16 de marzo de 2008
¿Mala memoria del rector Narro?
Un golpista en la UNAM
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Educación privada y educación religiosa siempre ha habido en México. Incluso después del triunfo de los revolucionarios de 1917 siguió existiendo, aunque un tanto menguada, ese tipo de enseñanza. La supremacía en calidad y en cantidad de la educación científica y pública sobre la privada y confesional se debió no sólo al auge de las ideas revolucionarias, sino, quizá y sobre todo, al carácter gratuito y universal de la enseñanza otorgada por el Estado.
Pero todo proceso revolucionario engendra su propio proceso contrarrevolucionario. Y la contrarrevolución regresó con ímpetus renovados al campo de la lucha de clases en el ámbito educativo. Fruto de esta vuelta fue la creación de varios centros universitarios de corte decimonónico, cuando no medieval o francamente fascista, como la Universidad Autónoma de Guadalajara, y los no menos retardatarios Tec de Monterrey e ITAM de la ciudad de México.
Tener en su poder esas universidades de relumbrón, pero al final de cuentas medio patito, no le basta a la oligarquía mexicana. Ésta pretende ahora, como siempre, poner su pica en Flandes en las instituciones públicas de educación superior. Y, centralmente, en la más importante y prestigiada de ellas: la UNAM.
Este nuevo intento de asalto de la oligarquía a la educación pública superior tiene como escenario a la Facultad de Derecho de la UNAM, Próximo el cambio de director, la extrema derecha pretende colocar en esa importantísima posición a uno de sus personeros, por no decir esbirros. Se trata del licenciado Jorge Islas López.
Este señor, con escasa experiencia académica, ha mantenido durante años nexos con una institución y un personaje modelos de irrespeto e incumplimiento de la legalidad y la ética. Islas López fue director jurídico de la Cámara de la Industria de Radio y Televisión la tenebrosa CIRT, la que fue y es protagonista central en los propósitos de imponer, a perpetuidad, la monopólica Ley Televisa. Islas López fue, además, director jurídico de Televisión Azteca, en la que actuaba como operador directo de Ricardo Salinas Pliego.
No me cabe en la cabeza que el rector Narro sea capaz de imponer en la más importante escuela de derecho del país a un representante de la oligarquía más reaccionaria, depredadora, irrespetuosa de la ética y de las leyes y, por si algo faltara, hasta golpista. ¿O ya se olvidó Narro del chiquihuitazo y de los llamados de TV Azteca al derrocamiento del gobierno legítimamente elegido de Cuauhtémoc Cárdenas en el DF?
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Dom. 9 de marzo de 2008
Mitin frente a Pemex
Provocación de Los Pinos y de los Chuchos
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Yo no sé si las personas que agredieron verbalmente y con amagos de violencia física al senador perredista Carlos Navarrete y al diputado del mismo partido Javier González Garza cumplieron acciones de provocación por cuenta del pripanismo y de Los Pinos, o si, realmente, se trató de ciudadanos inconformes y encolerizados con esos dos legisladores representantes de la derecha del PRD y del colaboracionismo abyecto con Felipe Calderón.
Pero de lo que no hay duda es de la existencia en las filas de los simpatizantes del perredismo de un enfurecimiento inocultable y creciente contra la conducta colaboracionista del sector derechizado del PRD (facción vendida, dirán algunos) con la oligarquía y el imperialismo estadounidense.
Como en política la mala fe es de oficio, podemos suponer que el incidente en el mitin frente a la torre de Pemex fue una provocación gubernamental para desacreditar al movimiento de resistencia al fraude electoral del 2006 y a la privatización del petróleo. Pero haría falta estar ciego para no ver la enorme inconformidad de millones de perredistas sencillos y honestos con la conducta antinacional y antipopular de la corriente dominante en el PRD, la autonombrada Nueva Izquierda o, más simplemente, los Chuchos.
En consecuencia, no han sido López Obrador y sus millones de seguidores quienes han envenenado el ambiente político en el perredismo, cual denunció el propio senador Navarrete. Ese envenenamiento es fruto legítimo y directo de la conducta pública de los Ortega, los Navarrete, las Zavaleta, los Acosta Naranjo y los González Garza, entre muchos otros calderonistas disfrazados de tolerantes y amigos del diálogo.
Esta conducta de Nueva Izquierda permite pensar que en la provocación del domingo 24 de febrero no estuvo solo el gobierno de Calderón. Que ese montaje de desprestigio contra López Obrador y su movimiento patriótico fue realizado en perfecta coordinación entre Los Pinos y los Chuchos.
Y la explicación es muy sencilla: a Calderón y a la chuchiza les urge vender Pemex, lo que obliga a esa mancuerna siniestra a enderezar sus baterías contra el mayor líder de la oposición, legal y pacífica, no sobra decirlo, a esa enajenación severamente repudiada por la inmensa mayoría de la población.
La provocación del domingo 24 es, en realidad, un eslabón más de la extensa cadena de actos semejantes y con el mismo avieso propósito: descalificar al líder de masas que no se pliega, que no se vende, que no transa, que no se cansa, que no se dobla.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 2 de marzo de 2008
Bombazo
Nuevo acto distractor
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Ya se va haciendo costumbre: cada vez que Felipe Calderón tiene una bronca o pretende poner en práctica una nueva medida política o económica lesiva para la población, de pronto y aparentemente de la nada, surge un nuevo acto distractor.
Este puede asumir la forma de una acción militar generalizada contra el narcotráfico, un acto supuestamente terrorista, un cambio en el gabinete, un viaje sin sentido al extranjero o lo que sea. El chiste es desviar la atención de la opinión pública, mediante un espectáculo de fuegos fatuos, de los temas centrales para el futuro, mejor o peor, de la sociedad.
Ahora el manido esquema se está repitiendo con el asunto del bombazo, supuestamente terrorista en el centro de la capital de la república, el pasado viernes 15 de febrero.
Informaciones van e informaciones vienen, pero en todas reinan las contradicciones, los desmentidos, las nuevas versiones, los hallazgos providenciales. Y al final, nada realmente se sabe, ni se sabrá, del asunto.
¿Terroristas?, ¿el narco?, ¿traficantes de armas últimamente lastimados? ¡No importa! Lo que interesa es distraer a la opinión pública. Pero la estrategia tiene, obviamente, más propósitos aviesos que la pura distracción. Veamos, a título de ejemplo ilustrativo, el último bombazo.
¿No es acaso un magnífico pretexto para sensibilizar a la opinión pública sobre la conveniencia de que sea aprobada la reforma judicial calderoniana, la llamada Ley Gestapo, que pretende criminalizar la inconformidad y la protesta sociales, conculcando las garantías individuales hasta ahora garantizadas por la Constitución?
¿Y no es también un pretexto perfecto para intentar echarle tierra al vivo e indeleble tema del megafraude electoral de julio de 2006? ¿Y no es útil, igualmente, para echar un manto de olvido al intento muy avanzado de privatizar Pemex, aunque increíblemente y contra toda evidencia pública, lo niegue servilmente el nuevo lacayo del sistema pripanista, el Premio Nobel de Química, Mario Molina?
¿No sirve asimismo, desde luego, para demostrarle al insumiso gobierno de Marcelo Ebrard que no es invulnerable a represalias provenientes de los sótanos de la Procuraduría General de la República? ¿Y no es también útil para avanzar en los planes de desprestigio del gobierno capitalino, mostrándolo como ineficaz y blandengue en la lucha contra la delincuencia?
¿No es claro así que nos encontramos ante una redición del viejo truco de un montaje que busca matar varios pájaros de un tiro? Ah qué don Felipe tan previsible.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Dom. 24 de febrero de 2008
Encuestas a modo
El maltrecho ego de Felipe
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Dicen desde Los Pinos que según las últimas encuestas, mandadas a hacer y pagadas por Los Pinos, Calderón ha mejorado su imagen pública. Pero si ya mueve a la sospecha que una encuesta afirme cosas al gusto del que paga la encuesta, es necesario, además, recordar el triste papel histórico de las encuestas.
Éstas, como los medios de comunicación, pueden servir para informar o para desinformar. Pueden servir para orientar o para desorientar. Y pueden servir para hacer público un fenómeno o para ocultarlo. Dicho en otras palabras, las encuestas pueden servir para mentir, y casi siempre sirven para eso.
Por ello nada tiene de extraño que el ciudadano de a pie desconfíe de los resultados de las encuestas. Ya se sabe que suelen ser falsificaciones cuando no puras mentiras. Y máxime cuando ese ciudadano jamás ha tenido la experiencia de ser consultado por un encuestador. Cómo creer en los resultados de algo en lo que uno nunca ha sido testigo o participante.
Pero esto no es todo. Bien se sabe que las encuestas son un instrumento, un arma de la lucha política e ideológica. Que no son herramientas científicas objetivas e imparciales. Que, en realidad, se trata de mecanismos de manipulación perversa de la opinión pública, movidos por un interés igualmente perverso. ¿O alguien cree en la honradez de las encuestas?
Entendido todo esto, cabe preguntarse qué busca Calderón al ordenar hacer públicos los resultados de encuestas balines en las que aparece como la figura prestigiada, esperanzadora, con apoyo popular y legítima que no es.
Una primera respuesta, desde luego, es la vanidad, el ego. Que se diga, aunque sea mentira, que hay presencia magnífica. Una segunda respuesta tiene que ver con el síndrome López Obrador: hay que decir, aunque sea mentira, que Calderón es más popular, respetado y admirado que el jefe de la resistencia nacional al fraude y a la privatización del petróleo y la electricidad.
Y como tercera respuesta está la necesidad de Calderón de aparentar que cuenta con un apoyo que no tiene, en el propósito inconfeso de vender Pemex (y quedarse con una parte, a título de comisión) al capital privado nacional y extranjero. De modo que, vanidades calderonianas aparte, la encuesta de marras es señal de que los vendedores de Pemex quieren meter a fondo el acelerador.
Aquí está, sin desconocer la influencia del maltrecho ego de Felipe, la explicación básica de la nueva mentira. Se agradece el aviso. Habrá que prepararse para intensificar, aún más, la resistencia.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Dom. 17 de Febrero de 2008
Elogios de la oligarquía
Mala señal para Zavaleta
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Normalmente, una persona con los antecedentes y la filiación política de Ruth Zavaleta no podría sino ser despreciada, ninguneada y vituperada por los voceros de la derecha y el imperialismo en los medios de comunicación. Pero, curiosamente, esos mismos voceros del fascismo criollo la ensalzan, la arropan, la convierten en apreciada compañera de viaje.
¿Por qué –cabe preguntarse– los retrógrados voceros de la derecha tendrían que mirar a una prominente adversaria ideológica como aliada? No será, desde luego, por los atributos personales de la señora Zavaleta, digamos la simpatía, el carisma o la capacidad oratoria. El “charme”, como dirían los franceses.
Pero si obviamente esa acogida de Zavaleta por la derecha no puede deberse al encanto personal de la señora, también cabe preguntarse a qué puede obedecer. ¿Serán acaso razones objetivas, es decir, materiales? Porque como bien debe saberlo doña Ruth, al menos de pasado marxista, los factores materiales, el trasfondo económico, son la explicación general de actitudes y alianzas de otro modo inexplicables.
¿Y cuáles pueden ser esas razones materiales, objetivas? ¿Será acaso que doña Ruth coincide en el propósito de la oligarquía de privatizar la industria y el mercado petroleros, sueño dorado de la derecha pro yanqui que mal gobierna al país por obra y gracia del fraude electoral más escandaloso de la centenaria historia mexicana de fraudes electorales?
¿Y qué mejor, para clarificar la nueva posición ideológica de Zavaleta, que romper lanzas contra el líder de masas que encabeza la oposición social y popular al nuevo despojo?
¿No le dirán nada a doña Ruth los desaforados elogios y apapachos de la oligarquía? ¿Pensará, ingenuamente, que son ditirambos sinceros? ¿Creerá que la oligarquía ya ha olvidado el pasado popular y antioligárquico que llevó a la antigua luchadora social a encumbrarse?
¿Estará doña Ruth impedida para pensar que elogios de la oligarquía como los que ella recibe ahora fueron el veneno que liquidó para siempre a otras figuras, incluso más importantes y mejor dotadas de la izquierda nacionalista, como lo fueron Cuauhtémoc Cárdenas y Rosario Robles, quienes hoy deambulan entre la frivolidad y el desprecio social?
¿Habrá caído en la cuenta doña Ruth que como en los casos de Cárdenas y Robles, los elogios de hoy de la oligarquía se tornarán en el desprecio de mañana? Ojo, Zavaleta, aunque por ahora no lo entiendas: los elogios del adversario político e ideológico nunca fueron señal de buen camino.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 10 de febrero de 2008
Contrainsurgencia en Chiapas
Las aldeas estratégicas de Tuirán
MIGUEL ÁNGEL FERRER
El pasado lunes 28 de enero de 2008, apareció en el diario El Universal de la ciudad de México un artículo de Rodolfo Tuirán, bajo el titular “Ciudades rurales”. En ese texto, Tuirán, un sociodemógrafo erudito, explica que “entre el mundo urbano y el mundo rural existen asentamientos intermedios donde se entrecruzan los fundamentos de ambas realidades socioeconómicas. Son las llamadas ciudades rurales o agrovillas”.
Y agrega: “varios centenares de asentamientos en el territorio nacional podrían caracterizarse como ciudades rurales. Desafortunadamente en el país no se aprecian esfuerzos significativos dirigidos a reforzar la importancia de estos centros de población en las tareas de ordenamiento territorial y ecológico”.
Intelectual al servicio del régimen pripanista, Tuirán ha sido secretario general del Consejo Nacional de Población y subsecretario, al lado de Josefina Vázquez Mota, en Sedesol y ahora en Educación Pública. Con este doble rasgo de intelectual y político del sistema, Tuirán nos informa que “en Chiapas se planea construir en los próximos cinco años un total de 27 ciudades rurales, con un costo promedio por asentamiento de casi mil millones de pesos”.
Y remata: “estas ciudades buscan ofrecer una solución a los graves problemas de dispersión poblacional y fragilidad territorial de la entidad. Recuérdese que en Chiapas hay alrededor de 19 mil 500 localidades rurales, de las cuales tres de cada cuatro tiene menos de 100 habitantes y muchas de ellas se localizan en zonas de riesgo. El proyecto se sustenta en la idea de que la creación de las ciudades rurales podría contribuir a atraer y aglutinar a las poblaciones que habitan en las pequeñas comunidades aledañas y, por esta vía, a reducir la marginación”.
El propósito declarado de la creación de las ciudades rurales es muy lindo: “reducir la marginación”. Pero el asunto huele mal desde lejos. Sobre todo tratándose de Chiapas. Porque eso de crear ciudades rurales para “atraer y aglutinar a las poblaciones que habitan en las comunidades aledañas” se parece demasiado a la teoría y práctica contrainsurgentes made in USA de las aldeas estratégicas, empleada en Vietnam y en Guatemala.
Me parece que, con amable ropaje y amparado en su cartel de erudito demógrafo, Tuirán quiere pasar de contrabando, en busca de la simpatía social, un proyecto de lucha contrainsurgente: concentrar a la población en aldeas estratégicas para socavar el apoyo campesino e indígena a la insurgencia zapatista. Ojo con don Rodolfo.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 3 de febrero de 2008
Mouriño, Cordero o Germancito
Maniobra para aturdir
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Han sido dos, básicamente, las interpretaciones del nombramiento de Juan Camilo Mouriño en la Secretaría de Gobernación. Una, que Calderón ha enfilado ya a su cachorro español rumbo a la candidatura panista a la Presidencia de la República; la segunda es que, por lo contrario, Felipe ha cortado de tajo las presidenciales aspiraciones del mozo madrileño.
Los predicadores de la primera interpretación dicen, en abono de su tesis, que Calderón ha colocado en Bucareli, secretaría estratégica, a su hombre de mayor confianza, al hermano menor. Ven en ese afecto y relación una clara señal de la vía que habrá de seguir la sucesión.
Quienes, por lo contrario, piensan que al nombrar al galleguiño jefe del gabinete, Calderón le ha cortado la cabeza muy anticipadamente, argumentan que Bucareli es un hueso muy duro de roer para un bisoño de la política, una especie de reedición de las insuficiencias de Santiago Creel, innegable pero fallido delfín foxista.
Esta segunda interpretación tiene, a su vez, dos variantes. Una, que deseando promover a su pupilo, Felipe lo ha fastidiado involuntariamente. La otra, aparentemente más sólida, es que Mouriño será la bola de humo del sexenio, el señuelo, el pararrayos que permitirá alejar miradas y golpes de los dos verdaderos prospectos de Calderón: Ernesto Cordero Arroyo y Germán Martínez Cázares.
Pero yerro o perversidad de Calderón, la clave del asunto se encuentra en no dejarnos embarcar en especulaciones que nos veden la comprensión de lo verdaderamente importante. Y lo central es que Mouriño, Cordero o Martínez Cázares son tres muestras, casi idénticas, del pensamiento fascista antinacional que hoy domina a México.
Sujetos al dictamen de los sufragios, ninguno de esos personajes podría ocupar Los Pinos. Ni el probada y documentadamente inepto Martínez Cázares, ni el lacayo gozoso Cordero, ni el neogachupín enriquecido Mouriño.
Por eso poco importa a quién esté protegiendo y promoviendo realmente Calderón. Mientras las autoridades electorales sigan siendo un apéndice de Los Pinos, no habrá elección sino designación presidencial a dedo.
Y resulta aturdidor del entendimiento y del análisis caer en el juego (torpe o perverso) de Calderón. Por ahora lo importante es impedir las contrarreformas calderofascistas. Y prepararse para abortar, a golpe de inteligencia y de movilizaciones populares combativas, los preparativos que ya comienzan en la cúpula del poder pripanista, con las vacías reformas del IFE, para el fraude electoral de 2012.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 27 de enero de 2008
Además de ineptitud y mediocridad
Cuatro razones para echar a Zavala
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Oportuna, muy oportunamente, Calderón decidió echar a la yucateca Beatriz Zavala de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso). Precisamente en el momento en que se han hecho públicos diversos actos del pripanismo en el poder para proceder a la privatización de Petróleos Mexicanos. Y justamente también en los momentos en que el poderoso y creciente movimiento de masas del lopezobradorismo anuncia actos y movilizaciones nacionales para impedir esa privatización.
En los tiempos del priismo, a la práctica de correr a alguien del gabinete se le llamaba “echarle carne a los perros”. Una vieja y manida maniobra para desviar la atención pública de un tema de enorme trascendencia, como la venta de Pemex a los amigos, mediante un suceso escandaloso, pero, a fin de cuentas, muy accesorio y carente de importancia, como es la salida de un personaje altamente prescindible como era y es la señora Zavala.
Y si bien había otros candidatos a la calle, signados por la ineptitud y la mediocridad, como por ejemplo Rodolfo Elizondo, de Turismo, o la canciller Patricia Espinosa, o el titular de Energía, como se llame, o el de Agricultura, modelo de rusticidad y falta de inteligencia, la verdad es que Beatriz Zavala era la candidata ideal por varias y sólidas razones.
Primeramente, porque durante las criminales inundaciones de Tabasco, sencillamente no dio el ancho ni para simular que hacía algo por los miles y miles de damnificados. En segundo término, por la bien ganada fama pública de corrupción de la hoy ex secretaria y de su familia, comenzando por el marido, uno de los grandes beneficiarios del robo del siglo que fue el Fobaproa.
Una tercera razón, sin duda, es su condición de mujer. Un clásico panista como Calderón, misógino y machista hasta el tuétano no vacila entre sacrificar a un varón o una mujer. Pero desde las alturas de su gran generosidad “de género” frente a “una vieja en desgracia”, don Felipe la consuela con una posición de quinta categoría en el comité nacional panista. Y, también, claro, en previsión de que el despecho lleva a la señora a irse de la lengua en vista del maltrato recibido.
La cuarta razón es de índole electoral. Durante los meses de su gestión en Sedeso, Zavala se dedicó al acopio y actualización de información sobre los ciudadanos que por motivos de pobreza son beneficiarios de los programas de asistencia de esa secretaría. Y ya conseguida esa vital información con miras a las elecciones del año próximo, era hora de borrar las huellas del atraco.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 20 de enero de 2008
Razonamientos torcidos
Marihuana y TLC
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Dice Felipe Calderón que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha resultado benéfico para México. Y afirma que la prueba de ello es que los sectores involucrados gozan de empleo formal y de los mejores salarios.
El argumento pro TLCAN de Calderón no puede ser más pobre. Se ve que no conoce ni los elementos de la lógica aristotélica. ¿De cuándo a acá el éxito de una de las partes implica el éxito del todo? Y eso, suponiendo sin conceder que de veras sea cierto eso del empleo formal y los mejores salarios en los sectores involucrados.
La verdad documentable es muy distinta a la versión endulzada del panista. En lo general, el saldo del TLCAN ha resultado muy negativo. ¡Cómo se atreve Calderón a hablar de empleo, formal o informal, cuando suman cientos de miles los trabajadores mexicanos que cada año emigran al mercado laboral de Estados Unidos en busca de la ocupación que no encuentran en México!
¿Y qué decir de la monstruosa magnitud del empleo informal en toda la economía mexicana? ¿Ignora este señor que más de la mitad del producto interno bruto se genera en la informalidad? Ahí está, como caso paradigmático de la economía informal, negra o subterránea, la situación de la agricultura: de los 32 millones de hectáreas de tierra cultivable, más de la cuarta parte (9 millones) está dedicada a la producción de marihuana.
En cuanto a eso de los mejores salarios, ¿ignora don Felipe a cuánto asciende el salario mínimo mexicano? Al día son alrededor de cincuenta pesos, es decir, menos de cinco dólares. ¿Es este el concepto calderoniano de “mejores salarios”?
Pero si se pasa del salario mínimo al salario medio de la economía nacional en su conjunto, las cuentas tampoco le salen a don Felipe. La media nacional es de menos de cinco salarios mínimos, es decir, de no más de 250 pesos por jornada. ¿Buenos salarios o, hablando en plata, salarios basura?
Muy a despecho del esquizofrénico optimismo de Calderón, la realidad laboral mexicana se compone de desempleo masivo, migración millonaria y salarios basura. Y las cosas sólo habrán de empeorar a partir de ahora con la entrada en vigor del capítulo agropecuario del malhadado TLCAN.
Frente a la fuerza de las cifras, con su discurso de año nuevo don Felipe sólo hace demagogia. O, como dirían los clásicos, apologética: justificaciones en vez de argumentaciones, torcidos razonamientos para ocultar los desagradables hechos. Pero qué más podría hacer. ¿Reconocer el fracaso? Es mejor hacer el papel del célebre tío Lolo.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 13 de enero de 2008
Pitido de alarma en Pemex
Contratación individual
MIGUEL ÁNGEL FERRER
En materia de las llamadas reformas estructurales, y acaso muy a su propio pesar, Felipe Calderón sigue los pasos de Vicente Fox: nada le sale bien, todo se le enreda, sólo cosecha fracasos. La cacareada reforma del ISSSTE resultó un desastre que enfrenta todos los días y desde hace meses la férrea oposición de los supuestos beneficiados, quienes comprenden que la reducción del monto de las pensiones en más de la mitad no puede considerarse benéfico.
La no menos cacareada y supuestamente necesaria reforma fiscal se quedó sólo en el repudiado gasolinazo. La reforma del IFE, cuyo objetivo verdadero es perfeccionar y eternizar el ya septuagenario fraude electoral, se encuentra entrampada y desprestigiada aún antes de nacer. Y a la reforma judicial se le cayó la máscara desde el principio: no busca combatir al narco, sino criminalizar las inconformidades y las protestas populares.
Pero obsecuente como Fox con el amo Pluto, Calderón insiste ahora en la reforma energética, es decir, en privatizar Pemex. El descubrimiento de los acuerdos secretos con las empresas petroleras extranjeras fue el primer indicio del plan concreto de esa privatización.
Un segundo indicio se da ahora mismo dentro de la paraestatal. El nuevo e incapaz director general ha puesto en marcha un programa de contratación individual, en el que los trabajadores firmantes renuncian expresamente a su derecho a demandar la reinstalación en caso de despido. Se trata de limpiar de obligaciones laborales a los futuros nuevos dueños de Pemex. Que la Shell gringa y la Repsol española puedan echar a la calle a trabajadores sobrantes en el nuevo esquema de explotación salvaje de la mano de obra.
El pitido de alarma ha sonado en todo Pemex. Los miles de empleados escuchan pasos en la azotea: el zafarrancho de combate para el asalto final contra su centro de trabajo y sus derechos constitucionales.
Y la alarma no cesa, a pesar de que los trabajadores petroleros saben perfectamente que los derechos constitucionales son inalienables. Y no cesa, porque también entienden que en una dictadura de nada valen leyes y tribunales, como lo demostró, por si alguna prueba más hacía falta, el dictamen de la corrupta Suprema Corte en el caso de los delitos cometidos en agravio de Lydia Cacho.
Conscientes del peligro, los trabajadores de Pemex han empezado ya a movilizarse. Parece que con la contratación individual, los privatizadores de Pemex tendrán que combatir ahora en un nuevo frente de batalla: el frente interno.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 6 de enero de 2008
Reforma judicial
Un segundo pinochetazo
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Los publicistas y voceros a sueldo de Felipe Calderón nos dicen que la propuesta de reforma judicial permitirá una lucha más eficaz contra la delincuencia organizada, y más concretamente, contra el narcotráfico. Pero este aserto sólo es un señuelo. Calderón sabe perfectamente, discursos aparte, que el narco es invencible. Universal e históricamente invencible. No en balde la antigüedad del consumo de estupefacientes puede cifrarse documentalmente en cinco mil años.
¿Es acaso un secreto que, sin contar a los consumidores de alcohol, suman miles de millones en todo el mundo los demandantes de estupefacientes? Y ya se sabe que si hay demanda de algún artículo, sólo es cosa de poco tiempo para que aparezca la oferta que ha de satisfacer esa apetencia.
¿No ha tomado conocimiento el amable lector de la violenta lucha de los gobiernos italianos a lo largo de todo el siglo veinte para eliminar a las diversas agrupaciones mafiosas de ese país? ¿Y cuál ha sido el resultado? Pues el más absoluto fracaso, pues conservando sus tradicionales giros de contrabando, extorsión, narcotráfico y prostitución, los grupos mafiosos han pasado a participar delictivamente en la especulación comercial, inmobiliaria y financiera de modo planetario.
Por lo que toca a México ¿cómo pensar en la derrota del narcotráfico cuando se sabe que de los 32 millones de hectáreas de suelo cultivable, más de una cuarta parte (9 millones de hectáreas) es dedicado a la producción de marihuana? ¿Y cómo siquiera imaginar posible esa derrota cuando se sabe que en México, lo mismo que mundialmente, el narco es una actividad en la que parte imprescindible es el concurso de autoridades judiciales, sanitarias, políticas, aduaneras, policíacas y militares.
El señuelo no puede ocultar el propósito verdadero: la autodotación gubernamental de instrumentos judiciales y policíacos para infundir terror e inmovilizar a los millones de inconformes con el fraude electoral de julio de 2006 y con la política económica antipopular y antinacional que ese megafraude ha permitido profundizar.
Esa reforma judicial busca criminalizar la protesta y las movilizaciones populares. Se trata del típico comportamiento de una dictadura, que tras el golpe de Estado pretende fabricarse una institucionalidad a modo. Una institucionalidad esencialmente represiva que, conculcando las libertades civiles, apriete más firmemente el anillo de hierro de la tiranía. Un año y medio después del primer pinochetazo, el segundo se encuentra en marcha.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 30 de Dic. de 2007
Rivera ataca a viejos aliados
¿Se habrá vuelto loco?
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Al cardenal Rivera le gusta calzarse los guantes de boxeo. Es un tipo belicoso. Le agrada el pleito. Su estilo es el de un fajador. De esos que tiran trompones a lo loco y que, igualmente, reciben muchos guamazos. Y ahora su nuevo adversario son medios de comunicación y periodistas, a los que con un lenguaje más propio de rufianes que de curas, ha llamado “prostitutas y prostitutos”.
Tales vocablos significan “personas que venden su cuerpo a cambio de dinero”. Y por extensión, hombres y mujeres que venden su conciencia. Pero el cura mayor utilizó esas voces en un sentido diferente. Las empleó para referirse a periodistas y medios que, dice, destruyen “la fama de las personas y de los sacerdotes”.
Parece así que Rivera quiso decir calumniadores o difamadores. ¿Por qué habrá sido que usó las expresiones prostitutas y prostitutos? ¿Le parecieron más fuertes, más ofensivas, más injuriosas?
El vidrioso sacerdote quiere desquitarse de aquellos periodistas y medios, mexicanos y extranjeros, que se han atrevido a señalar a Rivera como protector de curas pederastas. Y qué mejor para el desquite que la injuria contra los denunciantes de esa reprobable conducta.
En su desbocado ataque de fajador irreflexivo, Rivera equivocó el contrincante. Porque quienes lo acusan de protector de curas pederastas no han sido ni son los medios y los periodistas, sino las personas agraviadas sexualmente por los cofrades del insensato cardenal. Medios y comunicadores se han limitado a informar sobre tan despreciable hecho.
Pero si Rivera quería herir con sus desatinadas expresiones a quienes se han limitado a informar de las denuncias y actuaciones judiciales contra el perverso club de curas abusadores de niños, sólo ha conseguido abrir un nuevo frente de pelea.
Y entre sus nuevos antagonistas se encuentran trabajadores, dueños y concesionarios de casi todos los medios de comunicación. Porque si bien Rivera se cuidó de dar nombres, lo cierto es que ha llamado “prostitutas y prostitutos” a la inmensa mayoría del gremio de comunicadores, pues no hay medio que no haya informado de las vicisitudes judiciales de Rivera, Nicolás Sánchez y, estrella de estrellas, Marcial Maciel.
Ya desesperado por el alud que le ha caído encima por la protección que brinda a curas depravados, Rivera suelta ahora mandobles a ciegas. Y les pega a muchos de quienes han sido sus aliados y panegiristas. ¿No habrá leído el señor cura aquello de que a quienes los dioses quieren perder, empiezan por volverlos locos?
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 23 de Dic. de 2007
Nuevo Cofipe
Otra engañifa
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Tres son los puntos fundamentales de la nueva y enésima reforma electoral que los capos de la mafia de la Cámara de Diputados pretenden vendernos como el gran logro, como la gran hazaña. Estos puntos son: Uno, la reducción en el tiempo de las campañas electorales, dos, la prohibición para que partidos y candidatos compren tiempo publicitario en los medios de comunicación, y tres, la salida de Luis Carlos Ugalde de la presidencia del Instituto Federal Electoral y de dos miembros más de la corrupta cúpula de ese podrido organismo.
La salida de Ugalde y de dos de sus cómplices en el fraude electoral de julio de 2006 es equivalente a despedir a tres suripantas y mantener el serrallo abierto. La tarea incumplida de la mafia de la nunca mejor llamada Cámara baja era desaparecer la necrosada institución electoral y crear un nuevo organismo, capaz de organizar por primera vez en la vida de México unos comicios limpios.
Esto, desde luego, no es una labor imposible, como lo demuestran los procesos electorales en las democracias burguesas de Europa o América Latina. Ahí están los cercanos ejemplos de Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Uruguay, Argentina, Chile y Brasil, países en los que nadie pone en duda la limpieza y la legitimidad electorales.
No está mal, por supuesto, que hayan cesado a tres malhechores; y tampoco es malo que se reduzcan los tiempos de campaña; y es plausible que los medios de comunicación dejen de ser los vulgares mercaderes electorales en que hoy están convertidos.
Pero en México, aquí y ahora, lo importante, lo vital, es que las elecciones sean limpias, que dejen de producir resultados fraudulentos. Que se cuenten y no se inventen, como acontece hoy, los votos. ¿De qué podrán servir las tres nuevas medidas anunciadas si se mantiene el dominio gubernamental sobre los procesos electorales?
Como siempre, el PRI y el PAN, aliados con la fracción derechista del PRD, nos están dando gato por liebre. Nos quieren dar atole con el dedo. La reforma electoral propuesta es una nueva engañifa, una burda maniobra para calmar los ánimos de millones de personas indignadas por el fraude electoral de 2006, con el señuelo de, ahora sí, realizar una reforma electoral que habrá de ser democrática y definitiva.
El engendro propuesto por los diputados derechistas de PAN, PRI y PRD constituye, en realidad, una nueva contrarreforma electoral que dejará en manos del gobierno la organización de los fraudes electorales que ya nos preparan para 2009 y, sobre todo, para 2012.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 16 de Dic. de 2007
Lydia Cacho en la Corte
Siniestro recordatorio
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Únicamente las personas muy ingenuas o de pésima memoria podían haber esperado que la llamada Suprema Corte de Justicia de la Nación hiciera justicia en el caso de los delitos cometidos contra la periodista Lydia Cacho por cuenta de diversos funcionarios públicos de Puebla, encabezados por el gobernador, Mario Marín.
Pero quienes no caen en ingenuidades políticas y, además, conocen y recuerdan el negro historial de corrupción de ese tribunal nunca creyeron que fuera posible una actitud honrada por cuenta de esa caterva de jueces venales.
Jueces que se venden al mejor postor o que se pliegan, a veces gozosamente, como ahora, a las órdenes del tiranuelo en turno. Un grupo de malhechores que, cínicamente además, niegan hechos de los que han sido testigos millones de personas. Ésta, la Corte, es el modelo perfecto de la democracia mexicana. Un sistema político en el que las más altas instituciones se encuentran podridas.
Pero cómo pedir legalidad, cómo demandar honradez cuando en el priato, al igual que en el panismo, la legalidad es un valor desconocido. Cómo, si desde la elección de los gobernantes, que son quienes podrían revertir el putrefacto estado de cosas, se tuercen las leyes y se defrauda la voluntad popular. ¿No suena lógico que el primer paso para eliminar corrupción e impunidad es el sufragio efectivo y no la dictadura que impone gobernantes por acuerdo e imposición cupular?
Dicen los allegados de Calderón que éste empieza a consolidarse, en tanto que poco a poco López Obrador pierde empuje y base social. ¿De veras? ¿No será exactamente al revés?
¿O van a culpar al tabasqueño de lo conducta cínica, farisea y corrupta de la llamada Suprema Corte de Justicia en el caso de Lydia Cacho? ¿La gente va a responsabilizar al Peje de la conducta corrompida y criminal de los directores de las comisiones del Agua y Federal de Electricidad en la catástrofe de Tabasco? ¿Va el pueblo a echarle la culpa al ex jefe de Gobierno del DF de los cientos de ejecuciones, levantones y secuestros que diariamente asuelan al país?
Es muy posible que Calderón, Norberto Rivera y Kamel Nacif estén muy satisfechos con la impunidad otorgada a Mario Marín. Pero la villanía de la Corte contra la valerosa periodista es un monumental recordatorio de que México vive en una simulación democrática. Una nueva constancia pública de la necesidad y pertinencia del movimiento social y popular que, encabezado por López Obrador, se resiste a seguir viviendo en este siniestro estado de cosas.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 9 de Dic. de 2007
Pederastas y campanazos
Rivera ya no es útil
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Como era de esperarse, la derecha y la ultraderecha mexicanas han cerrado filas en torno a Norberto Rivera por el asunto de la provocación de los doce minutos de campanazos durante el Primer Informe de Gobierno del Presidente Legítimo, el pasado domingo 18 de noviembre.
Mas es evidente que esos apoyos, sobre todo mediáticos, no le servirán de gran cosa al belicoso cardenal, pues éste ha dejado de ser, desde hace tiempo, una pieza útil de la política vaticana contra el innegable avance seglar y democrático de los mexicanos.
Rivera ya no es útil, porque ha dejado de parecer el hombre de buena fe que trabaja en pos de la concordia entre los mexicanos. Ha dejado de parecer el desinteresado pastor que sólo busca el bien de su rebaño. Ha dejado de parecer el cura apolítico que no se entromete en los asuntos de la lucha de clases y de la disputa por la riqueza social.
Ciertamente, Rivera nunca fue ese dechado de virtudes éticas y pastorales que deben adornar a un sacerdote. Esa era sólo su imagen pública para engañar a incautos y a despistados.
Curiosamente, sin embargo, Rivera ha dejado de ser útil no sólo por su condición de franco contendiente político contra la izquierda; ni por su excesiva y alardeada cercanía con los plutócratas mexicanos; y ni siquiera por ser declarado adversario de, al menos, la mitad de la población del país. Estos rasgos de Rivera han sido únicamente el suelo abonado y fértil en que ha caído la sospecha de su condición de hombre inmoral y ligado al abominable delito y pecado de la paidofilia.
Ahora, al hombre desenmascarado en lo político se suma la información pública sobre su carencia absoluta de los más elementales principios morales. Por ello, el combate de la iglesia católica contra la secularización mexicana necesita aquí otra cara. Y otro historial, éste sin máculas tan siniestras como las de Rivera.
Habrá quien diga, desde luego, que el jerarca sólo cumplió con su deber político al tomar partido por Calderón y haber avalado la guerra sucia y el fraude electoral contra el candidato de la izquierda. Y es posible que sin la existencia del poderoso movimiento social y popular de resistencia al fraude electoral y a la imposición, Rivera no estaría hoy tan en entredicho.
Pero a un año del fraude, ese movimiento sigue denunciando el robo de la Presidencia y la falta de democracia. Por eso Rivera ya no le sirve a Roma. Por eso se prepara ya su salida de México y un dorado exilio vaticano al estilo de su compañero de andanzas, Marcial Maciel.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 2 de Dic. de 2007
Mar de corrupción
¿Dos islitas de honradez?
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Nadie, desde luego, puede creer que la devastadora inundación de Tabasco se debió sólo a una desgraciada casualidad. Existen sólidos indicios y fundadas sospechas de que la catástrofe obedeció a una adecuada combinación de ineptitud y corrupción.
No será fácil, sin embargo, saber la verdad de lo ocurrido, pues la Procuraduría General de la República (PGR), institución encargada de investigar los hechos y, en su caso, sancionar a los responsables, es un organismo corrompido hasta la médula, en la que la investigación brilla por su ausencia y en la que se fabrican inocentes y culpables por consigna política o por razones dinerarias.
Pero en la lista de instituciones corrompidas no está sola la PGR. La acompañan otras muchas. Como ese triste Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI), que se ha convertido, a los pocos meses de ver la luz exactamente en su contrario: en ocultador de la información pública que documenta la corrupción pripanista.
Es también el caso de policías y tribunales. Y no hay dependencia del Estado en que los titulares y otros altos empleados no salgan del cargo con fortunas escandalosas. Ahí están los casos paradigmáticos de Vicente Fox y su mujer, Marta Sahagún. Y el de casi todos los antecesores del guanajuatense.
Lugar de honor ocupa en esa lista de instituciones podridas el Poder Legislativo Federal. La más reciente hazaña de diputados y senadores ha sido participar en esa farsa que constituye la comisión investigadora de los inocultables delitos de Fox, Marta y la parentela de ambos.
Pues bien: ¿por qué, en este mar de corrupción, los ciudadanos de cualquier bandería política, deberían creer que las instituciones electorales (Instituto Federal Electoral, IFE, y el tribunal en la materia, Trife) habrían de ser honrados y habrían de actuar con apego a la ley?
Si es posible obtener un acta de nacimiento, un pasaporte o un título profesional apócrifos, ¿por qué debería pensarse que el conteo de votos en una elección no está sujeto al manejo corrompido de los funcionarios electorales? ¿IFE y Trife, dos islitas de honradez en el mar de la corrupción gubernamental que a todos nos consta?
En buena lógica, sólo podrían sostener que el IFE y el Trife son honrados aquellos ciudadanos que crean que la PGR, las diversas policías, la alta burocracia y los jueces, entre otros miles de miembros del sistema político mexicano, son honrados. Y esto es sencillamente imposible hasta para panistas y priístas recalcitrantes. ¿O me equivoco?
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Dom. 25 de Nov. de 2007
Verdad indiscutible
Juan Carlos es un genocida
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Entiendo perfectamente que haya millones de españoles que saquen la cara por el ex presidente del gobierno español, José María Aznar. Que lo defiendan, que lo ponderen, que hayan sufragado por él. Pero no digo ninguna mentira si afirmo que Aznar fue entusiasta promotor de la agresión de Estados Unidos, disfrazada de multinacional, contra el pueblo de Iraq, invasión militar que ya ha costado a esa nación árabe más de un millón de muertos. Y esta no es una opinión, sino un dato verificado.
Tampoco miento si digo que es públicamente conocida la participación de Aznar en el fallido golpe de Estado contra el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez. Una participación semejante a la del tenebroso canciller estadounidense Henry Kissinger en el golpe militar contra Salvador Allende.
Igualmente entiendo que haya millones de españoles que aprecien a Juan Carlos de Borbón. Pero no miento si digo que se trata de un monarca que lo es por decisión personal del dictador fascista y aliado de Hitler y Mussolini, Francisco Franco. Y tampoco digo mentira si afirmo que Juan Carlos es algo así como el Vicente Fox español: estulto, ignorante, ágrafo, enriquecido al amparo del poder público.
Un hombre, como se dice en México, sin oficio ni beneficio. Un tipo que nunca en su vida ha trabajado. Un gandul, cual se dice en España. Un verdadero zángano. Célebre, al igual que Fox, por ser eficaz facilitador, con ganancia personal, obviamente, de negocios para amigos, parientes y compadres.
Y tampoco incurro en falsedad si sostengo que Aznar no pudo embarcar a España en la agresión genocida a Iraq sin el acuerdo expreso de Juan Carlos. De modo que no difamo a “Su Majestad” si lo califico de genocida. De corresponsable de la muerte de ese millón de iraquíes y del sufrimiento de los millones de heridos, mutilados, desplazados y huérfanos que ha producido la agresión a ese pobre país.
Comprendo, asimismo, que a esos millones de españoles admiradores del Borbón y votantes de Aznar les disgusten estos calificativos. Están en su derecho. Pero esa simpatía, algo perversa, desde luego, no les quita verdad a esos epítetos. Acaso Aznar y Juan Carlos sean buena onda, pero eso no les quita lo asesinos. Ni lo ladrón, además, a Juan Carlos.
Estas son verdades indiscutibles. Y si bien es cierto que muchos millones de españoles están satisfechos y hasta orgullosos de ser súbditos y gobernados de genocidas, también es verdad que son otros tantos los millones de españoles que se sienten avergonzados.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 18 de Nov. de 2007
Tabasco
Ineptitud y desinterés
MIGUEL ÁNGEL FERRER
El comportamiento del gobierno federal en la inmensa tragedia de Tabasco trae a la mente de inmediato la imagen del gobierno de Miguel de la Madrid en los días posteriores al macrosismo de 1985 en la ciudad de México.
Pasan y pasan los días y no se nota la mano del gobierno federal en la organización del auxilio a los cientos de miles de damnificados. Y como acá en el Distrito Federal en 1985, ahora, para el caso de Tabasco sólo es visible la ayuda solidaria de ciudadanos, organizaciones sociales y gobiernos extranjeros.
Cuando la pobre despensa familiar y el refrigerador han quedado uno, dos o tres metros bajo el agua; y cuando en los pequeños comercios y en los centros comerciales reina la misma destrucción o el desabasto, lo urgente es llevar ayuda. Y ante la ausencia gubernamental tienen que ser los propios ciudadanos los organizadores del acopio y flujo de esa ayuda.
Ante las dimensiones del cataclismo, ¿no habría cabido esperar el establecimiento inmediato de un puente aéreo entre la capital federal y Villahermosa o cualquier otra urbe cercana a ésta para proveer auxilio pronto y suficiente a las víctimas del desastre?
¿No hay dinero, no hay recursos o, simplemente, no hay capacidad? Como De la Madrid en 85, Calderón y su gente están pasmados, inmóviles. ¿Cabría esperar otra cosa de simples burócratas encumbrados, sin preparación política y que jamás en la vida habían gobernado ni una ranchería?
A quienes perdieron la vivienda y los modestos enseres, seguramente les habrá sabido a gloria la decisión calderoniana de perdonarles por uno o dos bimestres la cuenta de la luz eléctrica. ¡Vaya generosidad! ¡Eso se llama solidaridad!
Como en 1985 en la ciudad de México, lo peor no es la catástrofe en sí misma; lo más grave es el abandono, la impericia gubernamental, la falta de interés oficial en la situación y en el destino de los miles y miles de víctimas.
La incapacidad e impericia son explicables por la falta de preparación del equipo de gobierno y de su jefe. Pero el desinterés y el abandono encuentran su explicación en la ausencia de condiciones fenicias. Los amigos y favorecedores de Calderón no saben ayudar sin cobrar. Ofrézcaseles buena ganancia y ya se verá cuán rápida y eficazmente fluye la ayuda.
Para desgracia multiplicada de los tabasqueños, al cataclismo se han sumado la ineptitud de Calderón y de su equipo y la filosofía que rige la acción de los gobiernos pripanistas. Éstos están para propiciar buenos negocios, no para organizar actos de caridad.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 11 de Nov. de 2007
Fox, conminado al silencio
Diáfano mensaje de Beltrones
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Haría falta ser muy ingenuo o no ser mexicano adulto para creer que Vicente Fox podría ir a la cárcel en pena por los innumerables actos de corrupción realizados desde el poder por el guanajuatense. La historia de México no proporciona antecedentes de un ex mandatario preso.
Gustavo Díaz Ordaz se fue a la tumba sin pagar por el crimen mayor de la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968. Y Luis Echeverría morirá sin pagar por los asesinados del halconazo del 10 de junio de 1971. Tampoco Adolfo López Mateos pagó con prisión la muerte del dirigente agrario Rubén Jaramillo y de su familia.
López Portillo no pagó por sus crímenes de la guerra sucia. Como tampoco lo hizo Miguel de la Madrid. Carlos Salinas no ha sido encausado penalmente por el asesinato de centenas de perredistas. Y tampoco se le ha abierto causa judicial por su autoría intelectual, complicidad, entorpecimiento de la justicia, o todo ello junto, en el caso de la muerte de Luis Donaldo Colosio.
Ernesto Zedillo tampoco ha sido encausado por la matanza de Acteal, crimen cometido como parte de la versión mexicana de la estrategia contrainsurgente gringa de tierra arrasada y asesinatos masivos. ¿Por qué, con estos antecedentes, cabría esperar prisión para Fox?
Es cierto que ha habido casos de encarcelamiento de amigos o familiares de ex presidentes bandidos o asesinos. Pero han sido más bien asuntos de venganza, de escarmiento o del clásico estatequieto mexicano contra esos ex mandatarios demasiado protagónicos o boquiflojos que no entendieron o se negaron a acatar la regla no escrita del silencio a perpetuidad del mandatario que ha dejado de serlo. Y esto, independientemente de que esos parientes o amigos hayan cometido algún delito.
Éste, quizá, podría ser el caso de Fox. Que su esposa o sus hijastros en la cárcel fuera el estatequieto de Calderón a su antecesor y favorecedor. De una conducta de este tipo sí hay, como hemos visto, precedentes.
Pero tampoco es tan fácil. Podría destaparse, desde la cúpula, el albañal del 2 de julio de 2006. Y, además, todo puede solucionarse favorablemente para Fox, la familia de éste y Calderón, si el guanajuatense pasa al ostracismo.
De modo que hay solución para impedir el encarcelamiento de Martha Sahagún, de sus hijos o de los tres personajes. Y parece que el ultimátum conminando a Fox al silencio no ha venido de Calderón, sino del presidente del Senado, Manlio Beltrones. ¿Entenderá Fox el diáfano mensaje? Y si no, ¿tendrá las agallas suficientes Calderón?
www.miguelangelferre-mentor.com.mx Domingo 4 de Nov. de 2007
Diktat de George Bush
Plan Iraq para México
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Mister Armand Peschard-Sverdrup, presidente de la firma consultora yanqui sobre asuntos mexicanos Peschard-Sverdrup & Associates, no se anda, como la canciller Patricia Espinosa, con remilgos.
Al referirse al Plan México, formalmente de combate al narcotráfico y de contrainsurgencia, pero realmente de ocupación militar del territorio mexicano, el güero dijo con franqueza: Sí es histórico, porque nunca antes se logró un acuerdo sobre seguridad que fuera más allá de la frontera".
El gringo, un empresario sin tapujos diplomáticos o políticos, dijo lo que todo el mundo sabe pero que Patricia Espinosa niega: que Felipe Calderón ha aceptado el diktat de Bush para el internamiento y permanencia de equipo castrense y personal militar estadounidense en suelo mexicano.
Se trata del comienzo de una ocupación militar, cuya segunda etapa será, obviamente, la construcción de una base castrense gringa, como las muchísimas que hay alrededor del mundo. Es el caso, por lo que toca a América Latina, de Colombia y Ecuador, si bien el gobierno patriótico del presidente Rafael Correa ha decidido no renovar el contrato de permanencia y operación de tropas estadounidenses en esa nación sudamericana.
Pero a la subordinación que implica aceptar la presencia de soldados extranjeros en México, se agrega la humillación. Porque según el ex subsecretario estadounidense de Estado para América Latina, Roger Noriega, "el paquete es esencialmente basado en ideas mexicanas, y el rol de Estados Unidos es cómo podemos ayudar para proporcionar algunos sistemas esenciales. El compromiso y determinación de Calderón son absolutamente el cimiento de este acuerdo. Es un compromiso conjunto, pero mi percepción es que esta es una iniciativa mexicana y pienso que eso es muy positivo".
De modo que a la subordinación y a la humillación se agrega la burla. Pero esto no es todo ni lo más lesivo para México: “Luego de que el Pentágono descartara la participación de tropas de EU en el plan, analistas locales consideraron que dado el tamaño del proyecto, contratistas privados serían los encargados de proveer servicios y cursos para operar equipos”.
¿Contratistas privados? ¿Qué es eso? Pues exactamente el mismo recurso que EU está empleando en las guerras de Iraq y Afganistán: mercenarios, ejércitos privados.
Todo esto lleva a pensar que el Plan México, como se le llama a la ocupación militar yanqui de nuestro país, en similitud con el Plan Colombia, no es el mejor nombre. Plan Iraq le quedaría mejor.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Dom. 28 de octubre de 2007
El dilema en la UNAM
¿Un nuevo Barnés o un nuevo De la Fuente?
MIGUEL ÁNGEL FERRER
En torno a Juan Ramón de la Fuente se da una inusual cuasi unanimidad. Casi todo el mundo piensa que fue un excelente secretario de Salud. Y juicio semejante ha generado su desempeño como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Pero a pesar del notorio buen desempeño de De la Fuente, existe una corriente política e ideológica que, con buenos modales y rebuscados eufemismos, expresa duros juicios contra el rectorado que llega a su fin. Esa corriente es la derecha fascista que se localiza en el gobierno panista y en la flaca intelectualidad ultraconservadora, y que mantiene presencia en los medios de comunicación.
Esa malquerencia derechista, sin embargo, no es de ahora, si bien es hoy cuando los ataques toman mayor fuerza. La animadversión contra De la Fuente viene de lejos: desde sus tiempos de secretario de Salud en que se pronunció por la despenalización del aborto, conducta imperdonable para el pensamiento reaccionario.
El odio de la derecha fascista contra De la Fuente creció cuando, ya como rector, se negó a continuar el proceso de privatización de la UNAM emprendido por sus tres antecesores inmediatos, conducta de Juan Ramón también imperdonable para la derecha fascista.
Sin embargo, los ataques no parecen tener mucho sentido frente a un rector que se va. ¿Cuál es, entonces, la razón de fondo de los esfuerzos por demeritar el trabajo de De la Fuente? Se trata, en resumidas cuentas, de obstaculizar la designación de un rector con el perfil ideológico del que se va. Y, al mismo tiempo, allanarle el camino hacia la Rectoría a un representante de la derecha privatizadora.
Al pretender el demérito de De la Fuente, la derecha busca presionar a la Junta de Gobierno (instancia encargada por ley de la designación del rector) para que la decisión se oriente hacia las antípodas del pensamiento político del ex secretario de Salud.
La derecha no quiere un nuevo Juan Ramón. Quiere a un nuevo Carpizo, a un nuevo Sarukhán, a un nuevo Barnés, aunque la satisfacción de este propósito ponga otra vez en crisis a la Universidad. Esto a la derecha le tiene sin cuidado. Es más: hasta le gustaría verla cerrada, extinta.
Por eso la decisión de la Junta de Gobierno finalmente no es tan difícil. Un rector neoliberal será garantía de nuevos y graves conflictos. La Junta de Gobierno sabe quién es quién entre los seis aspirantes. Con todas las salvedades de personalidades y más allá de los nombres propios, el dilema es este: un nuevo De la Fuente o un nuevo Barnés.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 21 de Oct. de 2007
Espino y Martínez Cázares
Dos expresiones de la derecha fascista
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Dos corrientes políticas se disputan ahora mismo la presidencia de Acción Nacional. Una, representada por Manuel Espino, y otra lidereada por Germán Martínez Cázares. Al primero de ellos, actual presidente panista y guarura de Fox, se le califica como ultraderechista, en tanto que al segundo, testaferro de Calderón, se le etiqueta sólo como derechista.
Y puestas así las cosas, elegir entre Espino y Martínez Cázares, sería como escoger entre Manuel, el malo, y Germán, el bueno. Entre el mal mayor y el mal menor.
Pero esta visión maniquea no empata con la realidad sociopolítica de México. Hoy en día, la derecha mexicana se encuentra formada por dos corrientes. Una, la derecha socialdemócrata, representada por el PRI y por una facción del PRD; y dos, la derecha fascista, que encuentra su expresión más acabada en el PAN.
Vistas así las cosas, en su verdadera dimensión, ¿cuál puede ser la diferencia política de fondo entre Espino y Martínez Cázares? Ambos son expresiones de la derecha fascista que hoy gobierna México.
Las diferencias entre uno y otro no pasan de ser las de carácter personal, las de talento y estudios, las de educación. Mientras Espino es hasta en el trato un troglodita, Martínez Cázares, con su cara de niño bueno, es un fascista con cierta educación y buenos modales. Puede decirse que Espino es un fascista descarado, en tanto que Germán es claro ejemplo del fascismo hipócrita, de ese que no quiere decir, como sí hace Espino, su verdadero nombre.
Incluso puede decirse que los fascistas hipócritas, como Martínez Cázares, son más peligrosos para la convivencia pacífica de los mexicanos que los fascistas a pecho descubierto, como Espino.
En cualquier caso, lo importante no radica en el estilo personal de ambos dirigentes fascistas, sino en la ideología que orienta sus acciones. Y a la hora de actuar, tanto Espino como Germán son dos ejemplares clásicos del fascismo criollo: enemigos del laicismo, del aborto libre y gratuito, de la educación pública, de la intervención del Estado en la economía, de las leyes tutelares del trabajador.
Se trata, en resumidas cuentas, de dos seguidores del pinochetismo, de dos promotores de la sumisión de México a EU, de dos aplaudidores del ruinoso tratado de libre comercio de América del Norte.
Espino y Martínez Cázares pertenecen a la deshonesta cúpula del partido del fascismo mexicano. Política e ideológicamente no presentan diferencias. Salvo que uno fuera panista y el otro no. Pero parece que no es así la cosa.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 14 de Oct. de 2007
Hoy y mañana
Movilización es la consigna
MIGUEL ÁNGEL FERRER
No descubro el agua tibia si digo que al llegar a Los Pinos Felipe Calderón carecía de la mínima experiencia de gobierno. Y tampoco digo una novedad si señalo que hasta ahora, diez meses después de adueñarse del poder, todos los actos de gobierno del michoacano han sido de puro relumbrón o han terminado en sonoro fracaso.
Ahí está el ejemplo de la reforma del ISSSTE. Meses después de haber entrado en vigor, la burocracia continúa rechazándola. Y no cesan las protestas y las movilizaciones a lo largo y ancho del país contra la nueva ley. Y ahora mismo está ahí el gasolinazo, contra el que se han rebelado tirios y troyanos.
En esta rebelión generalizada está la explicación del frenazo, supuestamente temporal, al nuevo impuesto. Pero si bien es posible que el gasolinazo “va porque va”, como ha dicho el diputado ultraderechista Emilio Gamboa, es evidente que el nuevo gravamen constituirá un nuevo ejemplo del arte calderonista de gobernar sin consenso, sin apoyo popular y hasta contra los intereses y opinión del empresariado pripanista.
Pero los continuados fracasos no se deben sólo a la ineptitud del gobierno panista. Parte importante de los abortos de Calderón se debe al carácter antipopular de esas medidas. Y otra parte significativa es la inclaudicable resistencia social (pacífica, pero activa y militante) a su aplicación. Inclaudicable, porque esa resistencia social no puede ser cooptada ni sobornada, a diferencia de las cúpulas y los legisladores del PRI y del PRD.
De modo que la lección es clara: para impedir la aplicación de las medidas económicas irracionales y lesivas del calderonismo, no queda más que la resistencia, la firme oposición y, sobre todo, la movilización social y popular contra ellas.
Esta verdad inocultable se apoya en múltiples experiencias. Y aunque la más amplia movilización no garantiza el triunfo popular sobre las medidas neoliberales, la resistencia en movimiento es el único camino que ha probado su eficacia en diversos momentos históricos y contra los más variados actos autoritarios de la alta burocracia y la oligarquía.
La lucha hoy es contra la nueva ley del ISSSTE y contra el gasolinazo. Mañana tendrá que darse contra el iva en alimentos y medicinas, contra la privatización de la enseñanza y contra la entrega al extranjero de la industria energética nacional, entre otras medidas del ultrarreaccionario programa de gobierno de Calderón. Por ello, movilización social hoy y movilización social mañana tiene que ser la consigna.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 7 de Oct. de 2007
Pinar del Río-Quintana Roo-Miami
Tráfico de personas
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Como le consta a cualquier lector de la prensa mexicana, el estado de Quintana Roo se ha convertido en los dos últimos años en escenario cotidiano de las más crueles y sangrientas prácticas del crimen organizado. Pero levantones, ejecuciones, encobijados, acribillados en la vía pública y ajustes de cuentas entre las mafias no son producto del negocio del narcotráfico, sino de otro comercio tan creciente y rentable como ese: el tráfico de personas.
Se trata de un productivo comercio con personas provenientes de todo el mundo. Y entre los documentos públicos que señalan la gravedad y crecimiento del problema se encuentra el Sexto Informe Anual del Departamento de Estado de EU, conocido ampliamente, que sitúa a México como “un país fuente, de tránsito y de destino de la trata de personas para la explotación sexual y laboral”.
Parte significativa del ilegal e inmoral negocio es el tráfico de cubanos con destino a EU. Hasta hace poco tiempo, la trata de cubanos se realizaba directamente desde Pinar del Río (la más occidental de las provincias de la isla) a Miami. Pero ante el endurecimiento de la vigilancia de la Guardia Costera, los traficantes han cambiado de ruta. Ahora se utiliza, como puente entre Cuba y la Florida, las costas de Quintana Roo.
La trata de cubanos, creciente en número y en violencia mortal, es un negocio que mueve entre 300 mil y 400 mil dólares por mes, cifras parecidas a las del narcotráfico. Y se sabe que muchos, quizá la mayoría de los lancheros que hacen el viaje entre la isla y Quintana Roo son antiguos narcotraficantes que han cambiado de giro, pues la persecución judicial de la trata de personas y las penas por este delito son menos severas y están menos condenadas socialmente que en el caso del comercio de estupefacientes.
El referido informe de la cancillería estadounidense aporta un dato obvio: México no cumple con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas. Pero podría decirse algo más: que el aberrante comercio no podría realizarse sin la participación de las autoridades de las secretarías de Marina y de Gobernación.
Pero podría decirse todavía algo más. Con independencia de la evidente corrupción de ambas secretarías mexicanas en el negocio, el crecimiento del comercio de cubanos tiene un doble origen. Uno, la Ley estadounidense de Ajuste Cubano que promueve y premia la emigración ilegal, y la suspensión de los acuerdos migratorios entre México y Cuba, desde el vergonzoso “comes y te vas”.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 30 de Sept. de 2007
Muestras recientes
Extorsión en Pemex
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Por allá de los años cuarenta, en alguna parte de su monumental obra histórica, económica, política y didáctica, el maestro Jesús Silva Herzog decía que el sistema político mexicano se sostenía sobre tres pies: el PRI, la corrupción y el asesinato.
Setenta años después, la corrupción y el asesinato continúan siendo dos de los sostenes del sistema, en tanto que el otro ya no es sólo el PRI, sino el tricolor en compañía del PAN.
También de los años cuarenta datan las referencias del gran sabio, quien fue integérrimo gerente general de Petróleos Mexicanos, acerca de la extendida corrupción que afectaba a la paraestatal.
Y hoy, siete décadas después, puede decirse que la corrupción en Pemex es quizá mayor y está más extendida que en los tiempos en que el ilustre maestro fue alto funcionario del organismo.
Notas de prensa de los días recientes refieren la repetición del añejo saqueo contra la empresa mediante la ordeña de oleoductos, la que no podría realizarse sin el concurso o la complicidad de trabajadores y funcionarios. Y refieren igualmente la ilegal exacción de los recursos de la paraestatal para el enriquecimiento de los líderes del sindicato charro titular del contrato colectivo de trabajo.
Otra forma de saqueo, menos conocida públicamente, pero sufrida por contratistas y proveedores de la paraestatal es el cobro a éstos de altas comisiones, por cuenta de funcionarios de Pemex, para tramitar y agilizar los pagos por servicios prestados y obras realizadas.
He aquí uno de esos casos, al que ya me he referido en otros espacios periodísticos. El jueves 27 de julio de 2006, al fracturarse un ducto de Pemex, se derramaron mil 84 barriles de combustóleo en el centro histórico del puerto de Manzanillo.
Para limpiar la zona, Pemex contrató a dos empresas especializadas en biorremediación: “Aquopress” y “Lico Ambiental”. Y el contrato para realizar esas tareas fue asignado a ambas compañías por el ingeniero Salvador Rosas Pelayo, entonces gerente de Almacenamiento y Distribución Pacífico de Pemex.
Para realizar esas labores, Aquopress y Lico Ambiental contrataron, a su vez, a casi tres mil trabajadores. Pero una vez limpia la zona contaminada, Pemex se niega a cumplir con el pago de los servicios contratados.
Y es que, en un acto de la más vil extorsión, los funcionarios a cargo pretenden apropiarse de un determinado porcentaje de la cantidad que deben cobrar aquellas compañías. ¿Sabrá esto el licenciado Jesús Reyes Heroles González Garza, director general de Pemex?
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Dom. 23 de Sept. de 2007
IFE y Tribunal Electoral
Perpetuar la dictadura
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Veremos en los próximos días si el Senado de la República es capaz de vencer a las dos poderosas televisoras en la lucha por prohibir en los medios electrónicos la publicidad electoral comprada. Pero no hay duda de que la medida sería positiva, pues esa publicidad comprada constituye una exorbitante exacción de las finanzas públicas y una extraordinaria fuente de ganancias para las radiotelevisoras, riquezas que apuntalan e incrementan el ya de por sí inmenso poder político fáctico de esos monopolios.
Pero no se piense que esa imprescindible limitación al poder de las radiotelevisoras puede ser el punto básico de la llamada reforma electoral. Lo decisivo sería dar pasos para impedir el proverbial fraude en los procesos eleccionarios. Como, ejemplo mayor, el del 2 de julio de 2006.
Bienvenida la limitación al poder de las televisoras, pero entiéndase que los fraudes electorales no los hicieron ni los hacen la radio y la televisión. Esas defraudaciones siempre fueron obra del gobierno. Y ahora, como el fraude que llevó a Calderón al poder, se hacen con el concurso decisivo del Instituto Federal Electoral (IFE) y del tribunal en la materia.
Una mínima reforma electoral tendría que pasar por la desaparición de estas dos corrompidas instancias, y la creación de nuevas y confiables instituciones.
No será fácil, desde luego, crear esas nuevas instancias. Pero mucho más difícil de lograr será su confiabilidad. ¿Cómo conseguir que tales instituciones no se corrompan, cual se corrompieron las actuales? ¿Cómo ponerlas a salvo del poder corruptor del dinero de la oligarquía y de los gobiernos que pretenden mantenerse en el poder a toda costa?
¿Cómo garantizar que la nueva autoridad electoral cuente honradamente los votos y no los invente, como hizo y hace el IFE de hoy? ¿Y cómo asegurarse de que el tribunal que haya de crearse no diga, como dijo el actual de la elección del 2006: que estuvo llena de irregularidades y violaciones a la ley, pero que de todos modos fue válida?
No caben, ciertamente, ilusiones democráticas. El prianismo sólo buscará deshacerse de los actuales bandidos que, como Luis Carlos Ugalde, ahora ya resultan inservibles, sin tocar el mecanismo que permite a priístas y panistas eternizarse, contra la voluntad popular, en el poder.
Pero eso será la continuación de la farsa electoral. Y eso no da legitimidad. Y crea desgobierno e inestabilidad social, económica y política. Y es perpetuar la dictadura que, nos decían y decían, había fallecido.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 16 de Sept. de 2007
Zavaleta y los Chuchos
Claudicación fallida
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Pese a sus desesperados esfuerzos por rendir a la antigüita su informe de gobierno, Calderón mordió el polvo y tuvo que conformarse con entregar el libraco por escrito al Congreso y retirarse de San Lázaro con mucha pena y nada de gloria.
Esos esfuerzos desesperados tenían como centro de gravedad valerse de los Chuchos, la facción derechista del Partido de la Revolución Democrática (PRD), para conseguir que diputados y senadores perredistas avalaran la presentación del informe del Ejecutivo como si no hubiera habido fraude electoral, como si Calderón tuviera la legitimidad que le fue negada en las urnas.
Ya estaba lista Ruth Zavaleta, prominente figura de la derecha del PRD, para dar a Calderón tratamiento de presidente legítimo. Pero ni ella en lo particular ni los Chuchos en lo general resistieron las presiones de la parte sana del PRD y de los millones de sufragantes y simpatizantes del sol azteca que se oponían y se opusieron, hasta el triunfo final, a la claudicación negriamarilla que habría representado tratar a Calderón no como usurpador, sino como presidente legítimo.
La jornada del primero de septiembre puso en evidencia, una vez más, la crisis del sistema político-económico mexicano. Un sistema que trabaja no para lograr el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo –tal como ordena la norma constitucional–, sino por la creciente concentración de la riqueza social en manos de la oligarquía y de sus personeros en el gobierno.
Poner en evidencia una vez más la crisis del sistema es contribuir al éxito en la lucha popular por moderar y revertir esa tendencia concentradora del ingreso. Y ese mérito indiscutible debe ser atribuido tanto al sector sano del PRD como a los diferentes movimientos de resistencia al fraude electoral y a las políticas económicas neoliberales. Se trata así de una única lucha en dos frentes. Contra esas políticas económicas concentradoras del ingreso y contra las instituciones electorales corruptas que posibilitan el fraude y, consecuentemente, la continuación de esas políticas.
Por lo que toca a la lucha contra el fraude electoral, ésta se concentra por ahora en la exigencia popular de extinguir el Instituto Federal Electoral. Porque no basta con el cese y la consignación penal de sus corruptos consejeros. Es imperiosa igualmente la desaparición del podrido organismo, pues de prevalecer éste, sólo habrá sido cosa de echar y procesar a unos funcionarios corruptos y defraudadores para que otros ocupen su lugar.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Dom. 9 de Sept. de 2007
Jesús Ortega
La derecha del PRD
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Fruto del fraude electoral más escandaloso de la historia de México, el gobierno de Felipe Calderón no ha escatimado esfuerzos en su intento de conseguir que los millones de víctimas del crimen del 2 de julio se resignen ante la fuerza de los hechos consumados y dejen de señalar que el país vive en un régimen de facto, en una dictadura militar apenas disfrazada.
Para el logro de esos propósitos, Calderón cuenta con el inestimable apoyo de una facción de políticos derechistas incrustada en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) desde la fundación misma de esa organización.
Se trata de un grupo relativamente pequeño pero diestro en las maniobras del oportunismo, la simulación y, desde luego, la corrupción. Un reducido pero poderoso clan de individuos enriquecidos de manera inexplicable, cuya negra fama pública es, como diría el clásico, un pálido reflejo de la realidad.
Esa corriente perredista de políticos enriquecidos, simuladores y oportunistas está encabezada, al menos formalmente, por el aguascalentense Jesús Ortega, viejo cuadro formado en las huestes de aquel clásico de la derecha disfrazada de izquierda, hoy en relativo retiro y de triste memoria, que fue Rafael Aguilar Talamantes. El mismo que fundó esa mercancía política llamada Partido Socialista de los Trabajadores (PST), luego convertida en otro engendro del oportunismo, el no menos despreciable y de breve vida Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (el Ferrocarril).
A Ortega, desde luego, no le gusta que se sepa y se recuerde públicamente su condición de político derechista. Y se inconforma con ciudadanos y periodistas que lo califican acertadamente de comparsa de Calderón y enemigo del movimiento, encabezado por López Obrador, de resistencia al fraude electoral y al dominio neoliberal.
Ortega no quiere críticas, Quiere complicidades. Piensa que toda la izquierda es como él. Que toda está corrompida. Bien nos recuerda el refranero mexicano que la damisela y el ladrón creen que todos son de su condición.
En general grisáceo, pero finalmente megalómano, Ortega ya ha hecho saber que pretende encaramarse a la presidencia del PRD. ¿Con esos, sus muy tristes y vergonzosos antecedentes? Pues sí, porque no tiene otros.
Ciertamente, no le será fácil al logrero profesional apuntarse este otro logro. Ya veremos si puede vencer el obstáculo que representan la parte sana del PRD y los millones de honrados votantes y simpatizantes perredistas encabezados por López Obrador.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 2 de Sept. de 2007
Vázquez Mota y Vasconcelos
Más que ensoñación, vacilada
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Hace algo más de un año, en los tiempos de la campaña presidencial del 2006, Gustavo Rentaría entrevistó para Telefórmula a Josefina Vázquez Mota, entonces, al menos aparentemente, la figura principal del equipo de Felipe Calderón.
En esa comparecencia ante la televisión, Gustavo le preguntó cuáles eran sus aspiraciones, es decir, a qué cargo en el gabinete aspiraba. Lógicamente, la percepción generalizada era que la ex secretaria de Desarrollo Social ocuparía el despacho de Gobernación. Esa era, obviamente, la respuesta esperada.
Pero Vázquez Mota, una chucha cuerera de la grilla panista, no contestó de modo directo, sino elípticamente. Dijo que a ella le gustaba tender puentes. De modo que develó, sin develar, sus aspiraciones a despachar en Bucareli.
La apariencia de figura principal del equipo de Calderón, y su personal ambición de ser la primera mujer secretaria de Gobernación no fueron suficientes para evitar que otros miembros de ese equipo de mediocres le comieran el mandado a Josefina.
Uno, ciertamente, puede estar de acuerdo en que Josefina, si bien algo frivolona, es una mujer inteligente y de trabajo. Pero es obvio que Juan Camilo Mouriño y Francisco Ramírez Acuña resultaron mucho enemigo para una novel escritora de frivolidades y cursilerías. Así que desplazada del primer lugar, que al menos en apariencia ocupaba, Calderón tuvo que buscarle destino. Y éste no pudo ser peor. Mandó a doña Jose a ser la palafrenera, el mozo de estoques de la cacique sindical Elba Esther Gordillo.
Y ahora, desplazada, ninguneada y humillada públicamente, a doña Jose no se le ocurre mejor reacción que mencionar algunos lugares comunes y ciertas frases hechas para argumentar en pro de una nueva cruzada educativa.
¿Esta señora frivolona, sin mayor preparación, sin más mérito que haberse convertido en la mugre de una de las uñas de Calderón, quiere emular la obra y la figura histórica del primer Vasconcelos?
Pero qué bueno. Nunca salen sobrando los buenos propósitos. Sólo habría que preguntarle si para decir inconsecuencias ya le pidió permiso a su patrona. Y también inquirirle sobre el grado de demagogia de su propuesta educativa. Porque al panismo –y Jose es panista– no se le da mucho eso de educar al pueblo.
Y además: buenos propósitos educativos sin presupuesto adecuado a la megalomanía de la ilusa secretaria sólo son ensoñaciones. Y reformar la educación sin el concurso de los pobres maestros, cómplices o víctimas de la charra mayor, más que ensoñación parece vacilada.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 19 de agosto de 2007
El problema es otro
Cambios en el gabinete
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Ya corren por ahí los rumores y las filtraciones, salidos de la cúpula del Estado, sobre la inminente salida de Francisco Ramírez Acuña del despacho de Gobernación, y su sustitución por un político priísta con experiencia y dotes de negociador.
Puede ser. Sobre todo tomando en cuenta la evidente ineptitud del ex gobernador de Jalisco para resolver el problema de Oaxaca. Pero aun si esos rumores y filtraciones tuvieran base, la salida de Ramírez Acuña no resolvería los muchos problemas de ingobernabilidad del país y la falta de carisma y liderazgo de Calderón.
La triste situación económica y política que se vive ahora mismo en México es fruto, ciertamente, de la carencia de atributos políticos de Calderón, de su eterno perfil bajo, de su gris personalidad. Pero no se agota ahí el problema.
Hasta una personalidad como la de Calderón podría granjearse el apoyo y la simpatía populares si el gobernante trabajara para mejorar la suerte de los gobernados. Pero a la triste figura se suma una política que empobrece, lastima y hasta arruina a millones de personas.
Y para mayor fracaso y más mohína de Calderón, éste se enfrenta no a una, sino a dos personalidades políticas de enorme experiencia, carismáticas, populares y exitosas en sus esfuerzos para ganarse la simpatía, la admiración y la adhesión populares: López Obrador y Marcelo Ebrard, quienes hasta luego de cometer serios errores salen fortalecidos en el ánimo popular.
Factor esencial de esta empatía con las masas de AMLO y Marcelo es, en buena medida, la decisión de ambos de no reconocer legitimidad alguna al gobierno salido del fraude electoral. De mantener la resistencia, de no dejarse comprar, de no amedrentarse, de seguir creando redes y movimientos de masas capaces, como en otras épocas, de vencer a la dictadura.
Para hacer frente a su vulnerabilidad, Calderón se vale, desde luego, de los escasos recursos a su alcance. Cuenta con el poder de los medios de comunicación, sobre todo de los electrónicos, y con el favor de muchos articulistas y columnistas reaccionarios o a sueldo. Poca cosa, en realidad frente al tamaño de sus adversarios, los que lo superan en todo y en toda la línea.
Si a esto agregamos la bien ganada fama pública del gobierno federal panista de corrupción en gran escala y con vínculos con el crimen organizado (narcotráfico, lavado de dinero y contrabando) no hace falta mucha perspicacia para saber por qué encarnan en AMLO y Marcelo la confianza, la adhesión y las esperanzas de la gente.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 12 de agosto de 2007
Baja California
El show debe continuar
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Durante las semanas previas a la elección presidencial del 2 de julio de 2006, el aparato del poder quiso aparentar una situación de virtual empate o de lucha parejera entre López Obrador y Calderón. Y esa misma estrategia se utilizó incluso el mismo día de la elección. El propósito, obviamente, era simular una elección muy cerrada en la que finalmente aparecería como ganador un personaje a modo, previamente designado.
Lo mismo ocurre ahora en Baja California. Los contendientes (candidatos y partidos) y las desprestigiadas autoridades electorales (las del estado y las federales) han venido simulando un proceso eleccionario con final ignoto. Pero hay abundantes indicios de que ese desconocido ganador ya ha sido designado. Y desde mucho tiempo atrás.
Sea éste Jorge Hank Rhon, del PRI, o José Guadalupe Osuna, del PAN, la médula del asunto es aparentar que será el voto ciudadano el que decidirá quién se convertirá en gobernador. Y en tanto llega el momento clave en que se develará ese nombre, las encuestas hechizas, los publirreportajes, los rumores y las filtraciones con disfraz de eruditas opiniones van metiendo en la mente de la ciudadanía, del estado en disputa y de todo el país, la sensación de que cualquiera puede ganar.
El final, desde luego, no debe parecerse al del 2 de julio de 2006, en el que el supuesto perdedor se negó a reconocer la falsa derrota. En Baja California el resultado, seguro, saldrá bien planchado. Si lo designan perdedor, Hank sabrá comportarse como su mentor Roberto Madrazo: acatará la decisión de Los Pinos y cobrará jugosa compensación económica y mayor impunidad de aquí en adelante. Y José Guadalupe Osuna hará lo propio si le dicen que debe sacrificarse. Nada de hacer olas, nada de hacer ruido. También tendrá su buena compensación.
La condición esencial de todo este teatro es que parezca verdad. Y, si se puede, que sea verosímil. Algo parecido a lo que aconteció hace poco en Yucatán. Y más o menos semejante a lo de Veracruz. Y similar a lo que no tarda en venir en Michoacán.
Se trata, en tiempos de la nueva democracia neoliberal, de que la élite del poder escoja y designe un ganador según las circunstancias de cada momento y de acuerdo con las necesidades políticas de Los Pinos en cada coyuntura, aunque haya necesidad de aparentar que esa decisión salió de las urnas. La elección de gobernadores como moneda de cambio de unos y otros. Pero sin gritos ni sombrerazos estilo López Obrador. Porque el show debe continuar.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 5 de agosto de 2007
¿Va mal López Obrador?
Interpretar al revés a la derecha
MIGUEL ÁNGEL FERRER
¿De veras, como dicen los voceros y las plumas de la derecha, va mal López Obrador? ¿De verdad el tabasqueño está siguiendo un camino equivocado? ¿Es cierto que el Peje está contribuyendo con su actitud política a destruir o socavar el movimiento popular y social que encabeza?
¿Cómo saben todo esto los voceros y las plumas de la derecha? ¿En qué se basan? ¡Ah, sí, claro! Lo saben por medio de las encuestas que ellos mismos o sus patrones pagan a precio de oro. ¿Pensarán esos voceros y plumas de derecha que, después del fraude electoral del dos de julio, alguien medianamente informado puede creer en la veracidad, en la honradez, en el carácter científico de las encuestas pagadas por la derecha para que digan lo que la derecha quiere que digan?
Son bien conocidos los casos de algunos afamados encuestadores que, luego del dos de julio de 2006, pasaron a ser los felices propietarios de cuentas bancarias millonarias. Puede decirse, incluso, que en México las encuestas están tan desprestigiadas como el Instituto Federal Electoral (IFE), la Agencia Federal de Investigación (AFI) o las socarronamente llamadas Procuraduría General de la República y Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Esas encuestas, más falsas que un billete de veintitrés pesos, afirman que hoy sólo votarían por López Obrador seis o siete de quienes sufragaron por él hace un año. ¡Ah, bueno! En ese caso, las plumas y los voceros de la derecha no tendrían de qué preocuparse.
Pero ocurre que la derecha y sus plumas y voceros están preocupadísimos por la capacidad de resistencia y movilización en todo el país del movimiento social que encabeza López Obrador. Por eso la campaña de silenciamiento de las movilizaciones populares del tabasqueño. Por eso la campaña de propaganda negra y la guerra sucia.
Blanco de la desinformación, el ocultamiento, la propaganda negra y la guerra sucia, la gente tiene, sin embargo, una manera sencilla de saber y de entender que López Obrador va por el camino correcto. Que va bien. Que hay futuro.
Para saber que el líder conduce bien el movimiento y que no hay lugar para la desesperanza basta con leer y escuchar a plumas y voceros de la derecha. Si critican a López Obrador quiere decir que éste va bien. La gente debería empezar a preocuparse por la buena marcha del movimiento del tabasqueño cuando plumas y voceros de la derecha empiecen a aplaudirle, a aprobar su conducta. Entonces sabremos que las cosas van mal. Cosa de interpretar al revés a la derecha.
www.miguelangelferrer-mentor.com.mx Domingo 29 de julio de 2007
Guerrilla fantasmagórica
Propaganda negra
MIGUEL ÁNGEL FERRER
Desde los albores del sexenio de Vicente Fox, cuando la oligarquía tomó clara conciencia de la inmensa popularidad de López Obrador y su proyecto alternativo de nación, no h |